Realme 5 Pro
análisis

Realme 5 Pro

- Sep 20, 2019 - 8:01 (CET)

Ficha técnica

Realme 5 Pro

  • Pantalla: 6,3 IPS LCD
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 712
  • RAM/Almacenamiento: 4/64; 6/64; 8/128 GB
  • Cámara trasera: 48 MP f/1.8 + 8 MP f/2.2 + 2 MP f/2.4 + 2 MP f/2.4
  • Cámara frontal: 16 MP f/2.0
  • Batería: 4.035 mAh
  • Precio: entre 200 y 300 euros, según la versión

Los smartphones procedentes de firmas asiáticas están provocando un curioso efecto en el mercado europeo que, lejos de atenuarse con el paso del tiempo, no hace sino aumentarse: por una parte, están copando el mercado con terminales de las más diversas especificaciones y características, ofreciendo una variedad de opciones hasta ahora nunca vistas en el mismo; por otra, es tal la cantidad de estos que han llegado en los últimos tiempos que el catálogo, si juntamos las principales marcas y sumamos todos los terminales de las mismas, comienza a ser inabarcable. Realme, no obstante, intenta hacerse ahora con una porción del mismo con su 5 Pro.

A esa coctelera de nombres dispares de dispositivos móviles se suma este viernes la última creación de la marca realme, emparentada con Oppo –que también ha aterrizado hace relativamente poco en suelo español– pero que opera de manera independiente a la firma (de forma similar a lo que ocurre con Redmi y Xiaomi, ambas también presentes en el territorio patrio). Un gama media que se ubica en la zona más baja de este amplio segmento, donde los precios fluctúan de manera asombrosa entre unas opciones, resultando complejo establecer la barrera que delimite la gama de entrada, la más premium y la que hoy nos ocupa.

Ese es el complicado escenario que se encuentra a su llegada el realme 5 Pro, un terminal que no aspira a hacer grandes cosas, como muchos de los que han sido puestos a la venta por firmas asiáticas de manera reciente, pero sí a cumplir bien con aquellas que promete hacer en su hoja de especificaciones. Más allá de todo esto, que ahora comentaremos, la pregunta que sobrevuela todas estas líneas es una clara: para un nuevo jugador que llega a este saturado mercado, y que lo hace sin el nombre de la omnipresente casa Xiaomi que todo lo puede en las gamas más modestas, ¿será posible convencer al consumidor de que ofrezca una oportunidad a este novato?

Realme cree, naturalmente, que así es, utilizando unos argumentos más bien interesantes: cuádruple cámara trasera, un frontal bien aprovechado, un diseño llamativo y, por supuesto, un precio contenido.

Realme 5 Pro

El realme 5 Pro es polivalencia

Para convencer y destacar entre los principales smartphones del momento, hay que hacer algo que realmente se encuentre por encima de la media. Y si bien las configuraciones de cámara con múltiples lentes son algo que ya comienza a rozar lo mainstream, la realidad es en la gama de precios en la que se mueve el realme 5 Pro no hay muchos que apuesten por incorporar cuatro de ellas en la parte trasera para ofrecer el máximo grado de polivalencia.

Disponer de cuantas opciones sea posible en un terminal es algo que, personalmente, siempre agradeceré. Nunca a vas disparar todas tus fotos con un gran angular, ni vas a hacer de las fotografías en modo retrato tu constante en el día a día. Lo mismo con un modo macro que te permita ver de cerca aquello que estás capturando con un buen nivel de detalle. Pero, en un momento u otro, es probable que te vengan bien, y mejor que estén en tu bolsillo cuando eso ocurra.

Todos los ejemplos anteriores se incluyen en la parte trasera del realme 5 Pro, que monta la siguiente configuración:

Realme 5 Pro

  • Estándar: el ya archiconocido sensor de 48 megapíxeles de Sony que se ha extendido como la pólvora en la gama media. Permite capturar imágenes sin zoom aprovechando su máxima resolución o con el modo de 12 megapixeles y pixel binning, que permite hacer zoom 2x o 5x por defecto, alcanzado hasta 10 aumentos. Todo ello, eso sí, digital.
  • Gran angular: un sensor de 8 megapixeles con un campo de visión de 119°.
  • Macro: 2 megapixeles que permite la fotografiar objetos a 4 centímetros de distancia.
  • Profundidad: otros 2 megapixeles para poder ofrecer un mejor resultado en las imágenes tomadas con modo retrato.

