análisis

Final Fantasy VII Remake

- Abr 6, 2020 - 12:00 (CET)

Ficha técnica

  • Desarrollador: Square Enix
  • Publisher: Square Enix
  • Género: JRPG
  • Plataformas: PlayStation 4 y Xbox One (próximamente)

Han pasado 23 años desde que Final Fantasy VII maravilló a millones de personas en todo el mundo. Su historia, jugabilidad y música, permitieron que la franquicia ganara una popularidad significativa fuera de Japón. El anuncio de su remake en 2015, tan solicitado por los jugadores desde hace muchos años, elevó la expectativa como nunca antes había sucedido con un remake. En este análisis de contaré si la última obra de Square Enix realmente se merece tanta atención.

Si bien la industria de los videojuegos nos ha acostumbrado al lanzamiento de múltiples remakes en los últimos años, pocos han causado tanta ilusión como el de *Final Fantasy VII. No es un título menor, estamos hablando de uno de los videojuegos más emblemáticos de todos los tiempos, aquel que marcó a una generación en la época de la primera PlayStation. Tras varios años de espera, así como una serie de obstáculos que causaron cierta turbulencia en su desarrollo, finalmente la renovada propuesta de Square Enix ya se encuentra entre nosotros, y es tan espectacular como cabría esperar, aunque no perfecta.

Desde ahora te puedo anticipar que te sentirás en una aventura completamente nueva en muchos sentidos, sin embargo, sus bases narrativas, personajes principales y ambientación, se mantienen ahí. En cuanto abras las puertas de Midgar, una fantástica cinemática te recibirá con los brazos abiertos; la nostalgia inicia y no se detiene. Si bien el remake mantiene la historia de 1997, en la cual evitare profundizar para no arruinar la experiencia de aquellos que lo jugarán por primera vez, Square Enix se las ha ingeniado para hacerla más grande.

¿Por qué razón? Sorpresivamente, han decidido dividir Final Fantasy 7 Remake en varios episodios que se distribuirán individualmente. Estamos disfrutando el primero, pero no sabemos cuándo llegarán los siguientes, mucho menos cuántos. Según explica la compañía, existen dos razones que los han llevado a tomar esta decisión. La primera es que los creativos están intentando transmitir una sensación de “magnitud” como la que vivimos hace más de dos décadas, no obstante, la tecnología actual de las consolas no les habría permitido ofrecer todo en un solo juego.

Todavía más importante, los creativos no querían perder la oportunidad de ampliar la experiencia narrativa. Este último objetivo, desde luego, es un reto inmenso. Si ya es difícil crear una historia sobresaliente, sumarle nuevos componentes sin perjudicarla debe ser una tarea titánica, pero lo han logrado de manera excepcional. Para evitar spoilers importantes, te puedo mencionar que el título ha dado la bienvenida a nuevos personajes. Su inclusión en la trama es una de las maneras en que han resuelto la expansión de la historia, pues cada uno cuenta con su propio arco argumental. Además, en determinado momento comienzan a formar relaciones entre ellos. Esto da pie a que Midgar nos cuente historias interesantes que antes no conocimos, o al menos no a detalle.

¿Y qué sucede con los personajes leyenda que ya conocíamos? Tranquilo, ellos también han sido beneficiados. El icónico Cloud Strife, Barret Wallace, Jessie, Tifa Lockhart, Biggs y Wedge, todos miembros de la organización eco-terrorista Avalancha, están de regreso con el mismo propósito: detener los planes de explotación del mako de Shinra Electric Power Company y, desde luego, derrotar al malvado Sephiroth, que nuevamente ocupa el lugar de antagonista principal. Tetsuya Nomura, diseñador de personajes del título original y también implicado en el remake, ha dado mayor protagonismo y profundidad narrativa a todos ellos, incluso a las figuras secundarias.

