análisis

Nexus 6

- Dic 10, 2014 - 18:29 (CET)

Ficha técnica

Nexus 6

  • Pantalla: AMOLED 5,96", Gorilla Glass 3
  • Resolución: Quad HD 2560 x 1440, 493 ppp
  • Procesador: Snapdragon 805 a 2,7 GHz
  • GPU: Adreno 420 a 600 Mhz
  • Conectividad: LTE, Bluetooth 4.0, NFC
  • Cámara: 13 MP OIS / Frontal 2 MP
  • Memoria RAM: 3 GB
  • Almacenamiento: 32 / 64 GB
  • Batería: 3220 mAh (carga inalámbrica)
  • Dimensiones: 159.26 x 82.98 x 10.06 mm
  • Peso: 184 g

Hablar de los Nexus es hablar de historia de Android, y sobre todo, de experiencia de usuario. Partiendo de esa premisa, desde el Nexus One hasta el Galaxy Nexus, la estrategia de Google fue distribuir una cantidad ínfima de dispositivos a un precio acorde al mercado. Nexus 4 y Nexus 5 rompieron con todo, llegando con precios chollo y ciertos peros. El Nexus 6 es el regreso de la gama a los precios altos, y más que una pega, es una oportunidad para sobresalir definitvamente y enterrar mitos. ¿Lo habrá conseguido? Te lo contamos.

Para comenzar a hablar del Nexus 6, tenemos que viajar muy atrás en el tiempo. En concreto, debemos ir a enero de 2010. Eran tiempos convulsos para la plataforma Android. Con pocos meses de Eclair 2.0 en el mercado, aún no había referentes claros que hicieran entender cómo y hacia dónde debía avanzar la plataforma. Necesitábamos que Google diera lecciones en ese sentido, y como primer compañero de aventuras eligió a HTC. Aunque ya existían otros modelos, ahora míticos, como Magic o Dream, el Nexus One fue el primer Android que mostró una experiencia de usuario ejemplarizante. Y sumado a ello, trajo consigo los dos elementos negativos que acompañarían para siempre los teléfonos con ese apellido, como fueron una batería y cámara muy mejorables.

El Nexus S, pese a ser un gran terminal, pasó sin pena ni gloria por el mercado debido a su parecido al gran Galaxy S, pero vino a reforzar varias ideas del modelo anterior: era el teléfono que tenías que adquirir si querías acceder a la experiencia que Google quería ofrecer, y con el recién estrenado Gingerbread todos asumimos que una pantalla AMOLED siempre sería el mejor aliado de Android. El siguiente Nexus fue el que probablemente más haya aportado a Android de todos, y es que todos soñamos con usar ese Ice Cream Sandwich puro que Google nos vendió con él. Pese a que sus especificaciones no fueran brillantes y que los errores crónicos siguieran ahí, para muchos ver Android en un Galaxy Nexus era lo más cercano a ver excelencia desde 2009. Y ello, estrenando la alta definición con fondos oscuros, haciendo de nuevo a las pantallas AMOLED un seguro de vida (con más o menos acierto).

nexus 6 generaciones
La historia de los Nexus es la de los asuntos por resolver, y el Nexus 6 es el mayor exponente de ello.

En 2012, Google necesitaba dar otro golpe en la mesa, y qué mejor manera de hacerlo que acercando un hardware con elementos de gama alta a muchos más bolsillos. Eso fue el Nexus 4: rendimiento de gama alta a precio de gama media (inusable en la época). No sólo cambió la gama media, sino que hizo ver a muchos usuarios que no hacía falta gastar 600€ para llegar a tener el 90% de bondades de esos terminales, aunque luego veríamos que ese 10% seguía marcando la diferencia. Como vimos el año pasado, el Nexus 5 reforzó el modelo, pero a la larga se acabó viendo ese 10% por debajo de la gama alta.

El problema real de los Nexus era que había un grupo de usuarios a los que preocupaba más encontrar un producto redondo que integrase esa experiencia junto a una hoja de componentes brillantes, que ahorrar unos euros. Y aunque no me planteé su compra, me alegré mucho al ver el cambio de estrategia con el Nexus 6. Volvían los precios altos, volvía la esencia AMOLED a Android, volvían los bordes redondeados... Todo era demasiado bueno, y se confirmaría cuando se cerrase el gap del 10%. Este era el año del Nexus. El año de acabar con todo. El año de mostrar que trayendo el mejor software, nadie podría parar a Android con un hardware, por fin, icónico. ¿Es este ese año en que por fin ya no podremos mirar hacia otro lado y simplemente amaremos Android tal y como es?

