Honor 20 frontal
análisis

Honor 20

- Jul 15, 2019 - 9:45 (CET)

Ficha técnica

Honor 20

  • Pantalla: 6,3 pulgadas IPS, Full HD+

  • Procesador: Kirin 980, 7 nm

  • Memoria: 6 GB de RAM, 128 GB de capacidad

  • Cámaras principales: 48 MP, súper gran angular 16 MP, sensor de profundidad y lente macro de 2 MP

  • Batería: 3.750 mAh, carga rápida de 22,5 W

  • Precio oficial: 499 euros

Ajena al revuelo que mantiene en un relativo secuestro a la marca nodriza, Huawei, Honor sigue adelante con sus planes de renovación de dipositivos. Doblemente asequible –por marca y por la contención ajena a la versión Pro– el Honor 20 se presenta como el candidato de facto para aquellos que buscan buena parte de las características más actuales, evitando mayores artificios y detalles que disparan el precio. ¿Lo consigue? Veamos.

Como es ya habitual, Honor pone encima de la mesa una propuesta que, sobre el papel, podría parecerse peligrosamente a la que ofrece Huawei en sus P30 y P30 Pro. Una fórmula efectista, de alto rendimiento y grandes ambiciones en la cámara, con un exterior llamativo que entra por los ojos. El Honor 20 abraza –como casi todos, en realidad– el último grito en materia de diseño con la ambición inagotable de la industria móvil: el todo pantalla. Lo hace, además, a un precio de salida muy inferior.

En general, no hay mucho truco. Quienes disparan sus balas a la calidad-precio extrema lo hacen dejando fuera capacidades ya asumidas en la verdadera gama alta: carga inalámbrica, resistencia al agua o acabados robustos y de una calidad que se ve, pero también se siente.

Dando un repaso rápido a sus especificaciones sobre el papel, el Honor 20 trae el último –aunque no tan reciente ya– y más potente procesador de Huawei. Llega junto a 6 GB de RAM y 128 GB de memoria interna, la referencia en torno a la gama alta de teléfonos. Curiosamente se reduce su tamaño, con algo menos de 6,3 pulgadas de pantalla LCD que llega, como el Honor View 20 presentado unos meses atrás –y un buen anticipo de lo que podemos encontrar aquí–, con cámara frontal perforada. A cambio, aumenta la ambición fotográfica con hasta 4 sensores en su parte trasera.

En este caso aumenta la ambición fotográfica, con un mayor número de sensores a bordo. Pasamos del combinado para el cálculo profundidad con un par de sensores dedicados a ello –sensor secundario y ToF 3D– a un rango de focal amplio, aunque no completo. Deja el zoom óptico 2x a favor del sensor de profundidad. Como cuarta y última, completa con una nueva cámara para fotografía macro de 2 megapíxels.

Honor 20 agujero en pantalla

Honor 20, desde fuera

Lateral Honor 20

Cerca de cinco años después de que aterrizara en Europa de forma oficial, Honor trae un diseño con ciertas reminiscencias a las sensaciones que dejaba en mano aquel Honor 6 ya por 2014. Le ayuda, por supuesto, un software con cambios no tan drásticos. Atrás quedó el plástico hace ya varias generaciones, aunque todavía son fácilmente visibles las dos bandas negras entre los cristales delantero y trasero y la base metálica intermedia.

A pesar de la reducción en diagonal de pantalla –ahora de 6,26 pulgadas– respecto a los principales teléfonos de 2019, el Honor 20 se siente ligero, aunque no demasiado compacto –aquí gana por bastante su primo, el Huawei P30–. Evita el fatídico notch arriba con su cámara perforada, pero no equipara los espacios por abajo, como es por cierto la norma en los teléfonos no-Apple.

