Diseño del Xiaomi Mi A3
análisis

Xiaomi Mi A3

- Ago 1, 2019 - 9:39 (CET)

Ficha técnica

Xiaomi Mi A3

  • Pantalla: 6,1 pulgadas OLED, HD+ (720p)

  • Procesador: Snapdragon 665, 11 nm

  • Memoria: 4 GB de RAM, 64/128 GB de capacidad

  • Cámaras principales: 48 MP, súper gran angular 8 MP, sensor de profundidad de 2 MP

  • Batería: 4.030 mAh, carga rápida de 18 W

Un año después de conquistar a los usuarios con el Mi A2, Xiaomi renueva su única gama con software directo de Google. El resultado, esta vez, es un smartphone que poco tiene que ver con las dos primeras versiones y que en su presentación dejó fríos a muchos. ¿Ha merecido la pena la espera al Xiaomi Mi A3? Salgamos de dudas.

Los Mi A llegaron hace un par de años como el tercer punto de apoyo de Xiaomi en su desembarco en occidente. A una calidad ya más que patente y a los característicos bajos precios del fabricante chino se unía una personalización nula sobre el Android One de Google, con unas características cada vez más suficientes para el usuario medio. Si a esto sumamos la agresiva y constante caída en los precios que ven los productos de Xiaomi tras llegar a las tiendas, no es de extrañar que se haya hecho con una parte importante del mercado internacional, aunque muy especialmente el español.

Con este aterrizaje ya más bien completo, dos generaciones han bastado para erigirlo como la opción de referencia en los presupuestos más ajustados. No obstante, Xiaomi cambia el enfoque con el Mi A3. Se trata de un terminal que rompe con la evolución de ediciones pasadas, reduciendo sus ambiciones de varias formas. El Mi A3 descarta establecerse como la referencia del universo Xiaomi, más bien fijando un primer punto de contacto con la marca que mereciendo per se la recomendación instantánea en Android.

Y es que aunque ha pasado un año, el Mi A3 no parece ser la mejora sustancial que muchos esperaban, sino que más bien enseña una nueva dirección para la marca. Esta tercera edición cuenta con grandes diferencias con las que le precedieron, en parte fruto de que ahora se basa en una línea diferente. Donde los anteriores Mi A se basaban en los Mi 5X y Mi 6X presentados en China, Xiaomi recicla el nuevo Mi A3 desde el más básico de los contendientes de una nueva marca llamada CC y enfocada a los jóvenes, el CC9e.

Esto es especialmente patente si comparamos su diseño, que poco tiene que ver con los dos primeros y parcos intentos en completo aluminio, y que ahora recoge las líneas principales que vemos en otras referencias de la marca, como el Mi 9. Curiosamente vemos en este caso algunos detalles: cómo después de abandonar el conector de auriculares en 2018, lo recupera esta vez en su parte superior, pero todavía mantiene algunas carencias históricas como el NFC, e insiste con el emisor de infrarrojos y conserva un discreto LED de notificaciones.

No exento de polémica, el Mi A3 recibe un panel OLED que permite el desbloqueo mediante huella directamente en su pantalla, aunque para ello se ve obligado a reducir su resolución bruscamente. Con la adaptación del más económico Xiaomi CC9e y no la versión de referencia, llega también un procesador menos ambicioso que deja a este terminal como un relevo algo extraño y que en ciertos aspectos retrocede.

Mi A3, un giro inesperado

Xiaomi Mi A3 vs Xiaomi Mi A2

Habiendo usado la anterior generación durante meses, el Mi A3 se siente tremendamente distinto. Tanto por un diseño que cambia de materiales, como por la sensación que da en mano, ahora mucho más próxima a la de gamas de entrada más básicos como el P Smart de Huawei, y buena parte de la culpa la tiene su tamaño. Y es que, a pesar de contar con una pantalla con mayor diagonal, ahora de 6,1 pulgadas –frente a las 6,0 anteriores–, el formato 19,5:9 es algo más alargado –y como consecuencia de esto, incluso menor en superficie–, reduciendo además los bordes y utilizando el espacio que proporciona el notch.