Diseño: Phablet, sí, pero ¿Motorola? ¿Nexus?

Nexus 6 pantalla

De manera previa a su lanzamiento, supimos que el Nexus 6 sería prácticamente un clon del Moto X 2014 pero más grande, lo que en principio me encantó, ya que soy un enamorado del diseño y del acabado del Motorola. Recordemos: bordes metálicos redondeados con un cristal integrado con una continuidad perfecta, trasera de policarbonato curva muy sólida y cómoda de agarrar, altavoces frontales, etc. Una experiencia premium. El Nexus 6 es, para que nos entendamos,un clon de 5.96 pulgadas, y eso le hace perder carisma. En primer lugar, deja de ser Moto X, cuya idiosincrasia desde 2013 había sido la de presentar un tamaño contenido y muy manejable. En segundo, se sale bastante del modelo Nexus, que tras 5 generaciones crecía, pero sin ninguna aspiración de ser phablet.

Nexus 6 lateral

Se trata de un aspecto muy subjetivo, pero para mí, que me encantan los teléfonos grandes (soy usuario de un OnePlus One), el tamaño del Nexus 6 es excesivo. En otros modelos como los Galaxy Note ya dijimos adiós al uso con una mano, pero ahora hay que decir adiós al agarre con una mano, y es que ya no alcanzaremos el borde para hacer el gesto de swipe lateral. Sujetándolo de manera normal, si llegamos a intentarlo, es probable que nuestra mano se desestabilice y el teléfono se caiga, ya que además también ha perdido un punto de ligereza (184 gramos). Tendremos que acomodarlo a toda la palma para poder llegar a más zonas de la pantalla, pero no será suficiente. Mi opinión respecto al tamaño también viene influida por otro factor que repasaremos en software: el mal aprovechamiento de la densidad de pantalla que hace Android. Ello provoca que tener un teléfono más grande no redunde en mostrar más contenido (sobre todo en apps donde no podemos ajustar el tamaño del texto.

Dejando atrás el tamaño, me parece un terminal precioso y tan bien acabado como el Moto X. El tacto del cristal y su unión con los bordes nos hará querer tocarlo incluso cuando esté apagado y es que aunque aquí sólo existan los bordes en acabado metálico, no echo de menos la sensación de otros referentes premium como el HTC One M8. La principal pega en el aspecto de los acabados es, sin duda, la parte trasera. De plástico, transmite buenas sensaciones al tacto hasta que giras el teléfono y ves todas tus huellas impresas sobre ella, algo que se arregla con una funda, pero en tal caso el terminal se agranda incluso más.

Nexus 6 trasera

Como ocurría en el Moto X, también hay varios puntos reseñables en el diseño del Nexus 6. El primero son los altavoces situados en la parte delantera (arriba y abajo), que nunca serán tapados. El segundo, el anillo de la cámara con el doble flash LED integrado, y el tercero, el slot nanoSIM situado en la parte superior. Como puntos diferenciadores, encontramos una hendidura trasera dedicada al dedo menos pronunciada, con el logo de Motorola (al estilo Moto G 2013). En segundo, el logo de Nexus incrustado sobre el policarbonato trasero.

Pantalla: un regreso a 2011

Decía mi compañero Javier Merchán en su análisis del panel AMOLED del Note 4: "así se hace un panel QHD", en referencia a que este año ha habido intentos no tan exitosos con esa resolución. Y en este Nexus 6, Motorola ha demostrado cómo no se debe hacer (o más bien montar) un panel QHD, la decepción no puede ser mayor. Y es que como he dicho antes, que la pantalla AMOLED llegara de nuevo a la familia Nexus para mí era una ilusión y una manera de cerrar el círculo que descontinuó el Nexus 4. Tras el Galaxy Nexus, se ha hecho uso de paneles IPS, y deseaba volver a ver una AMOLED para observar cómo se implementaba en 2014 y qué ventajas de la tecnología se aprovechaban. Y como digo, la decepción no puede ser mayor.