Acostumbrado desde hace bastante a smartphones de gran formato, el Honor 20 se vuelve realmente manejable, incluso a una mano. En el salto generacional desde el Honor 10 cierto es que su pantalla crece, hasta 0,4 pulgadas, pero pierde parte de la banda inferior que antes dedicaba al botón de inicio. Como también pierde el conector de auriculares bajo esta, por lo que por primera vez en Honor –el Honor View 20 todavía lo aguantaba– toca recurrir a auriculares Bluetooth o bien por USB C.

Difícil pasar por alto el sensor de huellas dactilares, ahora situado en su lateral. Se escapa así de la tendencia de arrastrarlo debajo del panel, y es que para esto la pantalla ha de ser OLED. Hasta ahora, otros de la familia bien mantenían el sensor en el frontal o lo movían a su parte trasera, pero pocos se habían unido al reducido club del sensor de huellas en el lateral. Esto tiene ventajas –es muy rápido–, pero también contrapartidas: a la hora de guardarlo, es probable que lo sujetes de tal forma que cuando quieras darte cuenta lleva un rato desbloqueado en el bolsillo.

Desbloqueo lateral, sensor de huellas Honor 20

El último gran cambio a nivel visual es sin duda su sistema de cámaras trasero, que se mueve y crece en varios sentidos. La disposición recuerda sin duda a la vista en el Huawei P30 Pro, ahora vertical y asistida por el sensor nuevo sensor a un lateral. Esta es también más prominente, y ciertamente tiene un acabado mejorable. Al apoyar el teléfono en la mesa y cogerlo –arrastrándolo inevitablemente en algunas ocasiones– vemos que los afilados bordes pueden haber arañado la superficie, encontrando pequeños restos de esta.

Esta sensación nos persigue en ciertos elementos del terminal, como por ejemplo en el auricular –detrás del que se esconde un tímido LED de notificaciones–, que se sitúa en ese marco plástico intermedio. Son probablemente detalles, pero que en su conjunto denotan algo de dejadez por una marca que sabe hacerlo mucho mejor y que yo mismo recuerdo haberlo visto como tal antes.

Otra de las cesiones deliberadas y sistemáticas a nivel de diseño de prácticamente todos los terminales más agresivos en la relación calidad-precio –donde hemos podido incluir a Xiaomi, OnePlus o la propia Honor durante años– son la resistencia al agua y la carga inalámbrica, que hacen vacante en este Honor 20.

Honor 20

Su pantalla es de nuevo, como suele estilar Honor, LCD IPS. Queda el OLED por tanto todavía para los más maduros –y costosos– terminales de Huawei. De nuevo, la resolución es Full HD+, que se sitúa en la absoluta norma en los smartphones actuales. Aunque su brillo no es bajo, tampoco es llamativo en exteriores, quizás por una alta reflectividad del panel frontal que acusa a plena luz.

Un detalle a mencionar sobre la pantalla y especialmente –aunque en toda ella, si nos fijamos– en su asimétrico borde inferior es la presencia de un contorno oscurecido. Probablemente, por alguna razón, no llega completamente la retroiluminación del panel a este extremo, creando un halo oscurecido que acusa más cuanto más claro es el contenido que estamos mostrando. En cualquier caso, no parece que se trate de la mejor pantalla del mercado.

Agridulce por dentro

Aplicaciones Honor 20

Al rendimiento que pueda extraerse del Kirin 980 le queda ya poco por demostrar, teniendo en cuenta que Huawei lo monta ya en más de media docena de terminales. Con 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, arroja unas cifras de rendimiento casi idénticas –salvo en las memorias, que son algo más lentas en escritura– a las que vimos con los P30, lo cual son buenas noticias. Lejos queda eso sí del UFS 3.0 del OnePlus 7 Pro.

En cuanto al desempeño general del terminal, este anda más que sobrado. Lejos quedaron los días en los que las interfaces con Android mostraban un lag perceptible, pues los menús de este Honor se mueven al vuelo. También los juegos más demandantes, como el PUBG –con los gráficos subidos– o el Fortnite, entre otros. Con un detalle: me da la sensación de que la sensibilidad multitáctil, a la hora de realizar gestos como el pinch-to-zoom no está demasiado afinada. En lo demás, es lo suficientemente reactiva, aunque no de las que más.

