análisis

Galaxy Note 8.0

- Jul 1, 2013 - 19:32 (CET)

Ficha técnica

Pantalla Note 8

  • Procesador: Exynos 1,6 Ghz
  • Pantalla: 8 pulgadas
  • Memoria: 2GB RAM
  • Almacenamiento: 16 a 32 GB
  • Peso: 338 gramos
  • Batería: 6 horas
  • Cámara: Trasera de 5 Mpx y frontal de 1 Mpx

El Galaxy Note 8 es la apuesta decidida Samsung por los tablets de 8 pulgadas. Lo ha complementado con funciones de software más que interesantes y un stylus que integrado con este tamaño de pantalla funciona como nada que hayamos visto ahora. Vamos a ver el resultado.

Características técnicas

Comenzar hablando exclusivamente de las características técnicas de un producto es complicado, más si hablamos de Samsung, que suele aprovechar para meter la mayor cantidad de ellas y acompañadas del número lo más alto posible, pero también necesario si queremos saber qué tipo de producto tenemos entre manos.

El Galaxy Note 8.0 cuenta con un procesador Exynos funcionando a 1,6 Ghz y se acompaña de 2GB de RAM con opciones de almacenamiento que van desde los 16 hasta los 32 GB, ampliables mediante memoria microSD hasta los 64. La pantalla es TFT y cuenta con una resolución de 800x1280 píxeles (hablamos con ella en detenimiento más adelante) y una densidad de 189 píxeles por pulgada.

Encontramos una cámara trasera de 5 Mpx con grabación de vídeo a 720p 30 fps y una frontal de 1,3 Mpx. En cuanto a peso y demensiones, el Galaxy Note 8 cuenta con 338gramos y mide 210.8 x 135.9 x 8 mm. Incorpora una ranura para microSIM que le permite actuar también como teléfono, aparte de ser compatible con LTE.

Note 8 con cita

Construcción y materiales

La gran asignatura pendiente para Samsung sigue siendo la calidad de los materiales que utiliza en sus dispositivos y en ese sentido el Galaxy Note 8 no es una excepción, de hecho más bien lo contrario. El tacto plasticoso, endeble y de baja calidad se hace presente más que nunca. Porque el Galaxy S4 puede usar los mismos materiales pero están construidos de tal manera que hacen teléfono se sienta mucho más sólido.

En el Galaxy Note 8 las marcas se marcan con demasiada facilidad. La pantalla se hunde levemente si apretamos sobre ella y por la poca solidez y consistencia en general detalles como la vibración interna acentúan todavía más estas sensaciones. Aparte, por la mala distribución de pesos da la impresión de ser más pesado de lo que realmente es. Por comparar, el Xperia Tablet Z, que cuenta con casi 200 gramos más y tiene una pantalla muchísimo más grande da la sensación de ser muchísimo más ligero.

Note 8 materiales

Los botones laterales (dos: uno para subir y bajar volumen y otro para el desbloqueo de pantalla) están colocados en el punto correcto, pero tienen poco relieve y el tacto y pulsaciones son mediocres. Por otro lado y como aspecto positivo, el stylus cuenta con un compartimento en el que encaja perfectamente quedando fijo y bien asegurado.

En la parte frontal encontramos tres botones, uno físico (el de inicio) y dos capacitivos (los de menú y retroceso propios de Android). El problema es que cuando se retroiluminan al utilizar el dispositivo debido a la calidad del plástico los contornos se desdibujan y aparecen pequeñas manchas blanquecinas en los bordes.

No era de esperar ninguna sorpresa en cuanto a calidad de materiales

No esperaba, honestamente, ninguna sorpesa en cuanto a calidad y construcción por parte de Samsung pero los niveles alcanzados en esta ocasión chirrían hasta extremos preocupantes. Hay muchos aspectos positivos en el Note 8 como vamos a ver ahora, así que haber mejorado la calidad de la construcción habría ayudado a redondear un producto que cumple por dentro pero que se queda corto, muy corto, por fuera.