nexus 6 pantalla cerca

Toca hablar de lo que da valor comercial a este panel AMOLED, su resolución. Y es que sus 2560 x 1440 píxeles lucen espectaculares con una densidad de 493 ppp. La nitidez en el texto y en imágenes es absoluta, y alcanzada esa resolución, dejamos de ver, como en el caso del Note 4 y del Galaxy S5 LTE-A, la molesta matriz PenTile que sigue estando ahí, pero oculta en la inmensidad de subpíxeles. El marketing está hecho, y gracias a ocultar esa matriz es, en cierto modo, una victoria. Pero es el único gran avance desde el Galaxy Nexus. Su primer gran problema es la calibración (si es que un panel como el del Nexus 6 permite hacerlo mejor).

En el análisis que hicimos del Motorola Moto X 2014 mencionamos que la pantalla tenía un gran problema, su balance de blancos no era nada equilibrado, y los tonos eran tan cálidos en el blanco que resultaba hasta molesto. Para entendernos, ver un fondo blanco es verlo todo con un acentuado tono amarillo, comparando con otros terminales y sin comparar. Aquí se da el mismo efecto, pero encontrarlo es más grave dado que se trata de un teléfono cuyo precio es 150€ mayor. En la pantalla del Nexus 6, por desgracia, no es el mayor defecto que encontramos, y sí lo es el brillo, tanto mínimo como máximo.

nexus 4 nexus 6 basico

Si por algo han destacado S5 y Note 4 ha sido por un brillo mínimo ínfimo de 1 ó 2 nits. Aquí se repite el valor, 1 nit, por lo que se podría pensar que es excelente, nuestros ojos sufrirán menos por la noche. Y sí, lo harán, ¿pero a qué precio? Uno muy alto, la verdad. Sin el brillo automático activado, el brillo mínimo es altísimo (debe ser de unos 20 nits, como en el Moto X), y es al activar el moto automático cuando la pantalla baja a 1 nit, pero no sólo perdemos la iluminación esperada, sino también mucha calidad en la reproducción de colores. Y es aquí donde vuelve a regresar (el tono cálido también era señal) lo peor del Galaxy Nexus: su tono morado/rosado con el brillo bajo, rompedor de toda la estética cuando vemos fotos o vídeos, o leemos textos sobre fondo blanco.

Los Nexus y las pantallas AMOLED se abrazan de nuevo, eso sí, de la peor manera posible.

Mi teoría es que el brillo mínimo del panel es demasiado alto (como el del Moto X) y está reducido artificialmente, lo cual no está muy bien soportado y se acaba mostrando de manera pobre. De igual manera sucede con el brillo máximo, con el que volvemos a valores del Galaxy S4, conocido por todos por su mala visibilidad al sol. Con luz solar directa, existen verdaderas dificultades para ver la pantalla, y es que sólo tiene 256 nits de brillo máximo, a diferencia de terminales como el Moto X 2014 o el Note 4 que tienen un modo boost que incrementa mucho la luminosidad en automático. Además, con mucha luz del sol, el panel también adquiere, inexplicablemente, un tono rosa muy exagerado.

Por último, los ángulos de visión acusados producen una fiesta, y es que antes veremos un arcoiris completo que el contenido de la pantalla. La culpa de todo esto, más que de Motorola, parece ser de Samsung, que no vende paneles de buena calidad a terceros. Pero la decisión última es de Motorola, y no debería utilizar AMOLED si el resultado no es satisfactorio. Y no lo es en ningún aspecto, ya que ciertos usuarios están reportando retención de imágenes en la pantalla, es decir, que podrías estar viendo un fondo blanco y ver la sombra del teclado dibujada y estampada de manera permanente.

Fotografía: ¿Dónde está la prometida "insanely great camera"?

