análisis

Moto E (2015)

- Mar 18, 2015 - 19:25 (CET)

Ficha técnica

Moto-E-2015

  • Pantalla: IPS 4.5″, Gorilla Glass 3
  • Resolución: 540 x 960 píxeles, 245 ppp
  • Procesador: Snapdragon 410 quad-core a 1.2 GHz
  • GPU: Adreno 306
  • Cámara: 5 megapíxeles, frontal VGA
  • Memoria RAM: 1 GB
  • Almacenamiento: 8 GB + slot microSD
  • Batería: 2390 mAh
  • Dimensiones: 129.9 x 66.8 x 12.3 mm
  • Peso: 145 g

Analizamos el Motorola Moto E 2015, sucesor del rey de la gama baja en Android. Para este nuevo año esperábamos ver algunas de sus carencias corregidas o algunos detalles mejorados. Han llegado detalles como el LTE, pero, ¿y la cámara o la pantalla? Te lo contamos a continuación.

2014 fue un año brillante para la gama media y baja de sistemas operativos como Android y Windows Phone. Nokia y Microsoft comenzaron enseñando las cartas de lo que debía ser un teléfono digno de menos de 200 dólares, y a partir de ahí le siguieron Motorola y Google a finales de 2013. Ante todo, consiguieron que usuarios acostumbrados a desembolsar cantidades como 500 euros por un terminal, se preguntaran en qué y por qué lo hacían.

Moto-E-72-1

Con el Moto E, Motorola rizó el rizo aún más, pero claro, era difícil recomendarlo. Siempre nos salía el clásico "por un poco más, la calidad que compras es exponencial". Aun así, era un gran comienzo. Mostraba que en años venideros, pese a las crecientes exigencias del software, se podría obtener una experiencia de gama alta superior incluso a terminales como el Galaxy S5 en algún sentido por unos 100 dólares. Aún faltaban cosas como la cámara o la pantalla, pero la base era sólida.

Tras la venta de Motorola a Lenovo, todo eran incógnitas sobre el precio y la apuesta por mantener, e incluso mejorar las lecciones que los americanos habían dado al resto de marcas. Hemos analizado el Moto E 2015 durante unos días y os contamos cuánto de Motorola y de sus valores quedan en él, así como todas sus mejoras.

Moto E 2015 Grande

Diseño, materiales y sonido: Estilo Motorola

Moto E 2015 Instagram

El cambio más importante sufrido por el Moto E 2015 respecto a su predecesor es el aumento de su tamaño y proporciones. De una pantalla de 4.3 pulgadas pasamos ahora a 4.5 pulgadas, lo que le sitúa al nivel del Moto G 2013. Tiene un poco más de grosor debido probablemente a que su batería es de mayor capacidad, y su frontal está un poco peor aprovechado que el del su compañero de filas. Por lo demás, el agarre y la sensación en la mano permanecen similares, muy buenas. Encontramos un bloque de plástico, que pese a sentirse más barato que en otros terminales de la competencia, tampoco transmite mala calidad ni mucho menos.

Moto E 2015 Botones

Respecto a la disposición de los elementos, el diseño del Moto E 2015 es bastante conservador. En el lateral izquierdo se sitúan los botones de encendido (con un tacto más rugoso) y de volumen, aunque aquí la calidad sí es superior a la del Moto G. En la parte frontal encontramos dos cambio importante. Si el Moto E 2014 estrenó los dos altavoces en el frontal, y luego llegaron a Moto G, Moto X y Nexus 6, ahora se elimina el inferior, y se unifican en el superior. Aparentemente sólo tendremos altavoz de llamadas, pero en la práctica este hará las veces de altavoz de música y notificaciones. Ofrece un sonido algo plano, pero suficientemente potente para satisfacer las necesidades básicas y no perder notificaciones. También se incluye cámara frontal, ideal para videollamadas y selfies, aunque ofrece muy poca calidad.

Moto E Accesorios

Por último, destacaría la ausencia de flash, aunque personalmente sólo lo uso como linterna en móviles, y la inclusión de un anillo a la cámara que podría confundir por el parecido al del Moto X. En general observo que Motorola se sigue posicionando hacia el público joven que desea personalizar su móvil. Si en el Moto G fueron las carcasas traseras, aquí son los bordes intercambiables de colores.

