análisis

MacBook Pro 13″ 2018

- Ago 29, 2018 - 16:49 (CET)

Ficha técnica

  • Peso: 1,37 Kg
  • Procesador: Intel Core i5 o i7 de cuatro núcleos a 2,3 o 2,7 GHz con Turbo Boost
  • Memoria: 8GB LPDDR3 (actualizables a 16GB)
  • Almacenamiento: 256GB (actualizares a 512GB, 1TB o 2TB)
  • Pantalla/Gráfica: 2560x1600 pixeles con True Tone, Intel Iris Plus Graphics 655
  • Teclado: Teclado retroiluminado con mecanismo mariposa, Touch Bar con sensor Touch ID
  • Trackpad: Force Touch con gestos Multitouch
  • Autonomía: hasta 10 horas

El nuevo MacBook Pro de 13" (2018) finalmente trae el poder de los cuatro núcleos y procesadores de octava generación al modelo pequeño del portátil profesional de Apple, ofreciendo mucho más desempeño que antes. Además llega con pantalla True Tone y mejor teclado. Esta es la valoración del producto tras un mes de uso contínuo.

Un poco de contexto: mi primer Mac fue un PowerBook, pasé por tres generaciones del portátil de Apple con procesadores PowerPC, desde el modelo de 14 pulgadas de color negro hasta los míticos G4, los primeros con pantalla panorámica y carcasa de titanio. También pasé por el modelo de 12 pulgadas. Después cambié al primer MacBook Pro de 15 pulgadas, de esos que la batería se hinchaba —sí, no es exageración— y de ahí en adelante he usado modelos de este tamaño en todas su variaciones, para mi trabajo.

He experimentado los cambios de teclado que ha hecho la compañía, la introducción de las pantallas retina, cambios en los puertos: USB, USB 2, USB 3, USB Tipo-C, Thunderbolts, HDMIs, Firewires y un largo etcétera.

Comento todo lo anterior porque después de un mes de probar el MacBook Pro 2018 de 13" me queda claro que es la mejor portátil que he usado. Apple ha logrado el punto dulce entre desempeño, prestaciones, tamaño del dispositivo, tamaño de pantalla, comodidad, calidad de construcción y autonomía.

La clave de las mejoras en el modelo 2018 del MacBook Pro está en la pantalla con TrueTone, tecnología que ajusta el balance de blancos basado en la luz ambiente, procesadores Coffee Lake que finalmente traen cuatro núcleos al modelo de 13 pulgadas y mejora significativa en el teclado de mecanismo de mariposa que protege mejor contra el polvo, uno de los peores momentos de Apple, al menos desde un punto de vista de ingeniería industrial.

No todos editamos video en 4K, no todos necesitamos 15 pulgadas

Con la salida de los modelos 2018 y el aumento significativo de desempeño, aparecieron decenas de análisis hechos por personas que requieren altísimo nivel de desempeño en procesador para editar y hacer render de video en altas resoluciones. Muchas de las críticas se han centrado en el posible desempeño "crudo" de la máquina, qué tan rápido es el procesador, qué tanto jugo se le puede sacar a las gráficas, dejando a un lado muchos otros aspectos del portátil.

Llegamos a ese punto en que pareciera que toda aquella persona que compra un MacBook Pro lo hace porque se dedica a la edición de video. Entiendo perfectamente que hay un segmento importante de consumidores profesionales que buscan el máximo desempeño de un portátil para hacer trabajos en cualquier lugar, pero también hay quienes requieren máquinas rápidas, bien construidas, pero sumamente livianas como su herramienta de productividad.

Yo, como muchos otros, estoy en el segundo grupo: no edito video en 4K pero mi trabajo es multidisciplinar, desde edición editorial, pasando por necesidades que requieren software como Sketch o Photoshop, aplicaciones para desarrollo como Sublime Text o Coda, hasta soluciones para editar un podcast como Hindenburg o Logic.

Es probable que un MacBook de 12" no sea suficiente, queremos más: el mejor sistema operativo en una máquina que tenga almacenamiento muy rápido, mucho RAM, buen procesador y la mejor pantalla posible, pero que siga siendo muy liviana y con buena autonomía. El MacBook Pro de 13" parece ser la respuesta.

Desempeño

¿Recuerdan cuando los Macs venían con discos duros? Suena a prehistoria, pero hace menos de cinco años era lo común. Se podían intercambiar, sí, pero eran lentos, el mayor cuello de botella y el único componente mecánico que quedaba dentro de los portátiles.