Nexus 6 cámara

Todos recordaremos a un ex-ejecutivo histórico de Google como fue Vic Gundotra. El 17 de febrero de 2013 (bastantes meses antes del lanzamiento del Nexus 5) le preguntaron en su perfil de Google sobre cuándo podríamos tener una cámara buena en un terminal Nexus. Y su respuesta fue "nos comprometemos a hacer cámaras increíblemente buenas. Esperad y veréis". A día de hoy, 10 de diciembre, y dos Nexus después, sigo esperando pero sin ver a lo que se refería Gundotra. Yo fui el primero en ilusionarse con la cámara del Nexus 6 en la presentación, ya que sobre el papel la cosa prometía ser de lo mejor del año:

  • Sensor: Sony CMOS IMX214, 13 megapíxeles
  • Tamaño: 1 / 3.06 pulgadas
  • Apertura máxima: f/2.0
  • Estabilizador: Óptico
  • Flash: Doble LED

Como digo, sobre el papel es de lo mejor del año en la plataforma Android, sólo superado por algún modelo de Sony y otros como el Note 4 o el S5 LTE-A, que montan el IMX240. Respecto al año pasado, la mejora es bastante grande, ya que de una apertura f2.5 pasamos a una f2.0 y el tamaño del sensor se ve aumentado de 1/3.2" a 1/3.06", manteniendo un gran aspecto como es el estabilizador óptico (OIS).

El resultado, tras tomar muchas imágenes con el Nexus 6, es desalentador. En escenas con iluminación natural en exteriores, la cámara cumple con un sólo aspecto de lo prometido. Al contar con un sensor de 13 megapíxeles, el nivel de detalle es bueno cuanto disparamos sobre sobre edificios u otros elementos de gran tamaño, pero sobre otros como hojas de árboles que requieren más definición, no aprovecha su alta resolución. Además, su manejo de la reproducción de color no es muy bueno y el balance de blancos de la cámara del Nexus 6 tiende hacia tonos muy cálidos. El tratamiento que hace de cielos con diferencias de luz es bastante limitado, produciendo tonos muy celestes. En otro aspecto importante como es el rango dinámico, el resultado vuelve a ser devastador. Teniendo en cuenta que el Nexus 6 es un terminal de 650€ y el iPhone 6 de 699€, me parece justa su comparación, y este es el resultado de un recorte al 100% de la misma foto con la exposición en el mismo punto:

iPhone 6 izquierda. Nexus 6 derecha.
iPhone 6 izquierda. Nexus 6 derecha. ¿Dónde fueron las antenas?

Como vemos, no hay comparación posible, y eso que se trata de una foto con una buena iluminación. Desde el año pasado Google incluye HDR+, y si bien pienso que arregla bastante este tipo de imágenes compensando mejor las luces de las zonas claras y oscuras, la ejecución es lenta, a diferencia del iPhone, que toma las fotos con HDR de manera instantánea. Si ya de por si es lenta enfocando y disparando, ese punto no ayuda.

Modo auto izquierda. HDR+ derecha.
Modo auto izquierda. HDR+ derecha.

Al igual que hice con su hermano pequeño, el Moto X 2014, quise comparar primero el rendimiento en baja luz del Nexus 6 frente al referente de 2011, el iPhone 4S. Recordemos las características técnicas del ya anciano terminal de Apple: f2.4, 8 MP, sensor 1/3.2 IMX105, sin estabilización e ISO 800 como valor máximo. Técnicamente pierde en cada aspecto. Pero la realidad es muy distinta:

iPhone 4S izquierda. Nexus 6 derecha
iPhone 4S izquierda. Nexus 6 derecha

No es que sufra en baja luz, es que ni siquiera está a la altura de 2011. Aprecio un gran problema en la cámara del Nexus 6 en baja luz, y no es otro que la extrema reducción de ruido que aplica, acabando con todo el detalle fino de la foto. Además, pese a tener estabilizador, no lo aprovecha en absoluto, consiguiendo generalmente imágenes muy oscuras y con tiempos de exposición demasiado bajos para lo que podría estirar. Veamos otros dos ejemplos con terminales considerados gama alta en este 2014, OnePlus One (comparte sensor sin estabilizador) y LG G3 (tiene un sensor más antiguo con estabilizador):

Nexus 6 izquierda. OnePlus One derecha
Nexus 6 izquierda. OnePlus One derecha.

LG G3 izquierda. Nexus 6 derecha.
LG G3 izquierda. Nexus 6 derecha.

Quizás con el soporte de RAW y las nuevas APIs de Lollipop (no incluidas en la app de cámara del Nexus 6) el mal procesado se podría evitar, así como alargar la velocidad y subir el ISO, pero no es la filosofía que pretendemos encontrar detrás de la fotografía móvil.