Hay más puntos agridulces en algunos aspectos de este teléfono, aunque en parte pueden deberse a un malfuncionamiento de mi unidad concreta. Se trata de su WiFi, con el que hemos tenido alguna que otra dificultad para mantener velocidades robustas. Sí, hay congestión de la señal, pero otros terminales no tienen mayores problemas a una decena de metros. Esto ocurre tanto en la banda de 2,4 como en la de 5 GHz, lo que complicó el aterrizaje e instalación iniciales.

Otro es el del sonido, que cuenta con un único altavoz apuntando hacia el suelo. Este bien podría ser ya, en 2019, más preciso en un rango genérico de frecuencias, además de potente. Peca de un sonido predominantemente enlatado, y tampoco cuenta con un altavoz de apoyo en la parte superior que le haga las veces de estéreo en modo horizontal, como ya vemos en otros muchos terminales desde hace años.

Honor Magic UI

Su batería, de 3.750 mAh, es sustancialmente mayor que en la pasada generación –esto es bueno– pero no tanto como lo son las de los recientes Huawei P30 –esto es regular–. Honor da una autonomía más que suficiente –de hasta dos días completos, dependiendo de los usos– y equiparable a buena parte de los terminales actuales, aunque mi sensación es de que lo hace a costa de una gestión de procesos todavía demasiado agresiva. Eso sí, ya no evita que recibamos nuestros mensajes y notificaciones principales. A cambio, tanto el calentamiento del terminal como la caída de batería con las aplicaciones más intensas son bastante inmediatos.

Su carga rápida permanece en los típicos 22,5 vatios que vemos en muchos dispositivos de Huawei, lo cual significa en este modelo que podemos cargar un 50% de su batería –apagado– en tan solo 30 minutos de carga. Para llegar a su completitud, este tiempo se alarga bastante más allá del doble, tomando algo más del hora y veinte minutos.

Mención rápida a Magic UI –similar al EMUI de Huawei–, que llega en su versión 2.1 con un funcionamiento estupendo pero los mismos errores de siempre: demasiadas aplicaciones y servicios preinstalados –que se suman a los de Google–, además de una interfaz gráfica que sigue sin hacer justicia al grado de madurez que aporta Android 9 Pie.

Cuatro ojos

Cámaras del Honor 20

Cualquiera diría que los fabricantes de móviles andan jugando al despiste con los sistemas de cámaras de sus últimos dispositivos. En el último año, muchos han pasado de sistemas de una o dos cámaras hasta otros más acompañados de tres, cuatro o incluso hasta cinco sensores a bordo y solo contando su trasera.

En el caso de este Huawei, tenemos cuatro sensores –aunque tres cámaras finales–, que son los siguientes:

  • Gran angular, de 16 MP y apertura f/2,2, con una enorme cobertura.

  • Sensor principal, de 48 MP –12 efectivos– y apertura f/1,8. El zoom 2x se consigue mediante recorte de este. Viene apoyado por un sensor de 2 MP para el cálculo de profundidad propio del modo retrato. Atrás queda el sensor ToF 3D del anterior View 20.

  • Macro, una nueva configuración de 2 MP para fotografía de proximidad. Permite tomar fotografías tan cerca como 4 cm.

Lo cierto es que tras este gran despliegue en apariencia se esconde una experiencia fotográfica mediocre para su gama, que recordemos: ya está en los 500 euros. Nos perdemos el zoom óptico que Huawei otorga a sus dispositivos de la gama principal. Mantiene el gran angular por una sencilla razón: puede ser igual de entretenido para muchos usuarios, pero es más estable –no requiere tanta estabilización debido a su menor focal– y por tanto es también relativamente barato. Y es que recordemos que ya los principales sensores con zoom no se activan siempre, sino solo cuando la iluminación lo permite.

