análisis

HP Elite Dragonfly

- Feb 26, 2020 - 10:01 (CET)

Ficha técnica

  • Pantalla: 13’3 pulgadas, Full HD IPS BrightView de 1920 x 1080
  • Procesador: Intel Core i5 8265U, i7 8565U
  • Gráfica: Intel HD Graphics 620 (1 GB)
  • RAM: 8 GB, 16 GB SDRAM LPDDR3-2133
  • SSD: PCIe NVMe Intel Optane 32 GB, 512 GB
  • Batería: 38 Wh, 56 Wh, cargador USB-C de 65 W
  • Peso: A partir de 0,99 kg

HP renueva su veterana gama profesional Elitebook, ahora Elite, y se lanza de lleno a la versión convertible, un dos en uno mitad portátil mitad tablet que, con el nombre Dragonfly, se dio a conocer en septiembre de 2019. Este está disponible desde enero de 2020 con varios modelos ultraligeros y convertibles.

Hay dos maneras de enfrentarte a un ordenador portátil dos en uno como el HP Elite Dragonfly. Desde el entusiasmo o desde la desconfianza. Como entusiasta, es toda una experiencia tocar por vez primera un dispositivo que hace las veces de portátil y de tableta, doblar ambas partes de manera que puedas usar teclado y pantalla táctil, sólo pantalla o aprovechar la base del teclado para colocar la pantalla de pie. Y desde la desconfianza, cuando te las ves con un dispositivo que quiere cubrir dos frentes, me pregunto si logrará su ambicioso propósito o si se quedará por el camino legitimando el refrán que dice que quien mucho abarca poco aprieta.

En ambos casos, hay que tratar con el HP Elite Dragonfly de tres maneras diferentes. Primero hay que tener en cuenta si cumple como ordenador portátil. Luego, si hace lo propio como tablet. Y, en tercer lugar, si alternar entre ambos dispositivos es cómodo o, por el contrario, supone una pérdida de tiempo si lo comparamos con tener los dos gadgets por separado.

Desde el punto de vista de su precio y si listamos todas sus funcionalidades, el HP Elite Dragonfly ofrece una alternativa profesional, de diseño elegante, suave en el tacto y fácil de transportar gracias a sus dimensiones y ligero peso. Una alternativa todoterreno a los Surface Laptop, su equivalencia dentro del catálogo de Microsoft, que se complementa con una selección de software de seguridad y utilidades marca de la casa y elementos de hardware que potencian el HP Elite Dragonfly frente al Surface, destacando el lector de huellas, más ágil que el reconocimiento facial y, especialmente, la posibilidad de doblar literalmente pantalla y teclado en hasta cuatro posiciones diferentes según lo uses como portátil o como tablet, con o sin lápiz inalámbrico.

Diseño versátil

Cuando HP nombra al Elite Dragonfly como portátil táctil convertible, define a la perfección lo que es este ordenador. Primero, un portátil compacto de 13’3 pulgadas diseñado para ocupar lo menos posible y pesar lo suficiente como para manejarlo con las manos sin apoyarlo si así lo deseas. Lo de táctil lo cumple con creces, tanto con los dedos de la mano como con su lápiz inalámbrico. Podemos manejar Windows pulsando en la pantalla o, si así lo deseamos, realizar tareas como dibujar, retocar fotos o editar vídeo empleando el lápiz, que ofrece una mayor precisión.

Y en lo de convertible, el HP Elite Dragonfly une pantalla táctil con el teclado y demás componentes internos con dos bisagras que permiten doblar el portátil 360 grados. Así, puedes usarlo como portátil al uso, apoyado en una mesa o superficie fija, o como tablet de tres maneras diferentes, ya quieras mantenerlo tumbado o de pie con el teclado como dock o pie de apoyo.

En un no siempre fácil equilibrio entre el diseño minimalista y la variedad de funciones, el HP Elite Dragonfly integra, junto a elementos básicos como la pantalla táctil y el teclado retroiluminado, cámara HD con cierre, dos micrófonos internos, dos antenas inalámbricas Wi-Fi 6, lector de huellas dactilares, touchpad, salida para HDMI, puerto USB 3.1, salida para audio que también sirve para conectar un micrófono externo y dos puertos USB-C con los que, además, se carga la batería del portátil.