Samsung no es una compañía de segunda línea, es el primer fabricante de smartphones del mundo y una de las empresas más valiosas del planeta, ojalá empezase a dedicar a los acabados finales y a la construcción de sus productos lo mismo que dedica a marketing. Si productos como la Serie 9 de Ultrabooks o las Smart TVs tienen un diseño y materiales deslumbrantes ¿Cuánto tiempo más van a tardar en trasladarlos a la línea de dispositivos móviles?

La pantalla

La pantalla es, evidentemente, una de las partes más importantes de un tablet. De hecho, es que un tablet es prácticamente todo pantalla y después de ejemplos de displays tan buenos como los que hemos visto en el Galaxy S4 tenía ganas de comprobar cómo habían resuelto el Galaxy Note 8 este tema.

Es una pregunta difícil porque para empezar es TFT (no una Super AMOLED a las que nos tiene acostumbrados Samsung) y para continuar la pantalla no sorprende en apenas ningún sentido que no sea el contraste y la profundidad del color. Para los haters: una pantalla que no sorprende no es una mala pantalla, es un pantalla que se queda en el "está bien" sin que tengamos que comentar nada especialmente particular sobre ella.

Pantalla Note 8

Los ángulos de visión son justos pero muy aceptables, nada que vaya a suponernos un problema. La densidad es buena, con 189 píxeles por pulgada que la dejan lejos de las densidades de una pantalla Retina pero sí que la colocan cerca (como es el caso del Nexus 7) o por encima de la competencia (iPad mini, al que supera absolutamente en temas de pantalla). Siendo observadores sin embargo, el Note 8 acaba de lanzarse mientras que tanto iPad mini como Nexus 7 tienen ya varios meses en el mercado ¿Qué ocurrirá cuando estos últimos se renueven dentro de poco? Es probable que el Note 8.0 se quede rápidamente desfasado.

En condiciones de alta luminosidad o con la luz solar incidiendo directamente el comportamiento deja mucho que desear pero de nuevo así se comportan absolutamente todos y cada uno de los modelos de la competencia sin que ninguno destaque en este sentido. Son, de todos modos, casos muy particulares y el brillo de la pantalla y la luminosidad son los adecuados el 95% del tiempo.

Sorprendemente, la pantalla es TFT y no SuperAMOLED

En cuanto al tamaño, Samsung tiene una herencia reconocida en apostar por las 7 pulgadas en este tipo de dispositivo. Siendo mordaces, se me ocurre un buen motivo al que culpar ese repentino cambio a las 8 pulgadas pero dejémoslo en que han sabido reenfocar adecuadamente la estrategia de formato. Porque siendo sinceros, me gustan muchísimo, pero muchísimo más las 8 pulgadas del Note 8.0 que las 7 del antiguo Galaxy Tab o el Nexus 7. Se gana en espacio a lo ancho y hace que el producto suba varios puntos en usabilidad, lo cual, unido al S Pen, probablemente es el punto más fuerte de todo el dispositivo: la combinación formato + stylus.

TouchWhiz, la catástrofe

Pasamos a otro de los aspectos cruciales del terminal. El Galaxy Note 8.0 cuenta con Android Jelly Bean 4.1.2 instalado de serie (Actualizable en los próximos meses) y es el responsable de mover todo el sistema. Lleva, cómo no, TouchWhiz la capa de personalización de Android que Samsung pone a todos sus dispositivos y que es, en definitiva, la encargada de arruinar hasta el fondo la experiencia de usuario.