Esta diferencia en tamaño, que se siente especialmente en su anchura, puede no parecer demasiado sobre el papel, pero permite utilizar el terminal mucho más cómodamente a una sola mano. A cambio, claro, perdemos todo el espacio que proporciona hoy en día un panel mayor, en el mismo formato, pero de 6,4 pulgadas siendo la referencia en la gama alta de smartphones que vemos en la propia Xiaomi. Probablemente esto sea bienvenido por un tipo de usuario más básicos al que, como iremos viendo, parece que va dirigido el Mi A3.

Xiaomi Mi A1 Mi A2 (+ Lite) Mi A3
Pantalla 5,8", LCD, FullHD+ (1080p) 6,0", LCD, FullHD+ (1080p) 6,1", OLED, HD+, (720p)
Formato 16:9 18:9 19,5:9
Tamaño 155 x 76 mm 159 x 75 mm 153 x 72 mm
Grosor 7,3 mm 7,3 mm 8,5 mm
Procesador Snapdragon 625, 14nm Snapdragon 660, 14nm Snapdragon 665, 11nm
RAM 4 GB 3/4/6 GB 4 GB
Memoria 32 GB 32/64/128 GB 64/128 GB
Cámara principal 12 + 12 MP (zoom 2x) 12 + 20 MP (baja luz) 48, 8 (gran angular) y 2 MP (profundidad)
Cámara frontal 5 MP, borde 20 MP, borde 32 MP, notch
Batería 3.080 mAh, carga rápida 10 W 3.000 mAh, carga rápida 18 W 4.030 mAh, carga rápida 18 W
Biometría Sensor de huellas, trasero Sensor de huellas, trasero Sensor de huellas, bajo pantalla
Conector de auriculares No
NFC No No No
Precio 229 euros 249/279/349 euros 249/279 euros

También estos podrán tolerar el aumento de grosor y peso, que sube más de un milímetro para encajar una batería que es ahora bastante más grande, y que fue en el pasado modelo una de sus grandes críticas. Este grosor extra le ayuda también a esconder un módulo de cámara cuya protuberancia es ahora bastante menos pronunciada, dando un mayor equilibrio al diseño del terminal.

El apartado más polémico de este Mi A3 es la resolución de su pantalla que, por primera vez en esta línea llega con una resolución inferior al Full HD de anteriores ediciones. Esta pérdida de resolución es, además, doble a nivel efectivo. Y es que Xiaomi pasa al HD simple y al OLED con matriz PenTile en una sola generación, lo que nos devuelve en términos de resolución efectiva cerca de una década atrás.

Explicado rápidamente, la matriz de puntos PenTile lo que hace es reducir el número de subpixels en cada pixel, de forma que el color azul –que tiene una durabilidad menor–, sea capaz de resistir mejor la degradación asociada a las pantallas OLED. Esto lo hace compartiendo los subpixels azul y rojo entre pixels adyacentes, por lo que en estos colores encontramos un detalle inferior.

Xiaomi Mi A3 resolución PenTileSi nos lees desde el móvil, esto que ves es el logo de la esquina superior izquierda.

Si en el Mi A2 estábamos hablando de unos 400 puntos por pulgada, con el Mi A3 bajamos hasta unos 280. Pero esto se cumple únicamente para el color verde. El rojo y el azul, al estar presente únicamente en la mitad de pixels, bajan su resolución hasta los 200 puntos por pulgada. Así, la resolución efectiva del blanco sobre el negro es de unos 230 puntos por pulgada. Es decir, que nos encontramos, a nivel numérico un dato muy inferior a la que se acostumbra a ver hoy en día en los smartphones más habituales, incluso en la gama de entrada. Tanto que está más cerca de la del iPhone original que de la resolución que Apple llamó Retina con el iPhone 4.