Una combinación que ofrece, a todas luces, un amplio abanico de posibilidades para fotografiar todo aquello que uno se encuentre en el devenir diario. Se echa de menos, dentro de esta versatilidad, una opción que permita un zoom óptico de doble aumento sin pérdida de calidad, pero quizá sea menos agradecido, de cara al consumidor final, que montar un gran angular o un macro.

Respecto a la calidad de los resultados obtenidos, no son brillantes, pero tampoco todo lo contrario. El sensor primario ofrece unas tomas bien conocidas ya, que se comportan bien tanto de día como cuando cae la noche, aun sin rozar la excelencia en ninguno de los casos.

El sistema de reconocimiento de escenas resulta ser bastante eficaz, no tanto el HDR, que habrá que activar alguna vez de manera manual. En cualquier caso, escoja uno el modo que escoja para disparar, no es posible exigir más de lo que da a este teléfono en entornos diurnos.

Los problemas llegan cuando cae allá noche, como viene siendo habitual en este tipo de terminales, especialmente cuando queremos hacer uso del gran angular, cuyos resultados nocturnos son, directamente, inusables. Para el resto, el modo noche es un aliado poderoso a la hora de sacar detalle extra y dar a la fotografía un aspecto que permita, al menos, compartirla en redes sociales o con nuestros contactos sin que eso suponga obligarles a forzar la vista para observar lo que hay en imagen.

La cámara frontal, de 16 megapíxeles, ofrece interesantes resultados, aunque flaquea en ciertas capturas con modo retrato, por ejemplo, con una nula interpretación de las distancias entre el sujeto en primer plano y los subsecuentes.

Puedes ver estas y otras fotografías a tamaño completo en este álbum

El realme 5 Pro es una viva imagen de la fuerte apuesta asiática

Con un teléfono que cuenta con la cámara como uno de sus atractivos principales y que, además, lo hace bien en un buen puñado de las situaciones –las suficientes como para dejar al usuario satisfecho, al menos–, lo único que resta es hacer check en el resto de apartados de manera correcta para poder posicionarse como una atractiva oferta a ojos del consumidor. Y en el realme 5 Pro esto se cumple con pocas pegas.

Realme 5 Pro

En su interior encontramos un procesador Snapdragon 712 y diferentes configuraciones que van desde los 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento interno a los 8/128 GB, pasando por una intermedia de 6/64 GB. En conjunto, el comportamiento es más que correcto en el día a día. Ayudando a potenciar todo eso se haya una batería de 4.035 mAh que ayuda a no tener que visitar el enchufe de manera frecuente, disponiendo también de carga rápida de 20W de la mano de la tecnología VOOC 3.0 de Oppo.

No podía faltar, queriendo –como pretenden– atraer al sector más joven del mercado, una propuesta llamativa y colorida a partes iguales para captar la atención del ojo desde el primer momento. Curiosos reflejos en su parte trasera y la capa de personalización Color OS hacen bien su trabajo para que el realme 5 Pro no pase desapercibido. Lo que tampoco se escapa cuando uno lo está utilizando es que hace falta ahondar en dicho tuneo del sistema operativo para que el desempeño sea más fluido –especialmente si hacemos uso de los gestos de navegación– y que el bloatware, las aplicaciones preinstaladas de diversas marcas, empañan notablemente la primera impresión que uno tiene del dispositivo.

Realme 5 Pro

Conclusión

7
10

El realme 5 Pro es un caballo de batalla que ofrece unas características para el gran público a un precio destinado también a alcanzar al grueso del mercado. Una cámara trasera cuádruple, una delantera en un pequeño notch, un diseño llamativo y un rendimiento con pocos compromisos son aspectos relevantes como para pasar por alto... de no ser por la vasta competencia existente. El reto de la marca es saber hacer llegar ahora este dispositivo al consumidor final.

En el lado menos amable tenemos a unos acabados en plástico que dejan sensaciones mejorables, un software al que se le puede aplicar el mismo calificativo y diferentes inconsistencias en el día a día de uso que ubican a este teléfono donde le corresponde. Tampoco se le pueden pedir peras al olmo.


Pros

  • Gran desempeño
  • Cámara muy versátil
  • Carga rápida de 20W

Contras

  • Mucho bloatware
  • Acabados poco elegantes
  • Cámara mejorable en condiciones adversas