interfaz note 8

No vamos a entrar siquiera en valoraciones como "bonito" o "feo" porque es al fin y al cabo una valoración personal. Simplemente es que no ha existido una interfaz de usuario tan recargada, redundante y mal diseñada probablemente desde Symbian 3. La traducción tampoco ayuda, hay opciones llamadas "Comp med" o "Aña Etiq". Hay un menú inferior que salta cuando detecta que sacamos el stylus de su compartimento, pero al mismo también hay otro menú lateral que se abre con una flecha donde podemos acceder a la mayoría de esas funciones ¿Cuál es el sentido? Para más inri, la flecha que abre el menú lateral está presente en absolutamente todo momento, ya estés jugando, viendo una película o una galería de fotos ¿Por qué no puede ocultarse automáticamente?. No acaba aquí, aparte del menú lateral, el menú inferior en el centro de notificaciones se abre un tercer menú con accesos a directos a aplicaciones relacionadas con el S Pen (ignoro el criterio, porque a mí me recomienda apps como Google Play o el navegador).

Por si fuera poco, Samsung, probablemente consciente de este tipo de problemas ha añadido una opción en el que podemos personalizar la apariencia del menú de inicio y los ha llamado "Modo Sencillo" y "Modo Básico". Aunque para empezar ni siquiera queda claro que es lo que diferencia a uno y a otro (¿Sencillo?¿Básico?) la intención es aligerar de elementos la interfaz para, cito textualmente: "ofrecer una experiencia sencilla para usuarios de teléfonos noveles de teléfonos inteligentes desde su pantalla de inicio". Dicho de otro modo, tienes un diseño de sistema que ni siquiera funciona para todos los usuarios.

Galaxy Note 8

Dentro de lo grave que es lanzar un producto con estos niveles de usabilidad la solución es sencilla: en Google Play hay varios launchers, Nova entre mis favoritos, que arreglan de un plumazo todo este tipo de problemas.

El gran problema de Samsung es entender que más funcionalidades no hacen un producto más funcional. Nunca lo han hecho. Y que meter software, herramientas, elementos e interfaces sobrecargadas sin criterio alguno no sólo no soluciona nada sino que confunde al usuario. Las primeras impresiones después de encender y configurar el Galaxy Note 8.0 son de desorientación, hay que estar un tiempo jugando con el sistema hasta que finalmente se entiende cómo funciona y cómo encaja todo.

Dicho esto, a lo largo y a lo ancho de TouchWhiz Samsung ha incluido funcionalidades específicas y diferenciadoras, algunas de ellas bastante interesantes, que pasamos a destacar:

Multiventana

Multiventan note 8

Con esa barra lateral omnipresente y por momentos engorrosa, podemos arrastar aplicaciones a la pantalla, dividirla y así aprovechar al máximo el espacio en pantalla. Es una opción que tiene todavía más sentido en dispositivos como el Galaxy Note 10.1 pero que en el Note 8 se sigue aprovechando, y mucho. Así por ejemplo puedo ver el contenido de un email mientras lo cotejo navegando en Google Chrome.

La apuesta de Samsung por hacer no sólo un tablet, sino un tablet que sea útil es evidente y se agradece mucho. Tiene que ver con el paso de pantallas de smartphone a tablet y con el cambio de pantallas incluso dentro de los mismos tablets. En iOS, las diferentes versiones del sistema cuando se pasa de una pantalla de 4 pulgadas a una de 9 son relativamente menores, como si se hubiese estirado el sistema.

En Android esto también ocurre pero Samsung añade funciones, esta vez con criterio, que hacen que la diferencia de formato merezca la pena y la multipantalla es el mejor ejemplo de ello. Con Windows 8 también podemos disfrutar de varias aplicaciones en la misma pantalla pero no es desde luego ni la mitad de flexible que en el Note 8 ni tan rápido el poder lanzar las aplicaciones o alternar entre ellas.

Stylus

El stylus es el elemento que termina de dar sentido al Galaxy Note 8 y que en gran parte lo define como dispositivo. Parte de las funciones diferenciadoras pasan por él también y lo convierte en el único tablet en su segmento que haga un uso adecuado del mismo.