Esta pérdida de detalle puede notarse y bastante, aunque no en todos los usos y muy probablemente no todo el mundo sea capaz de acertar la diferencia. Por ejemplo, el texto se verá más difuso y los contornos más marcados tendrán un tinte azulado o rojizo, dependiendo de su posición. Aquí Xiaomi apunta de nuevo a los usuarios más básicos.

Pantalla del Xiaomi Mi A3

A cambio, la pantalla es OLED, lo que significa tenemos un mejor contraste –también a mayores ángulos de visión– y colores más intensos y profundos, además de bastante saturados y más cálidos respecto al anterior modelo. Su brillo máximo resulta algo pobre, aunque está en lo esperable para este tipo de paneles en la gama a la que pertenece, pero se ve agravado por la falta del modo de alto brillo automático bajo luz intensa que vemos en los terminales con MIUI pero que no soporta Android One, según ha confirmado la propia Xiaomi al medio Teknófilo.

Se echa en falta un mejor tratamiento antirreflectante que evite grandes reflejos en exteriores, aunque sí trata esta vez Xiaomi el terminal con una capa oleofóbica. Esta hace que el Mi A3 evite en mayor medida las huellas en su cristal –Gorilla Glass 5, la penúltima versión disponible y que encontramos también detrás, por cierto– y los reflejos que se generan en él.

Competente ayer, eficiente hoy

Xiaomi Mi A3 vs Mi A2 cámaras
Xiaomi Mi A3 junto al Mi A2.

Cuando el Mi A2 fue actualizado el pasado año, daba un gran salto en capacidades de procesado. Pasaba del Snapdragon 625 del Mi A1 a un mucho más competente Snapdragon 660, ambos tan exitosos como omnipresentes en todo tipo de smartphones. Ahora, el Mi A3 recibe el recientemente anunciado Snapdragon 665, aunque esta vez se trata de un chip que, encontrándose en la misma gama, tiene unas aspiraciones mucho más limitadas hoy que sus antecesores entonces.

A nivel práctico, el Snapdragon 665 es una reedición del Snapdragon 660 presentado en 2017 que veíamos en el Mi A2. Mantiene los ocho núcleos –cuatro basados en los Cortex A73 de ARM, otros cuatro en Cortex A53– sobre el proceso de fabricación de 11 nm de Samsung ligeramente optimizado, más eficiente y previsiblemente más económico. De hecho, sus frecuencias máximas disminuyen de 2,2 a 2,0 GHz, de forma que el rendimiento es menor en la tarea principal. Sí aumenta ligeramente, no obstante, el rendimiento multihilo.

Entre las adaptaciones incluidas se encuentran una GPU Adreno 610, que proporciona un rendimiento ligeramente inferior bajo OpenGL. Es en esta API donde encontramos a títulos como PUBG o Asphalt, por nombrar dos conocidos, mientras que Vulkan –que sí conserva el rendimiento, y en teoría mejora su eficiencia un 20% según Qualcomm– está todavía en emergencia. También vemos optimizaciones en un DSP que permite un procesado el doble de potente en tareas de machine learning, o un ISP que acepta ahora la triple cámara o sensores de hasta 48 MP como el que trae el Mi A3. Xiaomi lo utiliza para clasificar hasta 27 escenas diferentes en el modo IA de su cámara.

Xiaomi Mi A3 vs Mi A2 cámaras
Xiaomi Mi A3 junto al Mi A2.

Por último, encontramos en esta nueva edición una memoria que parte de una memoria de 64 GB, equivalente a la versión de 279 euros del Mi A2, también es ahora UFS 2.1 y por tanto más rápida. En nuestras pruebas, esta mejora ha sido de entre un 40% y un 80% en velocidad, en escritura y lectura respectivamente.

Una pena, eso sí, que al menos de momento esta velocidad no se traslada a la experiencia del terminal, que probablemente se vea afectado por una falta de optimización en su software inicial. Realmente, el Mi A3 se siente algo más lento que el Mi A2, con acciones como abrir la cámara o realizar una captura tomando más tiempo del esperable. Tampoco ayuda una sensibilidad táctil que parece haber retrocedido, arrojando un terminal menos reactivo a pesar de la reducción en la resolución.

