El Lumia 950 XL continua fiel a sus orígenes. Con un simple vistazo al exterior, el dispositivo deja patente que el ADN que fluye por sus circuitos es el de la vieja Nokia —aunque ya quede poco de ella—. Las líneas, los materiales empleados y el acabado en general recuerdan indudablemente a otra época.

El Lumia 950 XL denota poca atención al detalle. Su diseño no destaca en ningún momento. El problema es que Microsoft no es Nokia. La nueva propietaria no presta la atención al detalle que Nokia sí prestaba. Y eso es notable en el el feeling que el dispositivo transmite. Mientras que un Lumia 1020 o 1520 se sentía sólido y robusto, el 950 XL se siente débil y maleable. El policarbonato de la zona posterior cede con facilidad cuando se ejerce presión sobre él. Los extraordinarios bordes 2.5D que fundían el cristal con el resto del cuerpo —haciendo que se sintiera como una única pieza— han sido reemplazados por líneas rectas, menos agradables al tacto. Y los botones, sólidos y consistentes en modelos como el Lumia 920, ahora tienen cierta holgura.

En general, todos los detalles que denotaban el buen hacer de Nokia han desaparecido, quedando un chasis vacío, sin esencia y relativamente estándar. Esto no significa que el Lumia 950 XL carezca de calidad —desde un punto de vista estético—. El problema es que no destaca. Y eso, en un mercado como el actual y en una gama tan compleja como la alta, puede jugar en su contra.

Microsoft Lumia 950 XL 04

Microsoft sí parece haber hecho un mejor trabajo escogiendo los componentes que constituyen el Lumia 950 XL. La pantalla, por ejemplo, cuenta con tecnología AMOLED, es de 5,7 pulgadas y su resolución es QHD, otorgando una cifra de 518 pixeles por pulgada. En la práctica, la calidad del panel es realmente buena. Las imágenes lucen nítidas, vibrantes y, al mismo tiempo, fieles a la realidad. Pocas pantallas AMOLED pueden presumir de ser calificadas con esos adjetivos.

El único aspecto que podría mejorar es el brillo máximo, que perjudica sensiblemente a la visibilidad en exteriores —comparando directamente con otros smartphones de gama alta como el iPhone 6s Plus o el Samsung Galaxy S7—. Por lo demás, el panel escogido por Microsoft resulta sorprendentemente bueno.

El hardware está indudablemente a la altura. La plataforma Windows 10, en cambio, no.

Profundizando en el interior encontramos un SoC Qualcomm Snapdragon 810 y 3 GB de memoria RAM, componentes que han estandarizado la gama alta a lo largo de 2015. El rendimiento ha sido excelente en todo momento —salvo por algunos bugs asociados a Windows 10—, y debería continuar siéndolo conforme envejezca el dispositivo.

Los problemas asociados al sobrecalentamiento del Snapdragon 810 no se han manifestado en este Lumia 950 XL, a diferencia de otros modelos como el HTC One M9. La razón no es otra que el sistema de refrigeración que Microsoft ha incluido por primera vez en sus teléfonos móviles. Se trata de un sistema de refrigeración líquida que ayuda a disipar el calor generado por los componentes internos del terminal, lo que ayuda a contrarrestar el exceso de calor emitido por el SoC Snapdragon 810 y, por lo tanto, mejorar la eficiencia del dispositivo.

Microsoft Lumia 950 XL 12

Todos los componentes ya citados sostienen sobre sus hombros la plataforma Windows 10 Mobile, una versión renovada del viejo Windows Phone 8. En pocos puntos:

  • Las aplicaciones siguen siendo el talón de aquiles. Entrar en la tienda de aplicaciones es un esperpento. Es posible encontrar clientes para los principales servicios (como Twitter, Facebook o Spotify), pero profundizando en la tienda queda patente que Windows 10 Mobile no es una prioridad para las compañías desarrolladoras de software. Algunos servicios populares como Snapchat no soportan la plataforma de Microsoft. Otros como Twitter o Facebook, sí, pero sus novedades siempre llegan con retraso a los dispositivos de Microsoft, quedando relegados a un segundo nivel.