Tampoco está de más alabar la elección de colores, en esta ocasión azul libélula en todos los modelos en un guiño al nombre del dispositivo, Dragonfly. Por lo demás, las formas externas siguen la línea iniciada en su día por el MacBook Air y que los portátiles más ligeros imitan, siendo la mejor opción para aprovechar al máximo el espacio disponible.

Un portátil compacto

El primer uso que haremos del HP Elite Dragonfly es como ordenador portátil. Portátil, ultraligero y compacto, ya que a su peso de apenas un kilogramo tenemos que tener en cuenta sus medidas, de aproximadamente 30,43 x 19,75 x 1,61 centímetros. En esas dimensiones contaremos con una pantalla táctil de 13’3 pulgadas Full HD IPS, aproximadamente 33’8 centímetros, que ofrece una resolución máxima de 1920 x 1080 y un brillo entre 400 y 1.000 nits en función del modelo.

En su interior, procesador Intel Core de octava generación, i5 o i7 según el modelo, tarjeta gráfica integrada Intel UHD 620 de 1 GB, almacenamiento SSD de 512 GB con aceleración vía PCIe NVMe Intel Optane de 32 GB, memoria RAM de entre 8 y 16 GB según el modelo, soporte para Wi-Fi 6 y Bluetooth 5, cámara web de 720p HD, los habituales sensores de luz ambiental, giroscopio, magnetómetro y giroscopio, baterías de ion litio internas y, siguiendo las tendencias, carece de lector de disco.

El sonido merece también atención. A pesar del tamaño y dimensiones del HP Elite Dragonfly, cuenta con hasta cuatro altavoces estéreo de Bang & Olufsen, fabricante a quien también debemos el micrófono interno de matriz múltiple frontal.

Después de repasar el listado de características técnicas la pregunta es obvia, ¿aguantará el HP Elite Dragonfly con todo lo que le echemos? En la teoría, viendo el hardware integrado en este portátil, cumple con creces con sus distintos propósitos, teniendo en cuenta que se trata de un portátil de gama profesional. Desde tareas ofimáticas básicas a edición de imagen, vídeo o sonido, trabajar en internet, etc.

Repasando las tareas habituales con cualquier equipo de esta clase, el único aspecto en el que se pueda exigir algo es la tarjeta gráfica, que si bien se puede enfrentar a la mayoría de videojuegos, puede quedarse algo corto ante títulos como Gears 5 o Forza Horizon 4, a los que podremos jugar de todas formas pero sin exprimir sus posibilidades gráficas. Con todo, insisto que para ser un portátil multipropósito ultraligero profesional, exigirle que cumpla también como portátil de juego sería excesivo.

Una tablet profesional

Ya hemos visto que el HP Elite Dragonfly cumple con creces su cometido como portátil. Pero gran parte de sus ventajas están en que sirve como tablet táctil con la que podemos interactuar con los dedos de la mano o con su lápiz inalámbrico.

Además de las características que hemos visto antes, tanto en la calidad y tamaño de la pantalla como en su diseño, que permite doblar la pantalla hasta 360 grados con respecto al teclado y demás componentes internos, como tablet el HP Elite Dragonfly permite realizar tareas profesionales más allá del uso lúdico que podamos darle.

Lo único que se le puede reprochar, en su modo tablet, es que resulta algo pesada para manejarla exclusivamente con las manos. De ahí que colocarla en una superficie estable sea la mejor opción. Es más, la pantalla se adapta a la posición en la que se encuentre girando el escritorio de Windows para que lo veas correctamente en cada una de las cuatro posiciones que admite.

Por otro lado, aunque al doblar el HP Elite Dragonfly 360 grados se desactiva el teclado para emplear el modo tablet exclusivamente, en acciones tan habituales como desbloquear la pantalla nos vemos obligados a acudir al teclado o al lector de huellas, si es la opción elegida para tal ocasión. Una pequeña incomodidad a la que te acabas acostumbrando.

A pesar de estos dos detalles, sus 13’3 pulgadas y la posibilidad de interactuar con el lápiz inalámbrico facilitan tareas como dibujo, diseño o ilustración con las muchas aplicaciones disponibles online o para Windows 10, el sistema operativo elegido por HP. Así, contamos con una tablet no solo para usar en nuestro tiempo libre o para consumir contenido audiovisual, también se comporta más que bien para tareas profesionales como edición gráfica gracias a la idoneidad del lápiz inalámbrico y al hardware incorporado.