Vivimos en épocas modernas donde todos los MacBook y MacBook Pro de Apple tienen discos SSD que son significativamente más rápidos, duraderos y resistentes. Pero sobre todo: rápidos, muy, pero muy rápidos. De hecho este MacBook Pro tiene la unidad de estado sólido más rápida del mercado.

Considerando que el almacenamiento siempre ha sido el mayor cuello de botella en productos modernos, el hecho que Apple se haya encargado que los SSD de estas máquinas sean las más rápidas del mundo tiene un efecto positivo y significativo en el desempeño, en cuanto a comparación con la competencia, poco que decir, los números hablan solos:

El MacBook Pro 13" de este año también tiene por primera vez un procesador de cuatro núcleos en vez de dos, un reclamo en la comunidad de usuarios Pro de Apple desde hace mucho: la necesidad de obtener velocidades de procesamiento similares al modelo de 15 pulgadas en un paquete más pequeño. Finalmente se ha conseguido gracias a los nuevos modelos Coffee Lake: el Core i5 de 2,3GHz y Turbo Boost hasta 3,8 GHz y el Core i7 de 2,7GHz y Turbo Boost hasta 4,5 GHz los dos usando 28-watts.

La inclusión de cuatro núcleos en el procesador y los aumentos significativos en el Turbo Boost hacen que el modelo de 13 pulgadas sea tan rápido como el de 15" del año pasado y entre 80 a 85% más rápido que el modelo de 13" del año pasado en desempeño multicore. La combinación de microprocesador mucho más potente y el SSD más rápido del mercado ponen a este portátil en una situación privilegiada, pero que para el consumidor cada vez es más complicado percibir.

Lo digo porque la competencia ha sabido ofertar productos inferiores pero que parecen ser muy apetecibles. Sucede con el portátil de Huawei y con el de Xiaomi: bonitos, delgados, muy livianos pero que desde un punto de vista de desempeño, son incapaces de ofrecer algo que si quiera se acerque al Pro de 13" de este año.

El producto de análisis que tengo es un tope de gama (Core i7, 16GB de RAM y 2 TB de disco duro), lo cual eleva el precio a 3.699 dólares o 4.349 euros por lo que el desempeño es, de verdad, espectacular. Pero de acuerdo a pruebas hechas en Geekbench el modelo con Core i5 también lo es, y definitivamente es muy apetecible, considerando el precio:

Un detalle negativo con el modelo de 13": la memoria RAM es DDR3, mientras que el modelo de 15" es DDR4. Aunque no hay un impacto significativo de desempeño, por el precio, esperaba más.

Notarán que en mi reseña no hago referencia alguna al desempeño general de la tarjeta gráfica integrada en el modelo de 13" —el modelo de 15" sí que tiene una dedicada, la Radeon Pro 555X—. No lo hago porque creo que estamos moviéndonos muy rápidamente al uso de GPUs externas para trabajos dedicados que requieran de ella y que permiten fácil actualización a mayores niveles de potencia sin tener que comprar un nuevo portátil.

En ese sentido Apple ha trabajado con BlackMagic para, junto con estos portátiles, introducir una carcasa de eGPU con una tarjeta Radeon Pro 580. Los colegas de Finalcutpro.es han hecho un análisis fantástico de su funcionamiento.

Pantalla

La pantalla del MacBook Pro 2018 es la primera con TrueTone, el cual fue introducido años atrás en el primer iPad Pro y luego apareció en los iPhone X. Consiste en ajustar el balance de blancos para acercarlos lo más posible a la luz ambiente. Es un detalle pequeño que puede tener un impacto a largo plazo en términos de comodidad de trabajar de manera continua frente a la pantalla.

Apple también ha introducido la capacidad de ajustar el balance de blancos en monitores externos usando el sensor del MacBook Pro. Funciona solamente en tres modelos, pero no se descarta que se extienda a más en el futuro.

He estado probando el MacBook Pro 13" 2018 junto con un UltraFine 5K de 27 pulgadas cedido por LG y los resultados son bastante interesantes en términos de uso cotidiano. Es verdad que hay momentos en que es mejor deshabitar el TrueTone —especialmente si retocamos fotos o editamos video, para hacerlo con una gama de colores neutra— pero para el día a día es una tecnología muy bienvenida en pantallas grandes.