Pantalla: aún verás píxeles

El año pasado, una de las ventajas del Moto E frente a algunos de sus rivales era apostar por una pantalla de resolució qHD frente a las típicas WVGA que databan de muchos años atrás. En el Moto E 2015 se mantiene la misma resolución, y se aumenta el tamaño del panel, con lo que al igual que en el Moto G 2014, se pierde nitidez, y sobre todo, en este caso, los píxeles son muy visibles acostumbrados ya a pantallas de alta resolución. Es gama baja y se entiende, pero esperemos que 2016 entierre definitivamente los píxeles con densidades superiores o cercanas a 300 ppp. Cuando eso pase, los motivos para gastar más de 129€ se reducirán enormemente.

Moto E 2015 Pantalla

Y más allá de píxeles, ¿cómo se ve esta pantalla? Bastante bien para lo que es, la verdad. Se ha aumentado el brillo respecto al modelo anterior, con lo que la respuesta bajo el sol, sin ser brillante aún, es aceptable, tanto en manual como en automático. El contraste está bien, y aunque el panel tiende hacia tonos algo cálidos, no es nada grave para su gama. El brillo mínimo sí es algo alto, pero no peor que en modelos superiores. Es una pantalla, que, salvo por el asunto de la resolución, me ha gustado.

Cámara: mejoría insuficiente

Siempre que analizo una cámara de gama baja como la del Moto E 2015 me planteo una cuestión similar a la de la pantalla. ¿A que generación de gama alta corresponde? En el caso de la pantalla, por ejemplo, el Moto E del año pasado igualó resolución a teléfonos top de 2011 como el HTC Sensation o el Motorola Atrix. Se puede decir en ese caso que la gama baja va 3 años por detrás de la alta en pantalla, lo mismo en memoria RAM y la potencia, ya que este Snapdragon 410 es bastante similar al Exynos de un Galaxy S3.

Moto E Cámara

Y lo mismo pienso de la cámara. Y ahí vienen las decepciones. No hablo de resolución, eso me importa relativamente. Incluso si vamos 5 años atrás en el tiempo, y llegamos al iPhone 4 y al Galaxy S como líderes del mercado, no creo que podamos decir que la cámara del Moto E 2015 es superior en prácticamente ningún ámbito. Por su precio actual es aceptable, pero esperaba una mejoría que, salvo por la inclusión de autofocus no ha llegado. La calidad ahora es similar a la del Moto G 2013, lo que nos ofrece unos resultados aceptables de día, pero con problemas de detalle, reproducción de color y tomas movidas. Por la noche, como cabe esperar, todo se agrava. Resulta muy difícil realizar una buena captura sin que la foto salga movida o sin que las luces el procesado la arruinen.

Sólo espero que el 2016 traiga a la cámara las mejoras que desde 2013 vemos en autonomía, pantalla o potencia.

Software y rendimiento: la decepción de Lollipop

Como he dicho en el apartado anterior, el Snapdragon 410 del Moto E 2015 rinde como la gama alta de los primeros meses de 2012, por lo que esa fue mi gran sorpresa. Por 129€ me parecía un salto enorme sobre el Snapdragon 200 del año pasado. Dado que Motorola ha optado por seguir con una capa limpia de Android con Lollipop, el rendimiento debería ser muy bueno. Superior de hecho, al del alabado hasta la saciedad Moto G 2013. Pero algo ha fallado. De primeras pensé que se debía a la encriptación o a una memoria interna (NAND) de poca calidad, pero ni viene encriptado, ni la memoria es de peor calidad que la del Moto G.

Moto E 2015 Chrome

Si valoramos el Moto E por su precio, su rendimiento es más que satisfactorio, pero si lo comparamos a cómo funcionaría con Kit Kat, el resultado es algo decepcionante. En tareas pesadas como navegación web o juegos, rinde bien para lo que es, pero es frecuente encontrar lags o ralentizaciones en tareas muy básicas como cerrar aplicaciones o bajar la barra de notificaciones. Pese a ello, el salto sobre la anterior generación es enorme, pero como digo, a Google le queda todavía mucho por optimizar con Lollipop, sabiendo que el Moto E 2015 tiene 5.0.2 y que 5.1 trae mejoras.