También se nota la experiencia y la buena mano de Samsung en estos terrenos y tanto la sensibilidad como la precisión son sorprendentes, probablemente las mejores que he visto nunca. Aparte, hay varias opciones como poder bloquear la entrada táctil de nuestras manos y que el tablet sólo que reconozca el stylus que le dan mucho valor y evita el que es uno de los mayores problemas en el iPad por ejemplo, hay que dibujar sin tocar la pantalla con la mano para evitar falsos trazos.

stylus note 8

Podemos capturar elementos de la pantalla haciendo un círculo en ellos, como si fueses un recorte y de ahí compartirlo a través de una aplicación, almacenarlo o editarlo. Es una función que se queda en lo curioso más que en lo práctico, porque salvo casos muy concretos y de nicho no me veo necesitando capturar una región concreta de mi tablet con la suficiente frecuencia como para que merezca la pena.

Y es curioso porque la conclusión general del stylus del Note 8 es esa: como dispositivo está genial para dibujar, anotar y juguetear con la aplicación de notas, que además incluye reconocimiento de escritura. Pero como herramienta de productividad se queda corta, o más aún, no ofrece un factor diferencial lo suficientemente alto como para que merezca la pena usarlo sí o sí en lugar de la interfaz táctil con los dedos del Note 8 y del resto de tablets.

Air View

Precisamente en relación con el stylus, Air View es un añadido al sistema en el que si dejamos reposar el puntero del stylus unos segundos por encima de ciertos elementos de la interfaz, estos se amplían mostrando una previsualización.

AirView no es nuevo, pero tiene más sentido que nunca en el Galaxy Note 8

Por ejemplo, un día especialmente ocupado en el calendario rápidamente llena la cuadrícula asignada para ese día, si dejamos reposar el S Pen sobre el la casilla se amplía y muestra de manera completa todas las citas. Lo mismo ocurre en la galería y otras aplicaciones nativas. Falla mucho, eso sí, la integración con terceros, siendo Flipboard de las pocas que de momento lo soporta.

Es una característica que viene heredada del Samsung Galaxy Note II y que, de nuevo, acaba siendo un interesante añadido y algo que utilizaremos de allá para cuando pero nada que revolucione de arriba a abajo la experiencia de usuario.

Modo lectura

Otro de los añadidos interesantes, aunque más ambiguos, es que ya sea utilizando la aplicación de Kindle o la propia aplicación nativa para leer ebooks, Reader's Hub, si tenemos la correspondiente opción activada el propio sistema se encarga de ajustar parámetros como la intensidad del brillo de la pantalla, el balance de blancos o el fondo de la página, si alguien conoce o usa F.lux es lo mismo sólo que automatizado haciendo uso de los sensores del dispositivo.

Aplicaciones

Durante muchísimo tiempo el gran problema de Android para tablets han sido las aplicaciones y por desgracia y como hemos podido comprar con el Note 8 lo sigue siendo. La falta no sólo de apps como tal, sino de software específicamente desarrollado para ser usado en tablets Android es patente a lo largo y a lo ancho de todo Google Play.

Hay honrosas excepciones como Flipboard, la aplicación de Amazon y evidentemente toda las oficiales de Google como Gmail, Google+ o Google Books pero el resto son casos aislados u ocasionales que no tapan que hoy por hoy el ecosistema de aplicaciones para tablets de Android es poco menos que una broma.

Instagram Note 8

Por lo demás, y dado el formato de 8 pulgadas del dispositivo hay varias aplicaciones diseñadas para smartphones cuya interfaz también funciona aceptablemente bien aquí, como puede ser el caso de Instagram por ejemplo. Algunos juegos como Temple Run 2 o Fruit Ninja también se escalan sin mucho problema a la pantalla del Galaxy Note 8.