En el Honor 20 vemos el mismo añadido de IA que aporta el Kirin 980 a una variedad de teléfonos Huawei. Esto no es decir mucho per se, pues simplemente parece integrar un clasificador de escenas que "colorea" la escena en función de la contribución predominante que detecte en ella. Si hay mucho verde, detectará "vegetación", lo mismo con el azul y el "cielo". Otras detecciones son algo más sofisticadas, aunque tampoco demasiado. En general, la IA del Honor 20 puede aplicar una necesitada capa de color a unas imágenes algo planas y faltas de él. Como veremos, en general estas pueden ser algo planas y de aspecto lavado.

Antes de pasar con unos cuantos ejemplos, recordar que la interfaz de cámara de Huawei está cargada y resulta confusa, por varios motivos:

  • Tiene una gran cantidad de modos de disparo, algunos duplicados de facto: al hacer una foto nos dirá "Mejorando la foto... No mueva el dispositivo" generando frustración incluso en capturas relativamente luminosas, al dar sensación de que hemos movido el terminal antes de tiempo y la hemos estropeado. Esto, en ocasiones, es de hecho así. Este modo, si lo dejamos, realizará un HDR sobre la escena, lo cual es útil si no contáramos con un modo HDR específico.

  • Cuenta con tres accesos directos al zoom: gran angular, 1x y 2x. El último es realmente un recorte sobre la cámara principal, pero induce a pensar que tenemos una lente específica, cuando no es así. No hay mucha diferencia entre lo que hace el 2x y cualquier otro nivel de zoom.

  • El modo IA está desactivado por defecto. Lo cual es de esperar porque sus resultados pueden ser incosistentes y saturar demasiado esta imagen. Pero si no me puedo fiar de él con solvencia, pierde sentido que siquiera esté en la pantalla principal de la cámara.

Veamos algunas muestras de las capacidades de las cámaras del Honor 20.

IMG_20190703_203453.jpg Gran angular

IMG_20190703_203459.jpg Cámara principal

Es fácil ver que la imagen tomada por la cámara gran angular da un juego mucho mayor con las perspectivas. Sin embargo, es normal que este tipo de lentes secundarias tengan un rendimiento inferior a la principal. El Honor 20 no es excepción, y podemos ver una pérdida rango dinámico en multitud de tomas.

IMG_20190707_101525.jpg Gran angular

IMG_20190707_101550.jpg Cámara principal

El procesdo deja bastante que desear si nos fijamos en capturas bien iluminadas y que podrían estar fácilmente compensadas. Los colores tienden a ser más pobres también en la cámara gran angular.

IMG_20190712_033136.jpg Cámara principal

El modo automático no hace magia, aunque sí que es capaz de mejorar el detalle y los niveles de ruido, especialmente en las sombras, cuando activa el modo HDR a automáticamente.

IMG_20190711_155107.jpg Modo retrato

El sensor dedicado a medición de profundidad hace el trabajo a nivel de escena global, aunque se le escapan algunos detalles a veces muy evidentes –huecos, parte superior, contornos–.

IMG_20190711_211532-macro.jpg

IMG_20190711_211628-principal.jpg

La novedad de la lente macro permite enfocar en una proximidad mayor a la de la lente original, prometiendo un mayor nivel de detalle a pesar de sus escuetos 2 MP. Esto pronto se choca con una realidad: la lente principal es mucho más potente, cediendo mucho menos a nivel de rango dinámico y exhibiendo una también buena cantidad de detalle al ampliar –haciendo recorte–. Dependiendo de la toma, veremos como al acercar esta cámara tapamos la escena, oscureciéndola.

En general, no creo que la inclusión de este sensor esté justificada. Se puede conseguir una calidad similar –o mejor, según en qué nos fijemos–, a través de la cámara principal. La cámara macro cuenta con un modo particular también escondido entre otros muchos a nivel de interfaz, y diría que tiene un uso muy minoritario.

