En el año 1990, tres ingenieros fundaron iRobot. El nombre quizá no suene a todo el mundo pero si decimos el nombre comercial de su primer proyecto, seguro que sí. Y es que hace más de 35 años que se sembró el germen de la limpieza automática, bajo el nombre de Roomba. El hecho de ser los primeros lleva consigo un gran privilegio: que una categoría al completo lleve el nombre de tu producto. Pero también una gran responsabilidad, conseguir mantenerse.
Aunque iRobot fue el dueño y señor del mercado durante varios años, esa hegemonía se ha ido mermando. No sólo porque la compañía acaba de ser adquirida por Picea sino también porque han aparecido otras marcas que están devorando la cuota de mercado al fabricante americano. Algunas chinas, como Dreame o Roborock, pero también viejos clásicos como Dyson o Philips y, desde hace un par de años, también Anker. Sí, esa marca que fabrica los cargadores que tienes por casa ( y cámaras de seguridad), también sabe hacer robots aspiradores.
Hemos podido probar el robot aspirador de Anker, que recibe el nombre de eufy C28 Omni Robot Aspirador y te explicamos si se trata de un robot aspirador más o tiene algo diferencial frente al resto de la competencia.

¿Fin a los enredos?
En los últimos años hemos visto grandes innovaciones como robots que suben escaleras o que son capaces de coger objetos con una pinza y llevarlos a un lugar donde no estorben. La atención recae sobre este tipo de características porque lo que es aspirar y recoger la suciedad del suelo, lo cierto es que todos lo hacen bastante bien.
De hecho, muchos usuarios demandan sobre todo dos aspectos: robots aspiradores que sean más inteligentes, que no choquen con nada y que aprendan para limpiar la mayor parte de la casa, y que tengamos que intervenir lo menos posible en su mantenimiento.
Como usuario de robots aspiradores desde hace una década, sé por experiencia que hay una cosa que saca de quicio a cualquiera, y son los pelos enredados. Prácticamente cada tres, cuatro semanas, tengo que coger las tijeras y liberar los rodillos y los cepillos de los pelos largos que recoge por casa.
La principal baza de este eufy C28 Omni Robot Aspirador es que es capaz de reducir muchísimo el enredo en los rodillos principales. La manera de conseguirlo es bastante sencilla: si durante el aspirado los cepillos giran en una dirección, a la hora de llegar a la base y vaciar el depósito, giran en la dirección contraria para que los pelos se desenreden. No es perfecto pero sí reduce bastante la necesidad de tener que intervenir constantemente.

Limpieza: menos succión pero suficiente
El nuevo eufy C28 Omni Robot Aspirador tiene una potencia de succión de 15.000 Pa, y aunque hay robots de la competencia, como el Saros 20 de Roborock que llega a los 36.000 Pa, no es un dato desdeñable. Y no lo es porque para ser sinceros, para limpiar polvo, pelos y migas no necesitas una potencia espacial y a partir de los 10.000 Pa es más que suficiente.
En cuanto a limpieza, ha cambiado el diseño con respecto a modelos anteriores. Antes utilizaba dos mopas giratorias que han sido sustituidas por un rodillo que, además, tiene una cosa muy interesante, y es que se autolimpia mientras trabaja lo cual afecta mucho al resultado final. Esto hace que el robot pueda limpiar por completo en una sola tarea, sin tener que volver a la base constantemente para limpiar la mopa. Además es capaz de elevarse 10,8 mm para no mojar las alfombras.
La navegación también es más inteligente ahora con respecto a modelos anteriores. Utiliza la tecnología iPath 2.0 que detecta y evita los obstáculos para una limpieza realmente ininterrumpida, tanto de día como de noche. Bastante útil porque el robot puede seguir limpiando con normalidad si por ejemplo se mete en un baño con poca luz o debajo de un mueble.

Una base de carga completa pero con materiales mejorables
La base de carga es muy similar al resto de robots aspiradores de la categoría. Tiene tres compartimentos: por un lado el del agua limpia, por otro el de aguas residuales y en tercer lugar, el de residuos sólidos.
Cuando el robot llega a la base, además de vaciar los residuos y rellenar el agua limpia, el sistema de limpieza de la mopa del rodillo es bastante eficiente: se limpia por completo y se seca con aire caliente a 50 grados para quedar lista para la siguiente vez, evitando la aparición de hongos y malos olores.
Donde se nota que la calidad decae un poco es en el material de la base de carga, con un ligero abuso del plástico de baja calidad y que no transmite una sensación premium, aunque sí contribuye a reducir su precio.

Sensaciones generales tras tres semanas de uso
El eufy C28 Omni es muy buen robot aspirador. Tiene algunas carencias como unos materiales de baja calidad en la base, pero que compensa de sobra con un diseño que, personalmente, me parece muy bonito y con un muy buen rendimiento, sobre todo el sistema anti enredos. Se mueve con agilidad, inteligencia y cumple con creces con su objetivo principal: dejar todo limpio.
Dicho esto, ¿es suficiente para reinar en un mercado ultra competitivo? A priori no lo parece porque Dreame y Roborock, sobre todo esta última, han puesto toda la carne sobre el asador. Sin embargo, la estrategia de atacar directamente al precio, con una oferta de lanzamiento que convierte su precio oficial de 699 euros en 499 euros, puede ser la puerta de entrada para conseguirlo. Además, pese a que eufy todavía no se ha hecho una marca demasiado reconocible en el mercado, ANKER sí está más en la percepción de los usuarios, al menos más que Dreame.
Veremos cómo recibe el mercado a este nuevo eufy C28 pero lo que sí es seguro es que vivimos un muy buen momento en el sector de la limpieza autónoma.