Precisamente y gracias a esto la cantidad de aplicaciones disponible alcanza unos niveles que a mi juicio son suficientes. Si comparamos contra la competencia, en el caso del iPad palidece por completo y no puede aspirar a competir ni a mirar de tú a tú al catálogo de la App Store. En el caso de Windows 8 el catálogo de aplicaciones adaptadas para tablets también es mayor en este caso pero no así la calidad de las mismas y todavía nos faltan algunas de esas apps que sí se encuentran como contrapartida en Android.

Si bien hay todavía mucho (muchísimo) espacio de mejora en el tema de aplicaciones para Android de nuevo hay que destacar que los esfuerzos de Samsung por complementarlo con funcionalidades y elementos de software exclusivos, por mala que sea la interfaz, son encomiables. La suite del S Pen, el reconocimiento de escritura, la multiventana son los mejores ejemplo de ellos y que no encontramos en ningún elemento de la competencia.

Rendimiento y duración de la batería

Con 2GB de RAM y un Exynos corriendo a 1,6 Ghz difícil era que nos encontrásemos con algún problema en el apartado de rendimiento. Y efectivamente, la combinación de ambos consigue mover todo el sistema de manera fluida e inmediata, la respuesta es buena para la mayoría de aplicaciones y como decíamos antes los principales problemas con la usabilidad y la experiencia de usuario vienen más por la espantosa interfaz de TouchWhiz que por cualquier tipo de lag o retraso en la interacción con el dispositivo.

La duración de la batería es una de las grandes tareas pendientes en el Note 8

La autonomía de la batería por otro lado no es mala, pero dista mucho de ser lo que personalmente esperaba. Unido a una mala gestión del brillo de la pantalla con un sensor de luminosidad al que yo habría dado un poco más de cariño en la calibración la autonomía del Note 8 se queda en las 6 horas apuradas y con un uso moderado. Poniéndolo a tope (juegos, películas en HD) se quedo ligeramente por debajo de las 4 horas.

Con un uso normal, la batería cumple lo justo, llegará al día y pico si lo utilizamos mucho y a los dos si el uso es moderado. Si lo comparamos contra modelos de la competencia como el Nexus 7 en estos últimos este aspecto está mucho mejor resuelto, sobrepasando las ocho horas en el peor de los casos y acercándose a las 10 en el mejor de ellos.

Cámaras y altavoces

Las cámaras no son nada del otro mundo pero tampoco es que sean imprescindibles en un tablet así que no es un aspecto que me haya preocupado demasiado. Con 5 megapíxeles y un f2.7 cuando pasemos a situaciones de luminosidad media (ya no digo baja) el resultado va a dejar que desear, y bastante. Con buena luz los resultados mejoran exponencialmente aunque sin deslumbrar.

La cámara delantera cumple para videollamadas y alguna foto ocasional. Sin embargo la combinación de las 8 pulgadas del Note unido a su portabilidad y manejabilidad hacen que sea un buen compañero para herramientas como Evernote. El concepto "bloc de notas" digital se potencia mucho si unimos la cámara, Evernote y el S Pen pudiendo realizar anotaciones, bocetos o montajes con cualquier cosa que nos resulte interesante y podamos fotografiar.

En cuanto a altavoces estos son también muy olvidables. Esta parte sí me parece más importante que la cámara y una que yo habría cuidado muchísimo más, especialmente por las posibilidades multimedia del dispositivo pero cumplen, al menos lo suficiente, y ese parece ser por desgracia el estándar para Samsung en numerosas ocasiones.

También es un teléfono

Y por último, por si la avalancha de funciones sin orden ni concierto no fuese suficiente, el Galaxy Note 8 también es un teléfono.

Es más, una de las aplicaciones que viene por defecto en el dock cuando lo instalamos por primera vez es la aplicación de teléfono. Dudé mucho si dedicarle un apartado entero a la funcionalidad porque considero que la mayoría de usuarios no la utilizarán salvo caso de extrema emergencia o de carecer por completo del sentido del ridículo pero me parece un ejemplo de todo eso que Samsung ha hecho mal con el Note 8.