Por lo demás, sigo valorando mucho el hecho de contar con una experiencia muy cercana a la que Google desea transmitir con Android. El Moto E 2015 es lo que podríamos llamar un Nexus mini, o mejor dicho, es lo que sería en el caso de que Google se hubiera decidido a ampliar la gama. De hecho, aunque no cuenta con pantalla AMOLED, en el Moto E encontramos Moto Display, la función que muestra notificaciones y la hora sobre un fondo negro cuando recibamos mensajes o lo levantemos de la mesa. Funciona algo peor que en modelos superiores, pero funciona.

Tras Project Svelte en Kit Kat, parece que Google y los fabricantes han dejado un poco de lado la optimización

Por último, comentar que en mi experiencia, y en la de otros muchos usuarios según he investigado, hay un serio problema con el WiFi, y es que al alejarme levemente del router, se pierde la conexión y se obtiene un "Error de autenticación", pese a que la red sigue apareciendo en la lista. Me parece grave, dado que descargo muchas cosas en el móvil, y he tenido que usar más datos de la cuenta.

Autonomía: brillando como ningún otro

Algo que me enamoró del Moto G 2013 fue su autonomía. Viniendo del Nexus 4 y de un Galaxy Nexus, obtener registros de 6 ó 7 horas de pantalla en un día o día y medio era algo increíble. Por ello tenía tantas ganas de probar el Moto E 2015, ya que confiaba en su autonomía con una cantidad de miliamperios mayor, un procesador más eficiente y menos píxeles que mover. No me ha defraudado. Es exactamente lo que esperaba, el auténtico sucesor del Moto G 2013 o de modelos de gama alta como el LG G2.

Ha sido mi teléfono principal durante semana y media, y en ese período mi uso ha sido generalmente muy intensivo. Todos los días he llegado al final del día con bastante porcentaje restante, pese a usar el móvil como GPS, cámara, hacer llamados o jugar. Gratamente sorprendido.

Conclusión

8
10

En 2014, cuando ya pensábamos que no se podía subir más el listón de la relación calidad precio en Android, Motorola lo hizo con el Moto E. Por 119€ llevaba a manos del público común algunos de elementos que casi todos los usuarios de gama alta quieren para sí. Pero no, no era un Moto G, no era algo sustituible en el día a día por un terminal de precio superior. Pese a ser ejemplar, a la gama baja le quedaba un largo camino por recorrer.

Un camino que, tras un año, todas las marcas han ido recorriendo a su manera. Con la llegada del MWC, le tocaba de nuevo a Motorola dar el paso, y desde mi punto de vista lo ha vuelto a hacer de manera muy sólida. Pero realmente, tampoco se puede decir que haya innovado, sino que básicamente ha tomado la base que tenía con el Moto G 2013 y le ha aumentado ligeramente la potencia y reducido la resolución. El resultado es bastante bueno, pero en ese mismo tiempo, por precios similares, encontramos que fabricantes como Huawei con su marca Honor o bq están haciendo un trabajo sensacional, que hace peligrar su puesto privilegiado.

Mi valoración del Moto E 2015 baja del sobresaliente porque creo que aunque es la mejor propuesta en su gama, sigue basándose en el excelente modelo (en su momento) del Lumia 520. En mi opinión, por muy decente que sea la propuesta de Motorola, en 2015 se pueden hacer mejores cosas. Se ha incluído LTE, sí, pero quizás (saliendo de cuestiones de marketing) los usuarios potenciales de móviles de estos precios como jóvenes, aprecian una cámara delantera y trasera mejor, o un poquito más de resolución, ya que, de lo contrario, para su público objetivo, igual sigue mereciendo más la pena ahorrar 50€ y adquirir por 79€ el Moto E de primera generación.


Pros

  • Autonomía: A la altura, e incluso superando las cifras de la gama alta.
  • Pantalla: Como el modelo anterior, buena dentro de su rango de precios.
  • Precio: Motorola sigue dando lo máximo por el mínimo, aunque le exijamos sin límites.

Contras

  • Rendimiento: Sí, es una gama baja, pero a su Snapdragon 410 podemos exigirle mucho más.
  • WiFi: Es alejarte un poco del router y desconectarte de la red. Fácilmente arreglable por software
  • Cámara: Ha mejorado, pero aún está demasiado lejos del punto necesario.