Sí resulta una gran evolución su autonomía, donde se aúnan todos los vértices hasta ahora mencionados. Con una batería de 4.000 mAh de capacidad, su pantalla HD y su procesador más eficiente, Xiaomi vende este dispositivo con dos días de autonomía. En nuestra experiencia con él, esta promoción es totalmente real en un uso como smartphone principal y único, arrojando con facilidad tres horas al día durante un par de jornadas. Si tu uso es mayor, lo cual es probable, difícilmente agotarás esta batería en una única jornada. Soporta la carga rápida de 18 W, aunque su cargador de serie es de tan solo 10 W y tampoco acepta carga inalámbrica.

Lector de huellas en el Xiaomi Mi A3

En su biometría, esconde como mencionábamos el sensor de huellas tras la parte inferior de la pantalla. Este cambio, que comienza a estar justificado en gamas más altas con sensores que ya compiten por velocidad –quizá proporcionada por la potencia del chip–, parece un paso atrás y un compromiso en este Mi A3 frente al sensor capacitivo trasero anterior. Su localización es más natural al uso, pero realmente la velocidad no es su fuerte y su tasa de acierto todavía tiene mucho margen de recorrido.

Por último aquí, mención rápida a Android One sobre Android 9 Pie, la versión ligera del software de Google para móviles y que viene prácticamente intacta. A estas alturas, el funcionamiento es bueno y la ausencia de funciones básicas del sistema ya no son un gran contra. Eso sí, sí llega con varias aplicaciones que podríamos no esperar en un smartphone que viene supuestamente limpio: Mi Community, Tienda Xiaomi y, por alguna razón, la aplicación de Amazon. Por suerte, podemos desinstalarlas.

Otros detalles relevantes:

  • El sonido puede llegar a ser competente en volumen, pero no tanto en calidad. La echarás en falta rápidamente según vayas aumentando la potencia.

  • El Mi A3 no tiene resistencia al agua como tal. Tampoco se le esperaba, teniendo en cuenta que sus teléfonos de mayor gama no cuentan con ella. Sí tiene una cobertura frente a salpicaduras.

  • Si quieres usar el Mi A3 como mando a distancia, tendrás que instalar la aplicación para controlar el emisor infrarrojo, que no viene por defecto.

Cediendo a la cantidad de sensores

Cámaras del Xiaomi Mi A3

No sorprende ya a nadie que en 2019 la tendencia hacia un mayor número de cámaras siga aumentando a cada renovación. Lo que es curioso es que por tercera vez Xiaomi resetee la configuración de cámaras para esta línea, producto de probablemente de ser herencia de una marca recién creada. Esta deja atrás el segundo sensor para un mayor rendimiento nocturno –que sustituyó a su vez al telefoto–, y viene ahora con una combinación más tradicional:

  • Un sensor principal de 48 MP de media pulgada y con apertura f/1,8, que arroja imágenes de 12 MP tras realizar pixel bining o combinar 4 pixels en uno. Se trata del sensor que vemos en una buena cantidad de teléfonos de la marca.

  • Un gran angular de 8 MP, que da tanto juego, pero resulta más económico que el telefoto, ya que es más fácil estabilizar una toma cuanto más ángulo cubre su enfoque.

  • Un sensor de apoyo para el desenfoque de 2 MP, muy normal en las gamas de entrada y media, que ayuda a mejorar los resultados del modo retrato.

Con esta configuración, carente de toda estabilización óptica, es esperable encontrar unas capturas principales de una calidad más que decente a plena luz. El desarrollo reciente del procesado que ha ido recibiendo Xiaomi no es muy evidente, ya que sigue pecando de unos colores algo planos y poco naturales especialmente en escenas de alto contraste. Veamos algunas muestras.