Por ejemplo, el Presidente Shinra, líder de de la mencionada compañía de energía, ahora tiene un desarrollo argumental más profundo. Este tipo de detalles, evidentemente, no pasan desapercibidos, pues enriquecen la experiencia narrativa general y explican demasiados sucesos que en el primer título pasaron desapercibidos. Como mencioné anteriormente, las relaciones interpersonales que se construyen entre tantos personajes ha permitido ampliar la historia sin que se sienta forzada; incluso podría apostar a que en 1997 tuvieron que descartar algunas ideas que ahora se están haciendo realidad. Sin adentrarme todavía en el apartado técnico, la introducción de cinemáticas increíbles es el puente que sirve para conectar todo lo que sucede en Midgar.

Ha llegado el momento de dejar la historia atrás para tratar otra de las principales novedades que nos ofrece el remake, su jugabilidad. En una decisión que al principio causó polémica, los desarrolladores se han desprendido de la Batalla en Tiempo Continuo (BTC), el sistema de combate por turnos dinámicos que tanto distinguió a la obra original. Su lugar ha sido ocupado por un sistema de ataques, bloqueos y un movimiento para esquivar que funcionan en tiempo real. Esta decisión, aunque en un principio la sentirás un tanto extraña, no tarda mucho en convertirse en tu mejor aliado para disfrutar los obstáculos de Midgar como nunca antes. Prepárate para vivir un ritmo de acción frenético que, sin embargo, sigue dando lugar a los respiros.

Vamos por partes. En lo que se refiere al sistema de ataques convencionales, asignado únicamente al botón cuadrado, me encontré con la primera decepción de Final Fantasy VII Remake. El hecho de que los ataques básicos estén centrados en un solo botón significa que pocas veces podrás apreciar movimientos diferentes o combos complejos. Se nota que los creativos han querido resolver esta carencia agregando una habilidad única para cada personaje jugable —asignadas el botón triángulo—, sin olvidar que más adelante podrás mejorar tu arma principal o conseguir nuevas.

No quiero que la explicación que ofrecí antes se malentienda. Pese a que Final Fantasy VII Remake apuesta por la acción, no se ha olvidado del componente táctico que te propone plantear estrategias al enfrentar enemigos. Su lugar sigue siendo bastante importante, pero su funcionamiento ya no es igual. Ahora los personajes jugables poseen una barra BTC ubicada en la parte inferior derecha. Al estar llena, permite activar el "Modo Táctico", que es básicamente un panel que te ofrece ataques especiales, habilidades e invocaciones que producen un mayor impacto en los rivales.

El tiempo se ralentiza casi por completo al activar el "Modo Táctico" —si jugaste Final Fantasy XV seguramente esta característica te parecerá muy familiar—, lo cual te brinda la oportunidad de pensar cuál es el ataque o habilidad mágica que necesitas dependiendo la circunstancia que tienes enfrente. Sin embargo, la barra BTV no es infinita, se agota cada vez utilizas alguno de sus movimientos. Para llenarla necesitas atacar constantemente a los enemigos con cualquiera de tus movimientos y habilidades, así que la mecánica te obliga a mantenerte en combate en todo momento.

Final Fantasy VII ha encontrado un balance casi perfecto entre acción y estrategia. Quizá con contrincantes de menor nivel no influya demasiado, no obstante, con enemigos más complicados y jefes finales el gameplay es exquisito. En la gran mayoría de ocasiones requerirás analizar a detalle el comportamiento de los enemigos, ya que cada uno de tus ataques y hechizos tiene un efecto específico. Si no eliges bien, probablemente no solo habrás desperdiciado la barra BTC, también morirás.

Adicionalmente, el "Modo Táctico" es responsable de almacenar algunos ítems como las pociones de curación, las cuales se encargan de regenerar tu salud o la de tus compañeros. De igual manera puedes consumir Éter con el fin de restaurar el MP, que sirve para usar hechizos. Es decir, llenar la barra BTC no es suficiente para aprovechar el abanico de ataques mágicos. Conforme avances irás sumando nuevos elementos a tu inventario, pero dejaré que tú mismo los descubras. Casi todos ellos, de hecho, han sido rescatados del título clásico.