En cuanto al desempeño general, es lo que te esperas de un modelo Pro moderno: retina 227 pixeles por pulgada), de 2560x1600 pixeles, 500 nits, con soporte de gama cromática amplia (P3). Es de las mejores pantallas de la industria, y por muy acostumbrados que estemos a los modelos retina, sigue siendo muy agradable trabajar así. Aquellas personas que vengan, por ejemplo, de un MacBook Air y finalmente actualicen a un Pro de 13" serán los más beneficiados.

Teclado

Cuando probé el primer MacBook de 12" tardé días en empezar a acostumbrarme al nuevo mecanismo de mariposa. Inicialmente costaba mucho, poco a poco fui acostumbrándome al poco recorrido de las teclas. Con la llegada de la segunda generación del nuevo mecanismo de Apple las cosas mejoraron y creo yo que con el teclado del Smart Cover para el iPad aún más.

Un poco más de contexto, por todo lo que viene a continuación: A diferencia de la opinión general del nerd, no me encantan los teclados con largo recorrido. No, no soy tan viejo pero por circunstancias de la vida, practiqué mecanografía en una máquina de escribir donde tenía que golpear teclas para que impriman en una hoja: lo odiaba, me resulta incomodísimo y menor recorrido me facilita mi trabajo (escribo con ocho dedos sin mirar al teclado a 100 palabras por minuto). De hecho creo que el teclado del Smart Cover del iPad es de los mejores que se han hecho —se que algunos deben estar golpeándose la cabeza, sí—.

Por lo que en un buen teclado con separación decente entre teclas que me permita sentir cada una de ellas, el poco recorrido me hace escribir más rápido, siempre cuando la sensación de presión sea uniforme.

Dicho todo eso, las mejoras que se han hecho al teclado en el MacBook Pro de 2018 son significativas, especialmente en dos áreas:

  1. La sensación general al presionar las teclas.
  2. Nueva membrana protectora para que no entre polvo entre la base del teclado y las teclas. Apple nunca ha querido aceptar el problema pero yo mismo lo he sufrido. Dicen que está para que el teclado sea más silencioso pero la realidad es que nunca ha hecho ruido.

Entiendo que lo hacen para evitar demandas colectivas, pero en el proceso nos han dado una muy mala excusa.

En definitiva: un teclado muy funcional donde con toda honestidad me siento extremadamente cómodo escribiendo, con buena sensación sin necesidad de hacer más ancha la carcasa para aumentar recorrido.

¿El Touch Bar ha cobrado sentido finalmente?

Si Apple vendiera un MacBook Pro a 100 o 200 euros más económico, con exactamente las mismas características técnicas y Touch ID, pero sin Touch Bar, lo compraría sin pensármelo. Dos años después de trabajar con un portátil que tiene este gimmick queda claro que es un parche, que no es del todo útil y que se ha perdido más de lo que se ha ganado.

Apple pretendía que desarrolladores sean creativos usando la barra táctil para meter funciones en las que normalmente un teclado sería limitado, en la práctica se usa para subir/bajar el volumen y aumentar/disminuir el brillo de pantalla, poco más. La tecla Esc se echa de menos y cada vez que veo un MacBook Pro de 13" sin Touch Bar no puedo evitar pensar "cómo me gustaría ese teclado en el modelo de alta gama".

Por lo que no, el Touch Bar sigue sin tener mucho sentido para mi, honestamente.

#Donglelife

Es bastante habitual que cuando hago referencia a un MacBook Pro con Touch Bar —o el Macbook 12"— se haga el comentario de la falta de puertos USB "normales" —es decir, tipo A— y que solo tiene puertos USB Tipo-C "que nadie usa". Que "ahora necesito adaptadores para conectar casi cualquier dispositivo", que "cómo me siento sin un lector de tarjetas SD" y "qué tal es la vida con dongles".

¿Honestamente? Me encanta. Actualmente el MacBook Pro es el único portátil en que todos sus puertos son estándar. Todos. Ningún otro portátil puede decir lo mismo. Puedo usar cualquiera de los cuatro puertos para cargar, vamos, puedo usar cualquier cargador, no tengo que usar el de Apple. Puedo conectar prácticamente cualquier cosa en cualquiera de los puertos.

Lo cual lo hace todo muy versátil. Nunca antes podría haber usado accesorios como los que se han popularizado con todo tipo de entradas y lectores que se conectan a uno de los puertos USB-C. Nunca antes había podido comprar un solo concentrador que básicamente vale para todo. Eso no era posible antes, lo es ahora.