IMG_20190725_201754.jpg Xiaomi Mi A3, cámara principal

IMG_20190725_201734-Mi-A2.jpg Xiaomi Mi A2, auto

A plena luz puede ser difícil distinguir entre las dos últimas generaciones. Vemos, no obstante, que el nuevo sensor cubre un mayor ángulo. Debido a la pantalla OLED más saturada, hay que esperar obtener unas imágenes algo más saturadas de lo que en realidad lo serán al salir del terminal.

IMG_20190725_201128.jpg Xiaomi Mi A3, cámara principal

IMG_20190725_201136.jpg Xiaomi Mi A3, gran angular

El nuevo objetivo gran angular es ya un clásico en los nuevos terminales de Xiaomi. Este tiene un menor rango dinámico y un detalle mucho menor, pero dará juego en aquellas situaciones –bien iluminadas– donde no nos quepa todo lo que queremos fotografiar, como la fotografía de paisajes o edificios.

IMG_20190725_201244.jpg Xiaomi Mi A3, cámara principal

IMG_20190723_225659_principal.jpg Xiaomi Mi A3, cámara principal

IMG_20190723_225704_gran-angular.jpg Xiaomi Mi A3, gran angular

El detalle al caer la noche no será demasiado alto, y activar el modo HDR nos podrá ayudar a conservar algo más de detalle en las zonas oscuras, que tienden a llenarse de ruido o quemarse con relativa facilidad.

IMG_20190726_032419_normal.jpg Xiaomi Mi A3, modo auto

IMG_20190726_032458-Mi-A2.jpg Xiaomi Mi A2, modo auto

IMG_20190726_032431-modo-noche.jpg Xiaomi Mi A3, modo noche

Como vemos, el modo noche del Mi A3 no hace maravillas, pues levanta parcialmente algo de información de una imagen prácticamente subexpuesta, pero perdiendo en el proceso una gran cantidad de detalle en el camino. Sí vemos que en el modo automático consigue acumular algo más de luz.

Puedes ver estas y más imágenes a su calidad original en este álbum.

Aunque en esta edición sorprende menos la mejora respecto a la anterior, la capacidad de la cámara del Mi A3 ya la quisieran muchos gamas media con los que comparte escalón de precio para sí.

Logo de Xiaomi en el Mi A3

Conclusión

7.5
10

El Mi A3 es un teléfono que rompe los esquemas previos de Xiaomi, en lo que parece una invitación a buscar más en otras gamas –como el reciente Mi 9T–que ofrezcan la experiencia completa de la marca, MIUI incluido. Ciertamente hay mejoras bienvenidas en algunos apartados, como su autonomía a costa de un grosor inofensivo extra, pero también dudas en torno a su pantalla o su rendimiento que eclipsan la renovación.

De hecho, con los precios actuales del Mi A2 rozando los 150 euros en su versión equivalente, difícilmente se justifica este nuevo modelo hoy. Pero siendo justos, es más que probable que tras unos pocos de meses lo veamos moviéndose en un rango de precios inferior, por lo que conviene mantenerlo en el radar.

En cualquier caso, el Mi A3 puede tener una doble lectura. Aunque siente como un jarro de agua fría para los seguidores de esta línea, este es también la sombra del ascenso estelar de las generaciones pasadas. Para quien busque un terminal básico, con buena autonomía, una cámara más versátil, características y calidades ya a un muy buen nivel, seguirá siendo un punto de partida más que decente para Xiaomi bajo el software de Google.

Aunque Xiaomi no apunta tan alto con el Mi A3 como con anteriores ediciones, siguen compitiendo contra el resto de marcas. Simplemente, no de una forma tan aplastante y clara. Sí lo tiene más difícil, a día de hoy, contra sí misma.


Pros

  • Autonomía mejorada, aunque sacrifique ligereza y grosor.

  • Diseño más cómodo y mejor acabado.

  • Vuelve el jack de auriculares, con radio FM y microSD: es 2016 otra vez.

Contras

  • Resolución pobre y, además, con PenTile.

  • Sensor de huellas en pantalla más lento y peor.

  • Potencia justa, que incluso retrocede en algunos apartados.

  • Sin NFC, una vez más.