Basta ya Samsung, basta ya de meter funcionalidades a chorro simplemente porque "se puede". La relación entre cuantas más funciones mejor dispositivo es una de las que más está dañando a la compañía y lo que es peor, a la usabilidad y a los usuarios. No quiero que un tablet pueda llamar, quiero un tablet que no tenga 3 barras distintas con accesos directos. No quiero una interfaz con tantos elementos que marea, quiero que la interfaz "desaparezca", pase a un segundo plano para que yo me pueda concentrar en hacer exactamente lo que quiero hacer con el dispositivo. Más no siempre es sinónimo de mejor y siempre es preferible poco pero bueno a mucho pero malo.

La asombrosa falta de prioridades en Samsung, aún siendo como es un líder mundial, debería ser una de las cosas que la compañía corrigiese con máxima prioridad para centrarse en hacer un producto con las funcionalidades contadas pero todas ellas exquisitas, antes que uno con cientos de ellas donde más de la mitad simplemente sobran.

Conclusión

7
10

Resulta complicado evaluar el Galaxy Note 8 como un único dispositivo, porque más bien se sienten como varios pegados en uno solo. Destaca como una apuesta que va más allá únicamente del formato tablet y que lo hace para darle un sentido al mismo. Las 8 pulgadas en unión con el S Pen se transforman en un dispositivo que podemos utilizar para tomar notas y apuntes de un modo que no se puede ver en ningún otro modelo de la competencia. Aparte, la integración que lleva a nivel de software es potente, muy caótica, pero potente.

Por desgracia nos habría gustado ver una mejor pantalla, una interfaz de usuario muchísimo menos recargada, simplificada y ágil. No cumple tampoco en el apartado cámaras ni en los altavoces. Hay un montón de características extras que aunque interesantes, se antojan superfluas, como AirView. La calidad de los materiales y los acabados siguen la misma línea del resto de dispositivos Samsung con un resultado que deja mucho que desear.

Probablemente lo mejor del Note 8 sea el formato, esas 8 pulgadas en combinación del S Pen y la multiventana dan muchísimo juego y podrían hacerlo con una integración en Android a la altura, no el desastre que viene de fábrica. Simplemente puliendo elementos de la interfaz, no digo a nivel visual, sino en cuanto a redundancias y sinsentidos probablemente la nota final subiese varios enteros.

En cuanto a precios, el desajuste es descomunal, 419€ para la versión WiFi y 529€ para la versión 3G. Demasiado cerca de pesos pesados con pantallas mucho más grandes como pueden ser el iPad de cuarta generación o incluso el Surface. Como comparación el iPad Mini Wifi cuesta casi 100 euros menos (329€) y su catálogo de aplicaciones es inmensamente mayor, la calidad y acabados del dispositivo es excelente y la cámara y rendimiento también son superiores (no así la pantalla). Si lo que queremos es quedarnos en Android el Nexus 7 cuenta con una pulgada menos de pantalla pero tiene un precio de 199€ (¡230€ menos!) y cuenta con mejor autonomía y mejor pantalla aunque, eso sí, pierde el S Pen.

El Galaxy Note 8 creo que pasa como un dispositivo "curioso" pero ahogado en un precio injusto, por una competencia que lo supera en la mayoría de los sentidos aun llevando varios meses en el mercado y por una interfaz de usuario caótica, poco intuitiva y redundante. Puede que Samsung logre paliarlo con presupuestos de marketing titánicos pero tanto en la teoría como en la práctica los resultados son desafortunadamente distintos.


Pros

  • El S Pen
  • La integración del S Pen con Android
  • Fluidez del sistema

Contras

  • La calidad de materiales y los acabados
  • TouchWhiz y su interfaz caótica
  • Exceso de funciones poco relevantes
  • Precio