análisis

The Division 2

- Mar 22, 2019 - 11:02 (CET)

Ficha técnica

  • Desarrollador: Ubisoft Massive.
  • Publisher: Ubisoft.
  • Plataforma: Xbox One, PS4 y PC.
  • Género: loot-shooter, acción.

Ubisoft lleva esta vez la acción de Nueva York a Washington en un juego que mantiene la misma base que el anterior pero soluciona todos los errores del pasado: el contenido es abrumador y la cantidad de opciones disponibles en el juego hacen de The Division 2 el mejor shooter-looter de la actual generación.

The Division supuso un cambio sin precedentes en la forma de hacer juegos de Ubisoft. Por primera vez un mundo permanente y mutable a la vez por sus jugadores, el RPG y la combinación de PvE y PvP se daban cita de la mano en un mismo título de la compañía francesa, todo combinado con un apartado gráfico sobresaliente solo empañado por su falta de contenido en el endgame que la compañía tardó demasiado en atajar.

Sea como fuere, el ayer de la que en 2016 era la recién estrenada franquicia de Ubisoft, llegaba al mercado contentado en un principio a todos. Quitando algunas decisiones menores, el comentado downgrade y la falta de endgame competente, The Division era un juego tremendamente divertido que ponía sobre la mesa la llegada del loot shooter a la compañía francesa. No fueron pocos los que salieron contentos de este experimentos. Y es que en la mayoría de sus apartados, como decíamos, The Division era un juego sobresaliente.

Ubisoft, dentro de su política de seguir mejorando los juegos con el tiempo, siguió dando cariño a The Division, y a pocos meses del anuncio de su segunda entrega, el juego era redondo en todos sus apartados. Por eso, la compañía lo tenía muy sencillo para hacer de su segunda entrega un juego redondo desde el primer momento del lanzamiento. Alcanzar lo que funcionaba tremendamente bien, potenciarlo y poner desde el minuto uno todo lo que faltaba en el primero juego. Y se lo tomaron al pie de la letra. En todos los sentidos.

The Divison 2 se anunciaba sin tanto bombo y platillo como el primero, pero es que tampoco lo necesitaba. El primero ya tenía una base tremendamente sólida desde la que crecer, por lo que sus desarrolladores tampoco necesitaban adornarlo con fuegos artificiales: solo un endgame bien trabajado, un plan a futuro y una potenciación del PvP era lo que necesitaba la segunda entrega para ser un juego redondo. Eso es lo que pedían los jugadores y eso es exactamente lo que Ubisoft les ha dado: repetir la fórmula pero con mejores ingredientes da como resultado el mejor shooter-looter que ha visto esta generación de consolas. Sin medias tintas y sin medias verdades.

La acción parte del punto en el que se dejaron los acontecimiento del anterior y nos lleva a una nueva localización. Quizá de un modo algo forzado y no tan bien contado como nos gustaría, pero si alguien apuesta por The Division por su historia, errará el tiro. Como en el primero, la historia es un trasfondo de la experiencia, una forma de rellenar los huecos de la historia que el jugador se va contando así mismo. Es el escenario, los pequeños detalles y el mundo permeable el que nos cuenta una historia más allá de la secuencia de misiones que el juego nos pone de delante.

Y aquí arranca el primer punto que hace de The Division un juego sobresaliente. La ambientación del juego. En esta nueva entrega han pasado 7 meses desde la catástrofe del anterior y la acción se sitúa en Washington. El detalle con el que Ubisoft ha trabajado el escenario, como en el primero, es sobresaliente. Ahora es más grande y tiene más vida. Ya no estamos en el día después del brote del virus, y la vida ha seguido su camino. La ciudad está más abandonada que Nueva York, y el resultado del apocalipsis se une a un escenario en el que la naturaleza, primavera mediante, empieza a reclamar lo que es suyo: la hierba empieza a crecer en lo que antes era una carretera. Los animales salvajes pueblan las calles de la capital de EE.UU. ante la falta de humanidad y la búsqueda de alimentos. Y las diferentes facciones se pelean entre ellas por repartirse un poco de lo que el desastre ha dejado a los supervivientes.

Este cóctel, que se puede apreciar con el mero hecho de pasear por las calles de Washington, es suficiente para generar un impresión mucho más potente que la historia que nos cuenta el juego: el sheriff de The Division llega a la ciudad a poner orden, pero hace mucho tiempo que el orden se fue de allí. Eso no quiere decir que tanto las misiones principales como secundaria estén mal trabajadas, puesto que esto sería un error. Todos los eventos que propone el juego, incluyen sus historias, son mucho mejores que en la primera entrega. Solo hay algunos errores de diseño a la hora de ejecutar estas tareas que nos hacen trabajar más de lo deseado, y que en los primero compases del juego se hacen algo tediosas.