Quizá en determinadas situaciones no sea necesario disponer de la ralentización del tiempo del "Modo Táctico", y en Square Enix han sido conscientes de ello. Para que los jugadores accedan más rápido a ataques especiales, habilidades e ítems, puedes establecer atajos personalizados en el mando con la ayuda del botón L1. Por ejemplo, yo asigné L1+Triángulo a las pociones de curación, pues soy de esos jugadores que siempre están preocupados por la barra de salud. La característica está abierta para personalizarla libremente de acuerdo a tu estilo de juego.

Sin duda alguna, el sistema de combate termina por explotar su brillantez cuando tienes la posibilidad de controlar a otros personajes en una misma batalla —pulsando los botones de la cruceta—. ¿Por qué razón? Cada uno cuenta con sus propias habilidades y ataques especiales, por lo que se vuelve crucial aprender no solo a controlar sus movimientos, también a conocer cómo sus diferentes poderes impactan sobre los contrincantes. Cuando esto sucede, el resto será controlado por una inteligencia artificial. Eso sí, su desempeño no se acerca ni remotamente a controlarlo por tu cuenta. Es tu responsabilidad aprovechar las capacidades de cada uno; la IA no lo hará por ti.

Para demostrar lo que acabo de decir usaré como ejemplo al primer jefe final de la aventura. Sus dimensiones son enormes —aunque no comparables con lo que verás más adelante—, y en algunas fases es capaz de alejarse del campo de batalla y atacar desde la distancia. Evidentemente, la espada de Cloud no tiene nada qué hacer ante eso, pero las armas de Barret sí. Una vez llegado el momento, cambiar hacia el otro personaje te permite seguir causando daño. Teniendo en cuenta que a lo largo de la historia podrás controlar a varios personajes, las sensaciones del combate son variadas y magníficas. Esto compensa la insuficiencia del sistema de ataques básicos.

Y hablando sobre los jefes finales, ellos también llegan con cambios evidentes con el fin de convertirlos en un reto todavía más complicado. Te lo advierto desde ahora, superarlos no será sencillo, y es probable que tengas que morir varias veces hasta conocer cuáles son sus puntos débiles. Una vez identificados, lo siguiente es idear un plan de ataque incluyendo a todos los personajes de los que dispones. Todo se vuelve un juego de estrategia en el que debes estudiar el comportamiento de tu rival y, al mismo tiempo, determinar qué personaje y habilidad se vuelve más efectivo para derrotarlo.

Cuando Square Enix reveló que su objetivo era transmitir nuevamente una sensación de "magnitud", personalmente esperaba que su promesa no solo se reflejara en la historia y en el sistema de combate, también en los escenarios de Midgar. Aunque en un principio no se les saca provecho a las dimensiones ampliadas y semi-abiertas, en los capítulos posteriores retoman un camino positivo y la exploración comienza a tener sentido. Más allá de encontrar ítems y coleccionables, caminar por los sectores de la ciudad te permitirá interactuar con personajes y acceder a las misiones secundarias. No te voy a mentir, ninguna pasa de localizar un objetivo y eliminarlo, o encontrar un objeto y llevárselo a su dueño. Sin embargo, son divertidas y te premian con jugosas recompensas.

Progresar en Final Fantasy VII Remake es algo complejo, como en cualquier otro JRPG de la actualidad. Las armas, como mencioné anteriormente, pueden aumentar su desempeño gracias a los Puntos de Arma, cuya obtención depende de la subida de nivel de los propios personajes. ¿Y en qué te benefician estas mejoras? Los personajes verán beneficiados sus atributos generales, siempre y cuando equipen el arma mejorada. Es probable, mas no seguro, que en tu aventura necesites subir de nivel antes de hacer frente a nuevos retos de ls historia, sobre todo en las dificultades más altas. Mi recomendación es aprovechar las misiones secundarias para no partir con desventajas.

