análisis

For Honor

- Feb 15, 2017 - 20:38 (CET)

Ficha técnica

  • Desarrollador: Ubisoft Montreal.
  • Publisher: Ubisoft.
  • Plataforma: PS4, Xbox One, PC.
  • Género: Acción/Aventura.

La nueva IP de Ubisoft, For Honor, se presenta como uno de los títulos más interesantes dentro del panorama multijugador online. Es frenético, divertido, altamente personalizable y los más importante: se aleja totalmente de lo que hemos visto hasta ahora en un triple A centrado en el online.

Ubisoft nos sorprendía, el año de la ausencia de Assassins Creed, con dos nuevas IPs. Quizás el curso que más lo necesitaba ante las dudas suscitadas por el excelente Watch_Dogs 2 y la mencionada ausencia de la franquicia multimillonaria. Aunque ya sabemos que la compañía suele poner bastante empeño de traer todos los años algo fresco, lo cierto es que llevábamos un tiempo en el que Ubi se había acostumbrado a vivir de las rentas que producen sus multimillonarias sagas de videojuegos.

Si algo hay que reconocer a Ubisoft es que, pese a mantenerse en esa tranquilidad que aporta vivir de las rentas (los Far Cry, Rainbow Six y las diferentes variaciones de la fórmula de Tom Clancy), sigue siendo una fábrica de ideas, y de fórmulas que aunque arriesgan poco, siempre funcionan. No por nada sus sandboxes ya forman casi un género propio, y las mecánicas de sus juegos ya son tan propias y tan numerosas que son fácilmente identificables, una seña de identidad.

Pero de vez en cuando, como decimos, Ubi echa el resto y saca lo mejor de la compañía. Sí, títulos que repiten fórmulas pero que funcionan y brillan con luz propia. The Division, Rainbow Six Siege, Steep y el más que reciente For Honor, parten de esa coyuntura: títulos para todo el mundo pero con una serie de elementos que los convierten en tremendamente adictivos y muy complicados de dominar al completo.

Sea como sea, la identidad propia de todos los títulos que produce la casa la otorga una serie de prerrogativas que acaban siendo referencias en sus respectivos géneros. Puede que no sobresalientes de forma individual, pero desde luego son, para muchos, el modelo a seguir en muchos de los géneros en los que, por derecho o mercado, Ubisoft es legión. Por ello, cada nueva IP de la compañía afronta la llegada al mercado con un halo de esperanza, de esos que fusiona el juego palomitero para-todos-los-públicos con algunas de las historias más interesantes que hemos visto en la nueva generación.

No es de extrañar, por tanto, que en un momento en el que el mercado del triple A está casi tomado por los cuatro costados por algunas de franquicias multijugador de shooters en primera persona, el hecho de que venga Ubisoft a aportar a ese multijugador la épica medieval, la tercera persona y el combate táctico sorprenda, para bien, a tantos. For Honor es uno de los títulos más esperados del primer trimestre del año y, desde luego, tiene mucho que decir sobre este nuevo género multijugador dentro del triple A que inaugura en esta generación de consolas.

For Honor es un juego eminentemente multijugador. Eso es lo primero que tenemos que tener claro y, en cierto modo, tiene algunas similitudes con la estructura jugable de Rainbow Six Siege. Es importante mencionar este apartado porque, a pesar de que el título cuenta con un modo historia, el enfoque general del mismo es servir como tutorial avanzado para el multijugador.

Si bien es cierto que el apartado menos conocido de las diferentes pruebas que ha llevado a cabo Ubisoft en forma de betas para For Honor es la campaña, las mecánicas no son diferentes a las del multijugador. La parte interesante de la campaña es que da contexto a los acontecimientos del juego, o al menos, nos marca un punto de partida. La premisa de For Honor es la de una suerte de mundo medieval en el que la guerra se ha convertido en eterna y en el que luchan una serie de facciones que serán las que podremos controlar en el juego (tanto en la campaña como en el multijugador) y que, al igual que el R6 Siege, dentro de cada una tendrá una serie de guerreros con diferentes atributos, diferentes movimientos y armas que podrán ir desbloqueando según vayamos jugando con la moneda que otorga el juego.

Este apartado es interesante, puesto que cada uno de los héroes que permite seleccionar o desbloquear el juego aporta una forma distinta de enfrentar el combate, y las mecánicas de cada personaje influirán enormemente en el gameplay, con personajes grandes y lentos pero extremadamente fuertes y que generan mucho daño, u otros más pequeños y rápidos que generan menos daño pero que permiten un mayor número de golpes en el mismo intervalo de tiempo:

Siguiendo con el asunto de la campaña, lo cierto es que es más o menos como uno se la plantea: un añadido al online para despejar las dudas de muchos jugadores que buscan siempre la excusa de tener una campaña guiada que enseñe la mayoría de las mecánicas del juego y que sirva para justificar parte del desembolso que representa. Pero lo cierto es que al estar el fuerte de For Honor en su online, y estar toda la experiencia centrada en que el jugador se bata en duelo contra otros jugadores reales, la campaña termina siendo una forma interesante de descansar del multijugador. Eso sí, tiene algunos momentos más que notables y espectaculares, y la mejor forma, sin duda, de probar las diferentes facciones del juego y probar algunas mecánicas que solo se dan en ella. Aceptable y entretenida, pero fácilmente prescindible si lo que buscamos es un buen desafío multijugador. Con todo, la campaña hace un trabajo formidable para enseñar a jugar al jugador, o al menos, le obliga a pasar por casi todas las mecánicas del juego.