Por ejemplo, una de las mejoras de The Divsion 2 son los asentamientos, pequeños espacios con vendedores y aliados que tenemos que ir mejorando haciendo misiones. Una de la tareas que nos ofrecen estos asentamientos son los proyectos: una agrupación de actividades que, una vez completas, otorgan una recompensa, cómo por ejemplo instrucciones para fabricar un accesorio para el arma. El problema es la mesa de fabricación está en la Casa Blanca, la base de operaciones de esta entrega, lo que nos obliga antes de poder fabricar la recompensa ir hasta el asentamiento de turno para que simplemente nos notifique que el proyecto ya está listo, y volver a la Casa Blanca para fabricarlo. Así una y otra vez, y dentro del apartado de la historia, es lo más tedioso.

En contrapunto, una de las mejoras de The Divsion 2 es que sus misiones secundarias están mucho mejor trabajadas que en la primera entrega, tanto en recompensas como en tareas. De hecho, en muchas ocasiones son mejores que las principales, por lo que Ubisoft ha puesto especialmente empeño a la hora de trabajarse todo el contenido del juego relacionado con el modo historia. Mención aparte son los eventos del mundo vivo: de forma similar a otras entregas de la compañía, ahora tenemos eventos aleatorios repartidos por todo el mapa, que además evoluciona según lo que hagamos nosotros y alcanzan su máximo exponente en el endgame: los puntos de control se empiezan a enlazar con los eventos aleatorios y una nueva facción invade el mapa. Y así con los sucesivos Tiers del mundo que hace que cada evolución cambie diametralmente haciendo que el contenido endgame sea casi infinito, así como las recompensas que nos da el juego. Además, una vez finalizado el juego, una nueva facción toma las riendas del antagonismo y podremos volver a combatir en las misiones principales pero de forma totalmente diferente, una forma muy inteligente a la hora de ampliar el contenido del juego. El endgame es, por tanto, una de las mejores bazas de The Division 2 y la respuesta a la lacra de contenido del primero juego. Y eso sin contar con que las incursiones todavía no están disponibles y que el Tier máximo del mundo es el 4. Las especializaciones, el sistema de progresión de equipo y los blueprints hacen el resto para que no nos aburramos en ningún momento.

Además, Ubisoft ha añadido un montón de contenido para el endgame que hacen más dinámico el juego: las búsqueda de las máscaras que no es más que un añadido estético se convierte en una sucesión de acertijos y misiones por el mapa, totalmente ocultas y opcionales que hacen que una vez terminado el juego el hambre por seguir descubriendo cosas no cambie absolutamente nada.

Y con ello nos ponemos ante el último apartado del juego: el PvP. Pese a que Ubisoft ha incluido modos de juego tradicionales de jugadores contra jugadores en partidas del modo conflicto, la base del juego sigue siendo la zona oscura, que combina PvP y PvE en un mismo sitio y que mantiene todas las señas de identidad de la primera entrega, que ya era buenísima y divertida en todos sus aspectos. Ahora hay tres zonas oscuras, con diferentes ambientaciones e incluso diferentes enemigos, pero con las mismas mecánicas.

Es la parte más exigente y divertida del juego, y sin duda es un evolución sobresaliente frente a lo que ya teníamos, aunque hemos de admitir que los cambios en el sistema de Renegado (que ahora requiere que hagamos una serie de acciones) si que le quitan parte de la tensión que tenía el primero en su lanzamiento -algo que fue cambiando con el tiempo-, pero como decimos no por ello deja de ser un modo de juego tremendamente satisfactorio, divertido y sobre todo que sabe recompensar al jugador.

De todos sus aciertos y errores, quizás el más molesto es el que hace que el juego no se balancee en cooperativo cuando amigos juegan con niveles distintos, pero Ubisoft ha confirmado que está trabajando en ello. También la posición de algunos NPCs en los asentamiento es confusa y cuesta moverse por las bases de operaciones al ser todo disperso por el mapa. Sobre lo demás la verdad es que no hemos encontrado muchos más, y de momento, en nuestra opinión, es uno de los lanzamientos más sólidos de la compañía, al menos en su versión para consolas.

Conclusión

9
10

Ubisoft ha sabido mejorar punto por punto todo lo que faltaba al primero y ha hecho de The Division 2 el mejor shooter-looter de la actual generación de consolas. Tiene contenido para todos los públicos, un endgame casi infinito con los tiers del mundo y sigue teniendo la estrategia ganadora a la hora de combinar PvE y PvP en la zona oscura.

The Division 2 es más grande, más vivo, con más contenido y más agradecido con sus jugadores en todos sus apartados. Esto no quiere decir que no tenga fallos, pero en esta semana tras el lanzamiento, Ubisoft ya ha solucionado algunos de los más molestos, y el roadmap del juego augura a todos los jugadores que apuesten por él una continuidad sin precedentes para la compañía. Sin duda, una de nuestras recomendaciones del año.


Pros

  • El mundo, la ambientación y la acción.
  • La gran cantidad de contenido que ofrece el juego en su lanzamiento.
  • La zona oscura, sigue siendo su mejor baza.

Contras

  • El sistema de niveles cuando se juega en cooperativo no está bien balanceado.
  • Algunos menús tiene tamaños muy pequeños.
  • Los asentamientos y la posición de los NPCs es algo confusa.