Sonido y autonomía: equilibrando la balanza

Con el Moto E, Motorola instauró una nueva característica en su gama de smartphones, la de situar el altavoz en la parte frontal, y ha sido continuada en Moto G 2014, Moto X 2014 y ahora el Nexus 6. Tal y como ha ocurrió en esos modelos, la calidad de sonido es muy alta. Y esta vez a diferencia de los anteriores, el sonido es estéreo, repartido entre el altavoz superior y el inferior. Aunque HTC sigue siendo la reina con su BoomSound, tanto el volumen como la respuesta de graves en el Nexus 6 son excelentes para su tamaño. Un aspecto donde, tras 6 generaciones, la gama Nexus conoce por fin la excelencia. En cuanto a el sonido de la toma jack 3.5mm, decir que en general es bastante bueno, pero la falta algo de presencia y potencia.

Nexus 6 autonomía

El Nexus 6 no brilla en autonomía, pero por primera vez no es su gran pega.La autonomía es, probablemente, el aspecto en el que los anteriores modelos siempre han salido peor parados frente a su competencia. Google y sus fabricantes solían ser algo rácanos a la hora de incluir baterías de gran capacidad, y es que en un año donde el LG G2 y el Xperia Z1 ya tenían 3000 mAh, el Nexus 5 llegó con 2300 mAh. Y aun así, la autonomía no era proporcional. Este año la cosa es distinta, y gracias al gran cuerpo del Nexus 6,encontramos una batería de 3220 mAh que proporciona una autonomía no está ni mal ni bien, sólo en la media.

Con uso mixto de Wi-fi y 4G, y el brillo automático en exteriores, he llegado a conseguir en tres ocasiones días una autonomía de 5 horas de pantalla tras 15 horas lejos del cargador, algo complicado para la mayoría de usuarios del Nexus 5 con el mismo patrón de uso. En días sin Wi-fi y con brillo más alto de la cuenta por estar en la calle, haciendo muchas fotos, consultando redes sociales y navegando, la autonomía ha bajado levemente de las 4 horas de pantalla, lo cual no es demasiado para los tiempos que corren, pero también es una gran mejora de su predecesor.

Aunque para mí el punto clave de la autonomía del Nexus 6 es su cargador, el Moto Turbo Charger. Se trata de uno de los primeros terminales en llegar con la carga rápida y cargador incorporado, y los tiempos de carga son espectaculares. En 25 minutos, el Nexus 6 pasa de un 20% a un 53%, lo cual es un seguro de vida en caso de tener muy poco tiempo para cargar el teléfono. Sin duda me parece uno de los grandes avances que nos deja este 2014, pero no se puede considerar un aporte completo a la autonomía, ya que podrían darse situaciones en las que no dispusiéramos de un enchufe en muchas horas.

Software y rendimiento: Lollipop al rescate

NExus 6 Lollipop

Un Nexus es un Nexus. Hemos visto la parte mala de historia, pero vamos a contar la buena. Quise analizar el Nexus 6, porque me encantan (amo) los Nexus y todos los teléfonos que ofrezcan el excelente rendimiento que encontramos en la capa limpia de Android. Y por ello el Moto X 2014 es mi teléfono favorito con Android. No es el mejor, pero es el más fiel a la (acertada) visión que Google tiene de Android. Y aquí también encontramos esa filosofía, pero mejorada, ya que es el primer terminal en llegar con Android 5.0 Lollipop. Para mí es el cambio más grande que ha vivido la plataforma desde Ice Cream Sandwich, y diría que es incluso mayor que aquel, aunque puede parecer menor, dado que la plataforma ya es madura.

En general los cambios de Lollipop me encantan, y el rendimiento es muy bueno, pero se nota que tras el gran salto necesitará una versión de apoyo, como en el caso de ICS fue 4.1 Jelly Bean o iOS 8 de iOS 7. En el caso de Lollipop encontramos funciones que hacía años que se pedían, como por ejemplo las notificaciones en el lockscreen. Y ese es uno de los casos que necesitan mejorar. Aunque ya es mucho más útil que lo que había en KitKat, el funcionamiento es limitado. Yo esperaba que el sistema ofreciera la opción de mostrar todos los mensajes sin leer en la pantalla, pero sólo muestra unos pocos, por lo que al final tendremos que entrar en la app a leer los mensajes, algo que no ocurre con apps como SlideLock.

