análisis

iMac 5K Retina 27″(2020)

- Sep 10, 2020 - 13:00 (CET)

Ficha técnica

  • Procesador: Intel Core i7 (8 núcleos) 3,8GHz
  • Memoria: 8GB DDR4 a 2667 Max
  • Gráficos: AMD Radeon Pro 5500 XT 8 GB
  • Almacenamiento: 500GB SSD
  • Puertos: altavoces integrados, salida para auriculares
  • Puertos: 4x USB-A, 2x Thunderbolt 3 (USB-C), SDXC, Ethernet, WiFi, Bluetooth

La nueva versión del potente todo-en-uno de Apple llega con importantes mejoras en el cristal de su pantalla, su inigualable resolución 5K y varias mejoras en sus especificaciones. Todas ellas la convierten en un equipo de alto rendimiento para tareas desde lo más básico, como navegar por la web, responder correos, editar documentos u hojas de cálculo, a lo más complejo, como la edición de vídeo en 4K.

Apple ha lanzado durante el mes de agosto el modelo actualizado del iMac 5K Retina 2020 de 27 pulgadas. Con procesadores Intel de décima generación y una pantalla con una calidad y resolución sin igual en ningún otro equipo de la categoría, esta versión trae algunas mejoras a un dispositivo que ya era excelente.

Las actualizaciones se centran en cuatro áreas principales: la pantalla retina con su opción de nano-textura, opciones de configuración para un desempeño más alto en cuanto a procesadores, gráficos y memoria, mejoras a nivel audio y video para FaceTime, y la integración del chip de seguridad Apple T2.

El diseño del equipo nos resultará familiar, ya que conserva el mismo estilo que caracteriza a la familia iMac desde 2012: una gran pantalla sobre una delgada base de aluminio, y un panel trasero curvo con un único cable -el de alimentación- saliendo discretamente por debajo y al centro. Esta atención no solo a la performance sino también al diseño lo convierte en una pieza que se puede incorporar a cualquier entorno de trabajo con mucha facilidad y cuidando la estética.

Pantalla

La pantalla Retina 5K en su gran tamaño es perfecta para cualquier tipo de usuario, pero en especial para quienes la utilizan para trabajos creativos, edición de vídeo, o múltiples elementos en pantalla. La nitidez del color es sorprendente, mostrando tonos y matices que no se ven en otras pantallas, lo cual lo convierte en el panel perfecto para asegurarnos de que lo que estamos creando se ve igual que lo imaginamos. Todo esto en una resolución inmensa de 5120x2880.

Sí hay que tener cuidado, al momento de trabajar con color, con la tecnología True Tone. Esta función, que utiliza sensores para ajustar el color y la intensidad de la pantalla para adaptarse a la luz ambiente, busca que tengamos una experiencia más orgánica a medida que la luz cambia durante el día. Sin embargo, esto puede generar variaciones en la calidez del color que vemos en pantalla, con lo cual es recomendable desactivarla mientras estemos realizando tareas que requieran mucha precisión cromática.

Por otra parte, los iMac de 27 pulgadas vienen con una capa anti-reflejo que permite disfrutar mejor de la gran pantalla de cristal, pero es cierto que, en determinadas condiciones (como, por ejemplo, si tenemos una ventana detrás), el reflejo era inevitable. Por ello, a partir de ahora se puede elegir una opción con vidrio de nanotextura (que ya hemos visto en el Pro Display XDR). A diferencia de los paneles mate que simplemente agregan una capa por encima del cristal –agregando así un obstáculo adicional a la luz que emite– la nanotextura se logra grabando nano estructuras en el cristal mismo. El resultado es un panel con muy bajo reflejo sin perder calidad de imagen ni contraste.

¿Es la opción con nanotextura necesaria para todos los usuarios? Definitivamente no, y dependerá de la ubicación física en la que se tenga el iMac. Si está fijo en un sitio donde el reflejo no es un problema, entonces es un elemento que podemos ahorrarnos al momento de configurar el equipo. Pero si vamos a estar de espaldas a una ventana, con fuentes de luz variables, o si es un equipo que utilizaremos en diferentes ubicaciones, entonces esta opción puede mejorar mucho la experiencia de uso en el día a día.

Rendimiento

La nueva línea de iMacs de 27 pulgadas incluye procesadores Intel de décima generación con seis, ocho o diez núcleos, lo que mejora el rendimiento de la máquina en aquellas tareas que requieren un trabajo intensivo al CPU. Las diferentes opciones son las siguientes:

  • Dos configuraciones estándar con Intel Core i5 de seis núcleos y hasta 4,8GHz Turbo Boost.
  • Una configuración estándar con Intel Core i7 de ocho núcleos y hasta 5,0GHz Turbo Boost.
  • Configuraciones avanzadas con Intel Core i9 de hasta diez núcleos y hasta 5,0GHz Turbo Boost.