Un sistema que complementa al anterior y ha sido recuperado del juego original es el de las materias. Estas últimas, al usarse en las ranuras de un arma o armadura, aumentan el ataque o defensa elemental, respectivamente. Están disponibles en distintas variantes —algunas de ellas son nuevas y otras han desaparecido— y se podrán conseguir de muchas formas, desde la exploración de Midgar hasta cumplir los objetivos de las misiones secundarias y principales. Cada materia tiene un beneficio distinto, pero no te preocupes, siempre tendrás plena libertad de asignarlas, reacomodarlas y combinarlas según tus necesidades. Además, las materias pueden aumentar su nivel con los puntos de habilidad.

Cuando escuchamos la palabra "remake", lo primero que pensamos es en una mejora en gráficos garantizada. Si otros apartados del juego han dado un salto de gigante, en el apartado audiovisual no podía esperar menos, sin embargo, ha cumplido y hasta rebasado mis expectativas. Final Fantasy VII Remake luce espectacular en cada rincón de Midgar. Los efectos de iluminación y partículas, así como el modelado de personajes, objetos y escenarios, logran ofrecer uno de los mejores juegos de la generación en cuanto a lo visual se refiere.

La música, por su parte, tampoco se queda atrás, recuperando las melodías originales pero adaptándolas a los tiempos modernos con ayuda de una orquesta. Es una banda sonora épica que interviene oportunamente en todos los momentos de la historia. Si el espectáculo visual de una batalla contra un jefe final no fuera suficiente, los temas que se reproducen al fondo incrementan tu emoción por lo que está sucediendo en pantalla. Nada que reprochar al apartado audiovisual, es sobresaliente.

Respecto a la duración, mucho dependerá de tu estilo de juego; conmigo alcanzó las nada despreciables 30 horas, aproximadamente. No obstante, esa cifra puede aumentar si prestas atención a todas las misiones secundarias. En el endgame, desde luego, puedes volver a disfrutar cualquiera de los capítulos disponibles, realizar los objetivos alternativos que olvidaste, seguir buscando coleccionables o hasta disfrutar de algunos mini-juegos. Explorar nuevamente Midgar siempre será una gran experiencia.

Conclusión

9.5
10

Final Fantasy VII Remake ha regresado por la puerta grande. Son pocos los remakes que se atreven a ofrecer tantos cambios más allá del aspecto gráfico, y la obra de Square Enix no dudó en proponer una fórmula mejorada que, en definitiva, elevará el listón para todos los juegos clásicos que pretenden resurgir en en el presente. Es un baño de nostalgia hacia la década de los noventa, sí, pero también han sabido aprovechar las tecnologías de la actualidad para brindar una entrega con historia ligeramente renovada, nuevas mecánicas y un apartado audiovisual digno del cierre de una generación.

No voy a negar que fui una de las primeras personas en criticar el formato episódico del remake. No obstante, ahora que he tenido la oportunidad de disfrutarlo en su totalidad, puedo decir que la decisión de la compañía japonesa está completamente justificada. Desconozco cuántos episodios llegarán más adelante, pero si logran mantener la calidad del primero, seremos muy afortunados de experimentar un juego mítico como siempre soñamos.


Pros

  • La historia ha sido ampliada sin sentirse forzada.
  • Los nuevos personajes encajan casi a la perfección.
  • Su duración no se quedará corta para nadie.
  • El renovado sistema de combate es exquisito en jugabilidad.
  • El componente estratégico sigue presente.
  • Derrotar a los jefes finales es un verdadero reto.
  • El sistema de progresión fue mejorado.
  • Al apartado audiovisual es un portento de la generación.

Contras

  • El sistema de ataques básicos pudo ser más complejo.
  • Las dimensiones de Midgar no siempre se aprovechan.