Nexus 6 lollipop multitarea

Otra cosa que Android necesitaba era mejorar la forma en que se mostraban los ajustes de energía, que ahora se integran con la propia barra de notificaciones. Deslizando hacia abajo veremos primero las notificaciones y si seguimos bajando, los controles. Si lo hacemos con dos dedos, veremos directamente las controles. Probablemente lo mejor de este panel no sea la forma de mostrarlo en sí, sino la integración de dos ajustes largamente demandados como linterna y bloqueo de rotación.

Un modo que el Nexus 6 estrena en la gama es Ambient Display, que en el resto de terminales Motorola era conocido como Active Display o Moto Display. El funcionamiento es sencillo: aprovechando fondos negros para reducir consumos, el Nexus 6 se encenderá y mostrará notificaciones que tengamos habilitadas en la pantalla de desbloqueo. Asimismo, tambien (en teoría) se encenderá al levantarlo de la mesa y mostrará esa misma pantalla. En la práctica, sin embargo, el funcionamiento es algo errático y muchas veces no se enciende. Otras se enciende en el bolsillo y accede al marcador o limpia notificaciones sin permiso. Personalmente habría preferido la implementación de los Moto X o encender con doble tap como la Nexus 9.

Las animaciones dan mucha vida al sistema, que ahora fluye con un estilo más uniforme y coherente en cada lugar donde nos encontremos. Volviendo a repasar nuevas funciones, me quedo con la nueva configuración de usuarios y perfiles, mediante la cual podremos tener las clásicas sesiones de sistemas operativos de escritorio. Aunque un teléfono es algo más personal, los distintos usuarios pueden ser ideales a la hora de dejar el teléfono a alguien, o adecuarlo a la información a la que un niño puede acceder. Más allá de seguir repasando funciones, me centraré en algo que creo que debe mejorar y que mencioné arriba, la gestión de la densidad. El Nexus 6 muestra el contenido a un tamaño gigantesco, sin aprovechar su gran pantalla más que otros muchos terminales. Con acceso root pude hacer pruebas en Lollipop, y a continuación muestro a lo que me refiero:

Izquierda: interfaz modificada. Derecha: Interfaz de serie.
Izquierda: interfaz modificada. Derecha: interfaz de serie.

Como se puede ver, el aprovechamiento de pantalla es bajo, y reduciendo el tamaño de los elementos ganamos mucho contenido visible (aunque este quizá no sea el ejemplo gráfico más explicativo, pensad en webs o en apps de Twitter). Y es en este punto donde hay que alabar a los Note, pues pese a que pecan de lo mismo, sí incluyen de serie muchas apps con interfaz adaptada a phablets y añadidos como la multiventana que son realmente útiles. Por desgracia,en el caso del Nexus 6 es exactamente igual a la que encontraremos en un Moto G con Lollipop. Si Google pretendía hacer un phablet útil, pienso que debería haber impulsado ese aspecto, pues estirar por estirar no tiene sentido. La plataforma necesita apps adaptadas a phablets y a tablets, y ellos deben ser los que aboguen por ello.

¿Y para el usuario básico/medio?

Si algún lector me dijera que esta review del Nexus 6 está totalmente enfocada a usuarios avanzados con cierto nivel de conocimientos, pienso que llevaría parte de razón. Sin embargo, creo que he realizado el análisis de la manera correcta, ya que aunque un usuario básico no sepa nombrar a priori los defectos del Nexus 6, sí lo hará si es que alguna vez tiene que comparar entre dos dispositivos de gama alta con precio actual similar, como el Nexus 6 y gamas altas de esta segunda mitad del año. Y es que al igual que los usuarios perciben que un altavoz suena poco y que en este caso es excelente, también verán que una cámara no capta luz cuando sale por la noche a tomar algo con sus amigos, lo que le obliga a activar el flash, mientras que otro amigo capta la escena sin flash con una luz tremenda. Lo mismo ocurre con la gestión del brillo máximo: si vas por la calle y tu teléfono no se ve, rápidamente lo percibirás y tendrás que buscar una zona más oscura. No todos los usuarios necesitan un Snapdragon 805, pero sí que su teléfono se vea bien en la calle. El resumen de mi crítica al Nexus 6 es la falta de invisibilidad, de transparencia.

