análisis

Sony WF-1000XM3

- Ago 28, 2019 - 9:57 (CET)

Ficha técnica

  • Autonomía: Hasta 24 horas de uso.
  • Conectividad: Bluetooth 5.0, NFC y USB-C.
  • Precio: 250 euros / 230 dólares.

El formato true-wireless se ha convertido en un éxito gracias a productos como los AirPods. Los WF-1000XM3 de Sony buscan hacerse un hueco en ese interesante segmento; y, además, intentan conseguirlo con una interesante característica bajo la manga: la cancelación de ruido activa. ¿Están estos auriculares a la altura de un fabricante pionero como Sony?

La llegada de los Sony WH-1000XM3, anunciados el año pasado, supuso un antes y un después en el segmento de los auriculares con cancelación de ruido. La supresión de sonidos externos, la calidad de sonido y la sorprendente autonomía convirtieron a este producto en toda una referencia dentro de su nicho, llegando a superar incluso a los Bose QuietComfort 35 II –líder indiscutible hasta la fecha–.

Con los nuevos WF-1000XM3 –cambiamos la letra “H” de headset por la “F” de full-wireless–, Sony ahora busca ofrecer una experiencia equiparable a los WH-1000XM3, pero en un formato muy diferente: auriculares intraurales completamente inalámbricos. O lo que es lo mismo: el fabricante quiere hacerse un hueco entre los populares AirPods y otros auriculares de su estilo apostando por la calidad de sonido que siempre ha caracterizado a la marca y, cómo no, por un avanzado sistema de cancelación de ruido.

Para poner a prueba estos auriculares –y, evidentemente, comparar su desempeño con el de los WH-1000XM3 y los AirPods–, decidí llevarlos conmigo durante un viaje a China. La primera sensación, desafortunadamente, fue negativa. La caja en la que se almacenan los WF-1000XM3 es notablemente más grande que, por ejemplo, la de los AirPods. De hecho, ocupa casi el doble de espacio en el bolsillo, por lo que, si usas pantalones de tipo “pitillo” o equivalentes, resulta algo más molesto de transportar que otros auriculares del mismo estilo.

Una vez en el avión, aparece el segundo problema. O, mejor dicho, una limitación difícil de solventar dado su formato: no cuenta con un puerto de 3,5 milímetros que permita conectarlos a la pantalla de la aeronave y disfrutar de los contenidos disponibles. Para algunas personas probablemente no represente un obstáculo, pero, teniendo en cuenta que los sistemas de cancelación de ruido se utilizan a menudo en los aviones, es algo a considerar antes de proceder con su compra. Los WH-1000XM3 del fabricante, de formato circumaural, sí cuentan con un conector de este tipo.

Una vez sorteadas estas dos limitaciones, la historia con los WF-1000XM3 dio un giro de 180 grados. Todo en estos nuevos auriculares fue, sorprendentemente, muy positivo. El sistema de cancelación de ruido activo, por ejemplo, es muy eficaz; no llega a suprimir los sonidos externos con tanta efectividad como los WH-1000XM3, pero, aun así, el rendimiento sigue siendo sobresaliente. Sonidos constantes como las turbinas de un avión o el ruido de fondo de una oficina desaparecen casi por completo una vez se activa la cancelación de sonido y se presiona el botón play.

Para obtener la mejor experiencia posible, eso sí, resulta imprescindible seleccionar la pareja de almohadillas adecuada. En la caja, Sony incluye un total de siete pareja con diferentes tamaños y materiales. Antes de usar los auriculares, el consumidor debe seleccionar las que mejor se ajusten a su oreja, teniendo en cuenta tanto la comodidad como el aislamiento. Esta elección resulta esencial para evitar que los auriculares se caigan con el movimiento y asegurar que el canal auditivo está correctamente aislado del exterior.

Los controles táctiles, situados en el lateral de cada auricular, son más prácticos que el botón físico de la generación anterior. Pueden configurarse desde la aplicación, bien para controlar la reproducción, o bien para alternar entre los diferentes modos de cancelación de ruido.

Si se realiza una pulsación prolongada sobre cualquiera de los dos paneles táctiles, además, puedes desactivar temporalmente el sistema de cancelación de ruido y, gracias a los micrófonos, escuchar el sonido exterior con claridad. Esto resulta especialmente útil si, por ejemplo, estás en un avión disfrutando de una película y algún miembro de la tripulación te interrumpe momentáneamente para consultar qué deseas comer. Con los WF-1000XM3 no es necesario retirar los auriculares de las orejas; una pulsación larga sobre el panel táctil mientras mantienes la conversación es más que suficiente para escuchar a la otra persona.

Una función que sí tienen los WF-1000XM3 pero no montan sus hermanos superiores es el sensor de proximidad. Gracias a ellos, los auriculares pueden detectar de forma autónoma si han sido insertados o retirados de la oreja, pausando o iniciando la reproducción de la música en consecuencia. El funcionamiento es muy similar al de los AirPods: si retiras el auricular, se pausa la música; si insertas el auricular en la oreja, se reanuda.