Esto lleva a que el rendimiento en aplicaciones que pueden aprovechar esta tecnología sea hasta un 65% más rápida (como es el caso de Logic Pro X).

Cabe mencionar que esta podría ser la última entrega de iMac que veamos con procesadores Intel, ya que la empresa anunció en junio durante la WWDC que reemplazará los procesadores por sus propios Apple Silicon, basados en arquitectura ARM. Este cambio abrirá un nuevo mundo de posibilidades de cara al futuro para los Mac, llevando capacidades que hasta ahora eran solo cosa del iPhone y el iPad.

Pero las mejoras en especificaciones internas no se quedan en el procesador: con la última generación de GPU Radeon Pro 5000, la capacidad de procesamiento gráfico tanto en la edición de video como en juegos es un 55% mayor que antes. Con la configuración, además, se puede incluir hasta 16 GB GDDR6, lo que mejora hasta 6 veces el rendimiento en el apartado gráfico.

En cuanto a almacenamiento, todas las configuraciones del iMac 27 pulgadas tienen discos 100% sólidos que van de los 256GB a los 8TB. Esto significa que para los iMac de 27” ya no será posible una configuración con Fusion Drive (HHD), lo cual tiene sentido considerando lo mucho que han bajado de precio los discos SSD, y lo mucho que mejoran la velocidad del equipo. Como curiosidad, sí sigue habiendo una opción de Fusion Drive de 1TB para el iMac de 21,5”.

La capacidad de memoria RAM se duplica con respecto a la generación anterior, con cuatro ranuras de memoria que soportan hasta 128 GB DDR4 de RAM en cuatro tarjetas de 32 GB. Además, la memoria . La memoria, por cierto, es muy fácil de agregar o cambiar, a través de una tapa situada en la parte trasera del equipo.

La configuración con 8 GB de RAM, GPU Radeon Pro 5700XT de 8GB, y procesador Intel Core i7 de 8 núcleos nos resultó adecuada para editar videos en resolución 1080p, aunque la memoria RAM, si ejecutas tareas avanzadas, puede resultar escasa. Sin embargo, gracias a la apertura en el panel trasero y los cuatro slots para memoria, es muy simple incrementar la memoria del equipo para alcanzar la velocidad deseada sin tener que elegir una configuración superior en el momento de la compra original, permitiéndonos actualizarlo a medida que lo necesitemos y que así el equipo pueda acompañarnos por más tiempo.

Otras mejoras

Además de las especificaciones “importantes”, el iMac de 27 pulgadas 2020 trae otras mejoras significativas.

Por un lado, la nueva cámara frontal tiene una resolución 1080p y, además, se apoya en el coprocesador Apple T2 para mejorar la calidad de imagen en condiciones de baja luminosidad. Esto es más que bienvenido, considerando que las webcams integradas en general (de Apple o cualquier marca) nunca se destacaron por su calidad. Pero ahora que los FaceTime, Zooms, Meets y Teams están a la orden del día, contar con mejor calidad de cámara se vuelve una gran ventaja.

Y por otro lado, la incorporación de tres micrófonos de alta calidad permiten no solo grabar audio, sino mejorar la reducción de sonido gracias a la ubicación estratégica de los mismos.

Conclusión

8
10

El iMac 5K mantiene su alto estándar de calidad un año más, mejorando sus especificaciones para mantenerse actualizado al tiempo que incorpora nuevas tecnologías para dar saltos de calidad y experiencia de uso en aspectos aparentemente secundarios.

El diseño del iMac sigue siendo tan elegante y atractivo como cuando estrenaron la versión unibody delgado en 2012. Pero con ocho años de trayectoria, quizás sería hora de que Apple vuelva a dar un salto de calidad en este sentido, reduciendo los marcos que rodean la pantalla y adelgazando el cuerpo del ordenador en sí mismo.


Pros

  • Alto rendimiento y opciones de configuración muy variadas, con posibilidades realmente avanzadas.
  • La incorporación de la nano-textura muestra atención a la experiencia de uso.
  • La pantalla Retina 5K es inigualable en su resolución y calidad.

Contras

  • La configuración de entrada se queda corta para un equipo tan impresionante.
  • Los bordes alrededor de la pantalla ya comienzan a notarse demasiado para los diseños actuales.