En general, las cámaras del Honor 20 me han dejado bastante frío. Tanto en el procesado, especialmente del color, como en su falta de rango dinámico o en el rendimiento nativo por la noche los resultados son demasiado básicos.

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Con el lío sobre Huawei, ¿debería comprarlo?

Honor 20 marca logo

Todavía no está clara la dirección en la que se resolverá el veto de Estados Unidos sobre Huawei y, por ende, sobre Honor. El Honor 20 y sus versiones son los primeros terminales presentados tras la prohibición al comercio entre Huawei y las empresas estadounidenses. Aun así, este ya tenía todos los trámites avanzados para entonces y por tanto quedarían exentos de una de las mayores preocupaciones sobre ellos. Veamos por qué.

Según el veto, que arrancará si nada cambia una vez finalice la moratoria el próximo 19 de agosto, Huawei podría no tener acceso a próximas versiones de Android directamente de Google. Aunque Huawei se comprometió a llevar Android Q a algunos de los dispositivos bajo su marca, y también esta reciente serie Honor 20 al completo. De la misma forma, también a seguir proporcionando actualizaciones de seguridad y servicio postventa en sus terminales, así como Google en el caso de Android –y Microsoft en el de los dispositivos con Windows– sellan también su compromiso con los usuarios:

"Le aseguramos que, mientras cumplimos con todos los requisitos del gobierno de EE. UU., Los servicios como Google Play y seguridad de Google Play Protect seguirán funcionando en su dispositivo Huawei existente."

Google impone unos requisitos a los fabricantes, de un mínimo de dos años de actualizaciones de seguridad bajo ciertas condiciones de continuidad. Frente a la lentitud generalizada de las grandes actualizaciones –que todavía tienen al Honor 10 del año pasado esperando Android P–, garantizar Android Q y las actualizaciones de seguridad necesarias es a nivel fáctico dejar sin efecto el veto sobre estos Honor 20. O dicho de otra forma: el veto estadounidense no debería en absoluto ser el que mantenga tus dudas sobre la compra de este teléfono.

Conclusión

7
10

Honor es una marca con muchos años de recorrido y toda la experiencia acumulada de una Huawei que ya sabe hacer grandes cosas en múltiples frentes, del diseño a la fotografía, pasando por el rendimiento. Lamentablemente, el Honor 20 no parece recibir demasiados atributos en herencia, únicamente es en su gran procesador y en el rendimiento que emana de él donde puede destacar frente a otros terminales que parten del mismo precio.

Otros candidatos recientes –como el Mi 9 de Xiaomi o el OnePlus 7–, traen una mejor propuesta de conjunto a un precio similar o inferior. De hecho, este mismo Honor 20 palidece en cierta medida frente al Honor View 20 presentado meses atrás. 549 euros entonces se puede encontrar desde 399 euros. E incluso frente otros terminales de mayor gama pero algo menos recientes que este, como por ejemplo el Galaxy S9 de Samsung tienen ya un precio muy similar. Honor probablemente lo sabe, y algunas ofertas iniciales ya intentan tentar al consumidor con otros descuentos.

Si puedes acogerte a alguna de ellas –o probablemente más adelante–, desde luego que este Honor 20 no es una mala propuesta de conjunto. Simplemente hoy y a este precio de salida no se ajusta a lo que podemos recibir de otras manos, con un procesador probablemente menos poderoso, sí, pero también con mejor diseño, sonido, pantalla, resistencia al agua, carga inalámbrica y una cámara que si bien no cuenta con cuatro ojos, quizás sí con un procesado más robusto y fiable.


Pros

  • Rendimiento fantástico

  • Manejable a una mano

Contras

  • Pantalla, sonido y cámaras mediocres

  • Falta de atención al detalle

  • Sin resistencia al agua, carga inalámbrica o diseño robusto

  • Con el View 20, pierde sentido

  • Wi-Fi inestable