  • Windows 10 sigue verde. Windows 10 Mobile no está libre de bugs. A los frecuentes errores del sistema se suma una inconsistencia general a nivel funcional y estético que perjudica por completo la experiencia y genera confusiones con relativa frecuencia. La base es buena, al igual que los conceptos, pero Windows 10 Mobile sigue necesitando trabajo para convertirse en una plataforma estable y robusta.

  • Cortana avanza a un ritmo imparable. Uno de los pocos puntos destacables de Windows 10 es Cortana. El asistente virtual desarrollado por Microsoft continúa dando pasos hacia delante, y en Windows 10 son apreciables. La posibilidad de interactuar con aplicaciones de terceros, su completa base de datos y respuestas y la casi perfecta integración con el sistema le hacen destacar frente a otras alternativas. El único punto donde tiene un notable margen de mejora es en la predicción, donde Google Now sí que parece imparable —gracias, en parte, a su completa base de datos—.

Mención especial merece Continuum. Este sistema inaugurado por Microsoft junto a Windows 10 promueve la convergencia entre dispositivos mediante la fusión, en un único dispositivo, del ordenador de escritorio y el teléfono móvil. La propuesta de Microsoft, en términos simples, se basa en dos piezas fundamentales: un smartphone y un dock. El smartphone se conecta al citado dock mediante un cable USB —en el caso del Lumia 950 XL, un USB Type-C—, y este se conecta mediante una salida HDMI a un monitor cualquiera. También cuenta con varios puertos USB en los que conectar un ratón, un teclado o cualquier dispositivo compatible.

Microsoft Lumia 950 XL 01

Una vez establecidas las conexiones, contaremos con un ordenador de escritorio plenamente funcional, en el cual podemos ejecutar todas las aplicaciones instaladas en el dispositivo móvil —Office, Microsoft Edge y cualquier software de terceros compatible con este sistema—.

Continuum es una propuesta interesante y con un gran potencial. Pero, a día de hoy, no es una solución válida como reemplazo de un ordenador portátil.Sobre el papel, esta propuesta resulta atractiva. Dejar un dock en la oficina —o adquirir un monitor con tecnología Miracast que permita realizar la conexión de forma inalámbrica— y solo transportar el smartphone es una idea que comienza a ganar enteros. No obstante, la propuesta de Microsoft continúa necesitando trabajo. El sistema mostrado en pantalla no es más que una versión limitada y reducida de Windows 10, algo que será válido para muchos, pero no para quien busque un sustituto completo del portátil. De la misma forma, el número de aplicaciones que soportan este sistema es limitado, y las que sí resultan compatibles no alcanzan a las versiones de escritorio. El ejemplo perfecto es la suite Office, la cual, aunque muy competente, queda limitada respecto a su versión de escritorio.

Esta serie de compromisos llevan a la conclusión de que el sistema Continuum, a día de hoy, no es válido para todo el mundo. Quien haga un uso muy básico de un ordenador, encontrará en este sistema una solución válida. En cambio, quien utilice el ordenador para algo más que acceder a redes sociales y documentos de ofimática sencillos, no podrá recaer en Continuum sin que su productividad se vea perjudicada.

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Desde los inicios de la gama, los dispositivos Lumia han montado unos sistemas de fotografía a la altura de los mejores. El mejor ejemplo es el Lumia 1020, un dispositivo que, tras dos años, continúa rivalizando con los mejores smartphones del sector en el aspecto fotográfico.

La cámara es uno de los puntos fuertes del terminal.Este Lumia 950 XL no es una excepción en esa línea. El módulo principal está compuesto por un sensor de 20 megapixeles, estabilización óptica de imagen (OIS), una apertura f/1.9, un flash LED triple y unas lentes Carl Zeiss. Esto se traduce, en la práctica, en capturas nítidas, luminosas (incluso en condiciones de baja luminosidad) y fieles a la realidad.

Poco se puede objetar de las imágenes extraídas de este Lumia 950 XL. Los resultados son sorprendentemente buenos, con buen nivel de detalle y un procesado muy acertado en la gran mayoría de las situaciones. Además, la excelente aplicación de cámara incluida por Microsoft permite ajustar cualquier parámetro, desde la exposición o el enfoque hasta el formato de la captura (sí, soporta modo RAW). Quien busque un smartphone por su cámara, el Lumia 950 XL es una seria opción.