Los WF-1000XM3 también simplifican la alternancia entre fuentes de audio. Con modelos previos del fabricante resultaba imposible cambiar de forma sencilla entre diferentes dispositivos. Si estabas escuchando música desde un smartphone, llegabas a la oficina y deseabas trasladar dicha reproducción al ordenador, tenías que desactivar la conexión Bluetooth del teléfono –para forzar la desconexión de los auriculares– y, en ese momento, proceder con el enlace entre el ordenador y los auriculares.

Con los WF-1000XM3, afortunadamente, ese paso intermedio –desactivar la conexión Bluetooth del dispositivo original– no resulta necesario. Basta con iniciar el enlace desde el ordenador y, automáticamente, los auriculares se desconectarán del dispositivo original. Esta mejora, aparentemente menor, constituye un paso hacia delante muy importante, pues simplifica notablemente un proceso que, para muchas personas, es recurrente en el día a día.

La caja en la que se almacenan estos auriculares, dejando al margen el tamaño, supone un salto importante respecto a la generación previa. Los anclajes son más sólidos, la forma es más atractiva… En general, emiten una sensación mucho más premium que los WF-1000X anunciados en 2017. Y, sí, cuentan con un lector NFC que facilita el emparejamiento con los dispositivos compatibles.

En lo que a autonomía se refiere, los WF-1000XM3 prometen hasta 24 horas de uso: los auriculares ofrecen 6 horas y la caja otras 18. Estas cifras, proporcionadas por el fabricante, son algo optimistas; en la práctica, la autonomía de estos auriculares oscila en torno a 5 horas –con el sistema de cancelación de ruido activo–. La cifra es inferior a lo prometido, pero, a pesar de ello, resulta más que suficiente y equipara a las mejores propuestas de su segmento.

Una vez agotada la batería, los WF-1000XM3 se pueden recargar mediante un puerto USB-C, el estándar que toda la industria comienza a adoptar (¡por fin!). Se agradece que un fabricante como Sony empuje con sus productos la expansión de este nuevo puerto mucho más universal y eficaz.

¿Y qué tal la calidad de sonido? En la línea de lo comentado en el resto de aspectos: superior a la mayoría de propuestas de precio similar y muy cerca de los WH-1000XM3. Además, la conexión Bluetooth es estable incluso con los ajustes de máxima calidad activos, algo que no siempre sucedía con los WF-1000X de la generación anterior.

¿WF-1000XM3 o WH-1000XM3?

Escoger entre los dos modelos de Sony es un ejercicio extremadamente simple. Las diferencias principales se resumen en los siguientes puntos:

  • Los WH-1000XM3 son algo superiores en cancelación de ruido y sonido.
  • Los WH-1000XM3 cuestan unos 100 dólares / euros más que los WF-1000XM3.
  • Los WH-1000XM3 tienen una batería superior.
  • Los WH-1000XM3 tienen un jack de 3,5 milímetros.
  • Los WF-1000XM3 ocupan menos espacio y son más fáciles de transportar.
  • Los WF-1000XM3, dado su formato, transmiten menos calor a la piel.
  • Los WF-1000XM3 permiten alternar entre fuentes de sonido con mayor facilidad.

Objetivamente, los WH-1000XM3 son superiores a los WF-1000XM3 en diversos aspectos –como la cancelación de ruido, el sonido o la autonomía–. Sin embargo, los WF-1000XM3 ocupan menos espacio y son más económicos. Así pues, la elección entre uno u otro depende únicamente de una elección: ¿prioriza esa mejora en calidad de audio y cancelación o, en cambio, tiene un mayor peso en su decisión la portabilidad y el precio?

Conclusión

8.5
10

Con los WF-1000XM3, Sony ha logrado algo que parecía imposible: crear un auricular true-wireless cómodo, estable, con buen sonido y una cancelación de ruido eficaz cercana a la proporcionada por sus equivalentes circumaurales. La nueva generación, de hecho, supone un salto sorprendente respecto a los WF-1000X (lanzados en 2017), cuyo regusto fue agridulce.

Evidentemente no todo es perfecto. El tamaño de la caja y la ausencia de resistencia a agua o carga inalámbrica, por ejemplo, son aspectos en los que las próximas generaciones podrían mejorar. También se echa en falta el soporte de codecs como LDAC o aptx, aunque esta carencia probablemente pase desapercibida para muchos de los potenciales compradores.

Estas pequeñas carencias, no obstante, no ensombrecen ni mucho menos a un producto que brilla en su segmento de precio. Quien busque un auricular de formato true-wireless equilibrado en prestaciones, con un buen sonido y un sistema de cancelación de ruido efectivo, encontrará en los Sony WF-1000XM3 una opción sensacional.

Bonus: cruzo los dedos para que Sony simplifique la nomenclatura de sus auriculares. WF-1000XM3 es un término excesivamente complejo para un consumidor que ahora vive entre términos como AirPods y Galaxy Buds.


Pros

  • Cancelación de ruido eficaz y diferencial.
  • La autonomía es excelente.
  • Alternar entre fuentes de audio es más sencillo que en modelos anteriores.

Contras

  • La caja es muy grande si se compara con productos como los AirPods o los Galaxy Buds.
  • No resisten al agua ni son compatibles con aptx y LDAC.