El Nexus 6 puede decepcionar a todos los tipos de usuarios, pues falla en elementos que todos necesitamos.

Y es que creo que la gama alta debe ofrecer, ante todo, un funcionamiento tan invisible, redondo y excelente, que el usuario ni se plantee que hay detrás de la pantalla, y sólo lo use cómodamente, sin pensar en que la batería dura poco, o que la cámara es lenta. En el momento en que la experiencia deja de ser tan plácida, el usuario comienza a preguntarse qué falla en ese terminal de 650€ que acaba de adquirir. Creo que es el punto más relevante de estos móviles tan caros, y muchos fabricantes, con Google y Motorola a la cabeza, parecen no haberlo entendido en este 2014. Y no se puede decir que sea cosa de la empresa, no. El Moto G, por lo que vale y lo que los usuarios pueden esperar de él, me parece el teléfono más redondo y uno de los que mejor sigue esa filosofía de la invisibilidad. No nos engañemos, ciertos usuarios, entre los que me incluyo en muchos aspectos, pueden tener pocos conocimientos, pero la calidad de un producto es prácticamente detectable por todos, porque todos tenemos necesidades en alguno de los apartados que ofrece un smartphone.

Conclusión

6.5
10

2014 ha sido un año en que muchos pensábamos que no habría un terminal Nexus. Así lo anunció el hasta hace unos meses infalible Evleaks. Y es que según parece, el proyecto de Nexus para este año estaba, otro año más, encargado a LG. Pero aquello no cuajó y se canceló. Según cuentan, en ese momento Google acudió al encuentro de Motorola para pedirle que fabricara el Nexus 6. Y así fue. Parece que para ello, Motorola se basó en un terminal que ya existía internamente, el Moto S o Moto Shamu.

El Moto X 2014 me encantó y esperaba que el Nexus 6 fuese un teléfono superior, por su precio y por sus especificaciones. Pero no, no lo es. Probablemente estamos ante el terminal más desequilibrado del mercado, con un grandísimo procesador pero con defectos enormes tanto en pantalla como en cámara. Y es que nadie ha demandado pantallas QHD, pero sí que cuando lleguen al mercado sean de la mejor calidad, y ésta es de las peores. Tampoco pedimos cámaras de miles de megapíxeles, pero al menos que tecnología pagada a precio de oro en 2014, supere a la que pagábamos a ese mismo precio en 2011. Y no, esto no es una alabanza a los demás, es un profundo demérito de Google.

Tras repasar todos los aspectos del Nexus 6, la sensación que me deja es de irrecomendable, y no sólo por su precio, sino porque su único valor añadido es la experiencia pura de Android y sus futuras actualizaciones. Volviendo al precio, creo que a 350€ como modelos anteriores entendería mejor las deficiencias que tiene, pero Google ya ha demostrado que no es cuestión de dinero. Los Nexus han estado siempre por detrás y lo seguirán estando. El gap del 10% (que para mi gusto ha crecido) está más lejos que nunca de cerrarse.


Pros

  • Software: Lollipop es la revitalización que Android necesitaba, y en el Nexus 6 luce genial.
  • Rendimiento: La fluidez del los Nexus sigue siendo única, y aquí es mejorada gracias al Snapdragon 805.
  • Sonido: Tras años de un volumen bajísimo en el altavoz, Motorola ha salvado a Google con un sonido espectacular.

Contras

  • Cámara: Las pruebas están ahí. Rendimiento en baja luz por debajo de gama alta de 2011 y desastrosa gestión del color y del rango dinámico. ¿Qué fue del estabilizador óptico?
  • Pantalla: Pese a ser QHD, se trata del peor panel de un gama alta en 2014. Un brillo máximo ínfimo y un brillo mínimo que destroza el contenido.
  • Planteamiento de la UI: Samsung lanzó phablets, y lo hizo de manera diferenciada. Apple ha lanzado su phablet, con diferenciación. Google ha lanzado el suyo y el contenido no sólo no se muestra de manera distinta (multiventana, paneles), sino que la densidad de este es minúscula.