Mejorando Windows

Hasta ahora he hablado de hardware, pero el software también influye en cómo se comporta cualquier dispositivo que tengamos entre las manos. En esta ocasión, el HP Elite Dragonfly cuenta con Windows 10 Pro como sistema operativo por defecto. Esto conlleva todas sus ventajas pero también algunos de sus inconvenientes, queramos o no. Algo que no podemos reprocharle a HP.

Sí podemos, en cambio, agradecer a HP que la experiencia con Windows sea distinta a la que podamos tener desde otro portátil u ordenador de sobremesa, y es que como viene siendo habitual, HP integra su propio software, algo que verás desde la primera vez que enciendas el HP Elite Dragonfly, ya que cada vez que lo enciendas, el arranque vendrá monitorizado por HP Sure Start.

Así pues, Windows 10 Pro cuenta con mejoras como los drivers oficiales de HP, imprescindibles para que todo el hardware del que hemos hablado largo y tendido funcione correctamente desde el primer momento, y esto cubre elementos propios como la cámara, el lector de huellas o el sistema de sonido. En este último punto, Bang & Olufsen ofrece su propia herramienta de gestión de sonido. Además, el uso de la batería ofrece un modo de optimización específico para cuando nos queden pocos minutos, sacándole más partido todavía.

Sin embargo, este nivel de personalización mediante software tiene sus más y sus menos. La primera vez que enciendas tu nuevo HP Elite Dragonfly, además del asistente de configuración de Windows 10 te las verás con los asistentes de HP para configurar el lápiz inalámbrico y para poner en marcha las medidas de seguridad que ofrece HP a través de su software HP Client Security y que, entre otras cosas, sirve para guardar contraseñas, datos bancarios o de compra. Obviamente, eres libre de usarlo o de emplear alternativas como LastPass o Dashlane. Este software se complementa con otros como HP SureClick o HP Sure Run, que amplían la seguridad de Windows 10 a través de su cortafuegos y antivirus por defecto. En este aspecto, se agradece que no se incluyan demostraciones o software de terceros de dudosa utilidad salvo las propias de Windows, como Office.

En definitiva, el HP Elite Dragonfly viene acompañado de Windows 10 Pro con el software de HP, muy útil a medio y largo plazo pero que tal vez nos resulte molesto los primeros días de uso. En cualquier caso, si no estás interesado en algunas de estas herramientas y prefieres una versión de Windows 10 más limpia, puedes desinstalarlas como cualquier otro programa o aplicación de Windows.

Conclusión

9
10

A riesgo de haberme dejado algo en el tintero, creo que con todo lo explicado en este análisis queda claro que HP Elite Dragonfly cumple sus ambiciosos propósitos. Resulta un portátil ultraligero muy completo para toda clase de tareas y también se desenvuelve bien como tablet profesional.

La elección de las bisagras para doblar el dispositivo 360 grados puede ser cuestionable, pero en mi opinión es una solución más práctica y duradera que separar ambos elementos y volverlos a unir. Además, esta opción resulta más cómoda si lo usamos en exterior, ya que no tenemos que vigilar dos elementos sino centrarnos en uno solo.

Por lo demás, hardware y software se comportan más que correctamente en la mayoría de situaciones, y salvo algunas pequeñas quejas puntuales, resulta una buena opción para divertirse, trabajar o para crear contenido gráfico o audiovisual, ya te encuentres en casa, en la oficina o de paseo por tu ciudad.

Desconozco cuales son los planes de mejora en futuras versiones, pero teniendo en cuenta que el HP Elite Dragonfly es la segunda generación táctil y convertible, con unos pocos meses de diferencia entre ambos, HP ha logrado un dispositivo dos en uno muy maduro, adaptado a las tendencias actuales y que poco o nada tiene que envidiar a la competencia.


Pros

  • Diseño compacto, elegante y funcional
  • Pantalla táctil con y sin lápiz
  • Cuatro posiciones, portátil o tablet
  • Software propio de mantenimiento y seguridad
  • Rinde bien en todas las áreas

Contras

  • Gráfica apurada en algunos juegos futuros
  • Algo pesado para aguantar con la mano
  • El software preinstalado puede resultar excesivo