análisis

Microsoft Surface Laptop 2

- Abr 2, 2019 - 10:20 (CET)

Ficha técnica

  • Procesador: Intel Core i5 o i7 (serie U)
  • Memoria RAM: Entre 8 y 16 GB.
  • Almacenamiento: Entre 128 GB y 1 TB.
  • Pantalla: 13,3 pulgadas PixelSense.

Un año y medio después de lanzar el primer Surface Laptop al mercado, Microsoft anuncia la segunda generación de su portátil más interesante. La nueva gama disfruta de microprocesadores Intel de octava generación, más memoria RAM y un nuevo color exterior: el negro. ¿Es eso suficiente para permanecer entre los ordenadores portátiles más atractivos del ecosistema Windows?

Con el primer modelo de Surface Laptop, Microsoft puso a disposición de los clientes un ordenador portátil de formato convencional con todo el buen hacer y la experiencia que la marca norteamericana había recolectado con sus modelos híbridos previos. Tenía una excelente pantalla táctil con formato 3:2, una gama de procesadores poderosos y, a la vez, eficientes y un diseño conservador –alejado de bisagras extrañas o ligerezas extremas– pero efectivo.

El primer modelo de Surface Laptop.

En muchos sentidos, el Surface Laptop era lo más parecido a un MacBook con Windows que se podía encontrar. A diferencia de los equipos fabricados por otras empresas, el de Microsoft no tenía puntos débiles de relevancia. Todo lo importante –incluso el teclado, la pantalla y el trackpad, que durante años han sido asignaturas pendientes en el ecosistema Windows– funcionaban apropiadamente. Y además salía de la caja carente de bloatware y configuraciones indeseadas –algo recurrente en multitud de empresas del sector–. Todo era sencillo, coherente y funcional.

Desde entonces, fabricantes como Huawei, HP, ASUS y Lenovo, entre otros, han lanzado diferentes ordenadores portátiles al mercado, algunos de los cuales presentan formatos y prestaciones muy interesantes. Sin embargo, Microsoft ha decidido obviar esa situación y, con la segunda generación del Surface Laptop, centrar la mayor parte de sus esfuerzos en tres áreas muy particulares: microprocesador, memoria RAM y colores.

El salto a la octava generación de microprocesadores Intel, como en muchos equipos de la competencia, se traduce en un salto de más del 50% en algunas tareas. Los modelos con Core i5 de la serie U ahora cuentan con cuatro núcleos de procesamiento –a diferencia del Core i5 del MacBook Air, con solo dos núcleos–. Esto hace que el Laptop 2 sea mucho más capaz cuando procesa tareas que aprovechan la disponibilidad de diversos núcleos.

En el uso diario, la máquina de Microsoft se comporta con gran soltura ante tareas de exigencia básica y media –como Photoshop, Lightroom, Slack, ofimática, etc.–. Todo fluye y se ejecuta con la velocidad esperada de un equipo de unos 1.000 euros de precio.

A esta mejora de microprocesadores hay que sumar que el modelo más básico ahora se comercializa con 8 GB de RAM, un salto que, honestamente, Microsoft debió haber dado con la primera generación –aunque mejor tarde que nunca–. También se ofrece la posibilidad de montar un chip de 16 GB de memoria RAM, un componente que asegura un mejor envejecimiento de la máquina y algo más de poder en la actualidad. Sin embargo, la selección de esta configuración de memoria implica, sí o sí, que el cliente monte un microprocesador Core i7 y un almacenamiento SSD de entre 512 GB y 1 TB. O lo que es lo mismo: resulta imposible, a día de hoy, configurar un Surface Laptop 2 con un Core i5, 16 GB de memoria RAM y 256 GB de SSD.

Esta situación ya quedó expuesta en la reseña del Surface Pro 6, que comparte componentes con el Laptop 2. Que Microsoft limite las posibilidades de configuración tiene sentido en cuanto a ahorro de costes –además de ayudar a que los clientes compren modalidades superiores–, pero el consumidor debería tener la posibilidad de configurar la máquina con los componentes que desee.

Más allá de la mejora interna, el Surface Laptop 2 también está disponible en un nuevo color, el negro, aunque el abanico disponible parece depende del país. En España, por ejemplo, solo se comercializa el modelo plateado a través de su página web –a diferencia del Surface Pro 6, que está disponible en gris y negro–.

Estéticamente, el Surface Laptop 2 es exactamente igual que el modelo previo. Se trata de un portátil de formato convencional delgado y ligero –aunque sin llegar a los extremos de equipos de la competencia–, acabado en metal y con un recubrimiento de Alcanta alrededor del trackpad y el teclado. Esto último, como también sucede en otros productos de la familia Surface, otorga al Laptop 2 de un toque diferente y atractivo –aunque probablemente envejezca peor que otros acabados metálicos–.

La pantalla, el teclado y el trackpad, como en el modelo anterior, ofrecen un nivel muy bueno de respuesta y calidad. El recorrido y la posición de las teclas es acertado, el trackpad es preciso y la pantalla ofrece buenos niveles en todos los parámetros posibles. Pocos fabricantes ofrecen un mejor conjunto por unos mil euros.

Para finalizar, dos detalles relevantes:

  • La autonomía no alcanza las catorce horas que promete Microsoft, pero es fácil obtener entre ocho y diez con un uso ligero (navegador, e-mail y ofimática) y en torno a 4 con un uso algo más avanzado (Photoshop o Lightroom).
  • El Laptop 2 llega con Windows 10 Home, a diferencia de su predecesor, que se comercializaba de serie con la versión “S”.
  • Solo cuenta con un USB-A (3.0), un conector de carga propietario y un DisplayPort. La ausencia de puertos USB-C, que comienzan a expandirse en la industria, se echa en falta en un equipo como este.

Conclusión

8.5
10

Pese a la nula disrupción que aporta respecto a la generación anterior –lo único relevante es el cambio de procesador–, el Laptop 2 sigue siendo uno de los equipos más interesantes del ecosistema Windows. Hace check en todo lo esencial (teclado, pantalla, trackpad, procesador...), y además con nota.

Es cierto que no apuesta por formatos extraños, ligerezas extremas o prestaciones de infarto, pero tampoco le hace falta. El Laptop 2, como su predecesor, pretende ser ese “portátil para todos” que no defrauda, no un referente de innovación. Para eso ya están los Surface Pro, Surface Book y Surface Studio.


Pros

  • Teclado, pantalla y trackpad de gran nivel.
  • Construcción sólida.
  • La octava generación de chips de Intel le sienta muy bien.

Contras

  • Hace falta una actualización de puertos. El USB-C no puede ausentarse de un portátil en 2019.
  • Al igual que con el Surface Pro 6, Microsoft no permite configurar con libertad los componentes del equipo. Hay restricciones.