El tema del precio

El MacBook Pro de 13" 2018 más barato cuesta 1.799 dólares (más impuestos) o 1.999 euros (ya con IVA), por lo que obtienes un i5 cuatro núcleos a 2,3 GHz con Turbo Boost de 3,8 GHz, 8GB de RAM y 256GB de disco duro. Aumentar 8GB más de RAM cuesta 200 dólares o 240 euros. Mejorar el procesador al i7 cuesta 300 dólares o 360 euros más.

No es un producto barato y Apple ha elegido poner precios premium para estos nuevos modelos. El aumento de precios llegó en 2016 con los modelos Touch Bar con teclado de mecanismo de mariposa. Dos años después sigue sin disminuir. Por comparar, la generación anterior de MacBook Pro 13", el último modelo lanzado en 2015, era posible conseguirlo por 1.299 dólares (más impuestos) o 1.449 euros (con IVA) por el modelo base Core i5 y 1.499 dólares (más impuestos) o 1.799 euros (con IVA) por el modelo Core i7.

Aún con el aumento significativo de precios los modelos Pro se siguen vendiendo bien, al menos no parece haber una caída en demanda significativa. Dicho eso, Apple al reportar ganancias no separa por producto individual, pero estimaciones indican que hay modelos Pro que se venden bien.

Si el precio es significativo, hay opciones: se sigue vendiendo el MacBook Pro de 13" del año pasado, aunque la arquitectura de procesadores es inferior —sólo tiene dos cores y se nota en el desempeño, como se puede ver en el cuadro comparativo en esta misma reseña—. También hay la opción de comprar el modelo sin Touch Bar que tiene un precio de 1.299 dólares (más impuestos) o 1.505 euros (con IVA) que parece ser un buen valor por lo que se obtiene, eso sí, solo dos puertos Thunderbolt/USB-C.

Apple parece que planea posicionar los modelos Pro para, realmente, el consumidor profesional, que ve estas máquinas como herramientas de producción y la inversión está más que justificada. El problema es que a la salida de esta reseña, no hay una opción "no pro" con buen balance precio/prestaciones. Ese es el MacBook Air, que lleva años sin ser actualizado, muchos otros se están pasando al iPad. Tal vez tengamos noticias positivas en ese frente, en breve.

Conclusión

8.5
10

Inicié este análisis explicando que este es el MacBook Pro que más me ha gustado usar, desde que trabajo con máquinas orientadas al mercado profesional de Apple. El desempeño es excepcional, la autonomía es excelente, el teclado realmente funciona bien y la pantalla con True Tone es realmente de lo mejor que hay en la industria.

Quienes usamos Mac hace mucho tiempo obviamos la elección de materiales —que son premium—, la calidad de construcción, el balance que se logra con el peso, lo bien que funciona el trackpad o detalles como la sensación al abrirlo y empezar a trabajar. Son cosas que recordamos cuando se compara con la competencia que en la mayoría de los casos es más barato, pero son incapaces de mantener el nivel, tanto en el exterior como el interior.

También damos por hecho la seguridad añadida del Touch ID, que ninguna otra marca ofrece. Además el MacBook Pro 13" y 15" de 2018 incluyen el chip T2 para agregar mayor nivel de seguridad incluyendo el arranque seguro y el cifrado de datos para el almacenamiento. Nuevamente: son cosas que no encontraos en la competencia, pero detalles en los que Apple profundiza mucho para dar más valor.

Dicho eso, puedo entender que la sensación general es que el MacBook Pro 13" y 15" de 2018 tienen un precio alto y sospecho que echará para atrás a muchos a la hora de adquirir un nuevo portátil.

Planeaba poner una calificación de 9 a este MacBook Pro pero al final lo bajo a 8.5 y tiene relación con dos cosas: El Touch Bar es un gimmick que no termina de tener sentido y verdadero uso, pero que aumenta el precio del producto. Deberían quitarlo y bajar el costo del producto. Y por último, puedo llegar a entender a quienes creen que la relación calidad/precio de estos nuevos portátiles no está en el punto adecuado.

Salvo esas dos cuestiones, todo lo demás del MacBook Pro 13" me encanta y un mes después de usarlo a diario, viajar con él y tratar de sacarle mucho partido en mi trabajo, puedo decir con seguridad que es que es el mejor portátil que Apple ha fabricado.


Pros

  • Es muy rápido
  • Buena autonomía, hasta 10 horas
  • Liviano sin comprometer en velocidad
  • El SSD es el más rápido del mercado

Contras

  • Touch Bar sigue sin tener real utilidad
  • Es caro, particularmente opciones extras