Y aquí es donde For Honor aporta todo su esplendor. El título de Ubisoft ofrece batirnos en duelo a través de varios modos en términos de mercancías y número de jugadores, desde 1vs1 hasta 4vs4 a través de los clásicos modo de juegos multijugador, desde el clásico dominación hasta duelo por equipos. Pese a que simple vista pueda parecer que este tipo de modos de juego no encajan mucho con un juego en tercera persona que basa todo su combate en el cuerpo a cuerpo, lo cierto es que encaja de maravilla, y con For Honor hemos asistido algunos de los momentos más espectaculares que recordamos de un juego de este tipo.

Además, algunos modos de juego como dominación incluyen, además de a los jugadores, algunos elementos controlados por la IA como minions, similar a los de los MOBA o a los bots de Titanfall, que aportan un toque extra a unos mapas en algunas ocasiones tan gigantes como vacíos y que, además, nos servirán para conseguir algunos puntos extra. No aportan un reto muy grande a la partida (a no ser que te pille un buen número de ellos en un momento de baja salud), pero hacen el combate mucho más espectacular. Estos minions se van regenerando automáticamente y sirven para mantener algunas zonas del mapa a raya del enemigo, además de ser la primera línea de defensa/ataque en algunos modos de juego.

Pero vamos a lo importante: las mecánicas. For Honor es un juego de mecánicas muy sencillas pero con muchísima profundidad. El juego ofrece sólo tres posiciones de combate a través de un sistema en pantalla que indica la dirección de ataque y defensa, pero el número de combos y movimientos es abrumador si tenemos en cuenta que cada tipo de guerrero tiene los suyos propios, por lo que se antoja un título muy sencillo de aprender, pero muy complicado de dominar. Algo que demuestra lo bien que ha trabajado este apartado Ubisoft y lo mucho, como sucede en los títulos de lucha, que tiene que aprender el jugador para dominar al máximo cada personaje y cada elemento en el juego. Todos pueden disfrutar de For Honor, pero desde luego, y como sucede en R6 Siege, muy pocos lo dominarán en su totalidad, y aquí es donde está el reto principal.

Por ello, y por la profundidad de dominación del juego, es en los combates individuales donde más se disfruta: batirse en duelo contra otro jugador es una experiencia muy gratificante, que además sirve enormemente para aprender en profundidad las mecánicas del juego. Sin embargo, y pese a que es uno de los modos más interesantes a simple vista, los enfrentamientos en los que hay más de un jugador por equipo están menos balanceados y, quitando modos como dominación, una muerte puede descompensar enormemente la balanza hacia uno u otro equipo. En pocas palabras, en los combates de 4vs4 que hemos jugado, siempre que ha muerto uno de nuestros equipo —cuando el modo de juego no tiene respawn—, la victoria del combate se ha decantado en todas ocasiones por el equipo más numeroso. Por mucho que incluya un modo venganza que da una serie de ventajas que, supuestamente, mejoran en combate en minoría. Lógico, por otro lado, pero tremendamente frustrante cuando el matchmaking, que generalmente funciona bastante bien, te mete jugadores en tu equipo de forma descompensada.

Sea como sea, es imposible ganar un combate en For Honor si luchas contra más de un jugador a la vez, es decir, descompensadas, puesto que básicamente el juego está pensado en el combate 1vs1, sea el modo de juego que sea. Y ojo con los bots, porque son buenos, muy buenos, y sorprende el nivel de combos que puede hacer en un mismo combate. Suponemos que será un apartado que Ubisoft irá mejorando en términos de balance con el tiempo, pero estos primeros días de lanzamiento, sin un grupo de amigos con los que coordinarte, es una barrera muy destacable que viene bien comentar.

El juego tiene micropagos, muchos, opcionales y que en principio están centrados en mejoras estéticas para nuestro personaje o atributos para armas que, de nuevo, en principio no aportan ventajas a la hora de luchar. Pero todavía tenemos que seguir subiendo de nivel para ver qué tanto tenemos que jugar para conseguir contenidos sin pasar por caja. Opciones hay, y muchas, y como en la mayoría de los títulos de Ubisoft, la personalización es uno de las bondades más interesante que tiene para el jugador más curioso.

Conclusión

8
10

For Honor abre una nueva categoría en los multijugadores de combate en los que la amplitud de movimientos y opciones de combate de cada personajes supone todo un desafío. Es un título en el que es muy fácil aprender a jugar pero muy complicado dominarlo del todo, por lo que es un reto muy interesante para todos aquellos que busquen un multijugador alejado de los shooters en primera o tercera persona, acompañada de una campaña entretenida pero fácilmente olvidable, que sirve más como tutorial que como historia que deje poso.

El título funciona genial, tiene un apartado gráfico a la altura, y los únicos peros que les sacamos es lo limitada de sus mapas y la descompensación de algunos modos de juegos que, pese al modo venganza, decantan facilmente la balanza al equipo que tome la delantera, independientemente, de cómo se tornen las cosas. Sea como sea, es un título al que merece la pena dar una oportunidad por lo diferente, frenético y divertido que se antojan los combates online.


Pros

  • El número de guerreros y sus diferentes mecánicas.
  • Apartado gráfico y rendimientos sobresalientes.
  • El nivel de personalización es abrumador.
  • La profundidad del gameplay es brutal para el jugador más pro.
  • El sistema de progresión y recompensas está muy bien aprovechado.
  • Multijugador online de los más frenéticos y divertidos de su género.

Contras

  • La variedad de mapas es limitada en estética.
  • Campaña poco atractiva.
  • Algunos combates están muy descompensados.