Lumia 950 Prueba 7

Lumia 950 Prueba 6

Lumia 950 Prueba 5

Lumia 950 Prueba 4

Lumia 950 Prueba 3

Lumia 950 Prueba 2

Lumia 950 Prueba

Para sostener todo el conjunto, Microsoft ha montado una batería de 3.340 mAh, una cifra, a priori, suficiente para satisfacer la demanda energética de los componentes a lo largo del día. En la práctica, el Lumia 950 XL logra finalizar de forma consistente las jornadas, aunque lo hace de puntillas. En cuando exigimos algo más de lo habitual —uso intensivo haciendo uso de juegos, navegando sobre 4G y Wi-Fi indistintamente, realizando numerosas llamadas y fotografías…—, el porcentaje de batería comienza a decrecer en picado. Más de lo que nos gustaría.

La razón detrás de esta incomprensible autonomía —con esos 3.340 mAh debería ofrecer mejores resultados— parece ser responsabilidad de la gestión energética que el software realiza, pues otros terminales con componentes similares logran mejores resultados en este ámbito. Con suerte, esto podría ser solventado con futuras actualizaciones, pero es imposible asegurarlo.

Conclusión

6.5
10

El consumidor que se adentra en el segmento premium busca un producto sólido en todas las áreas. Un producto capaz de completar cualquier proceso sin ninguna clase de compromiso y con la mejor experiencia de uso posible. Con el Lumia 950 XL, Microsoft busca posicionarse justo en ese segmento.

El problema es que, aunque los pilares sobre los que se construye son sólidos, el Microsoft Lumia 950 XL continúa pecando en los mismos puntos que sus predecesores. Y eso, en un segmento como la gama premium, resulta inadmisible.

Un producto de esta categoría no puede tener carencias tan profundas en su software (como los numerosos bugs, la inconsistencia a lo largo del sistema o la ausencia de aplicaciones tan populares como Snapchat). Tampoco puede ofrecer un diseño vacío y carente de atención al detalle, pues es justo eso lo que diferencia a la gama premium de otros segmentos inferiores.

El Lumia 950 XL es, por lo tanto, un dispositivo fantástico a nivel de hardware, pero la ausencia de atención al detalle y la deficiente experiencia que ofrece Windows 10 Mobile —seis años después— acaban condenando a este producto.

Pros

  • Hardware de primer nivel. Desde la refrigeración líquida hasta el SoC, Microsoft ha montado lo mejor del mercado en el Lumia 950 XL. Y eso marca la diferencia.

  • Una de las mejores cámaras del sector. Probablemente, el punto más fuerte del terminal. La aplicación de cámara continúa siendo la mejor del mercado (pese a no haber avanzado en exceso), y el módulo fotográfico incorporado por Microsoft es de primer nivel. Los resultados son realmente buenos.

  • Una AMOLED próxima a la perfección. Las pantallas AMOLED siempre han sido objeto de controversia. En cambio, Microsoft ha sabido domar esta tecnología hasta convertir el panel del Lumia 950 XL en uno realmente bueno. Si el brillo máximo alcanzara valores más altos, rozaría la perfección.

Contras

  • Diseño aburrido y carente de detalle. La construcción del Lumia 950 XL carece de atención al detalle. Los botones tienen cierta holgura, el policarbonato cede con la presión, y los detalles que demostraban el buen gusto de la vieja Nokia, ahora son inexistentes.

  • Windows 10 Mobile continúa verde. Seis años después, Windows 10 Mobile —antes Windows Phone— continúa pecando en los mismos puntos: bugs, falta de aplicaciones, incoherencia a lo largo del sistema... La plataforma es válida para quien haga un uso básico del smartphone. En cambio, quien busca una plataforma potente —que es el consumidor que invierte 600€ en un smartphone como el Lumia 950 XL—, no encontrará en Windows 10 una solución válida.

  • Autonomía inconsistente pese a su gran batería. Con 3.340 mAh en su interior, la autonomía del Lumia 950 XL debería ser excelente, pero no lo es. Y la responsabilidad es, principalmente, del software.

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