análisis

Call of Duty: Black Ops 4

- Oct 16, 2018 - 18:26 (CET)

Ficha técnica

  • Desarrollador: Treyarch
  • Publisher: Activision
  • Plataformas: PS4, Xbox One y PC
  • Género: FPS

Call of Duty Black Ops 4 llega para remendar todos los errores del pasado y poniendo sobre la mesa la edición más pulida de la franquicia, con una notable incorporación del modo battle royale y al que solo se le puede reprochar una apartado gráfico que no está a la altura del resto de elementos del juego.

Fornite ha hecho un gran favor a la industria del videojuego. Hay que no estará de acuerdo con esto, y los habrá que incluso piensen que el título de Epic no ha hecho más que aprovecharse de la coyuntura, como Treyarch y Activision. Lo cierto es que ha supuesto un punto de inflexión, para las masas, para el free-to-play y para el Battle Royale, pero también para la comunidad, y esto es es punto de partida interesante.

Históricamente, Call of Duty ha tenido una comunidad un tanto tóxica y cerrada. Como Rainbow Six. Como CS:GO. Y, en general, como cualquier shooter. Pero la llegada de Fornite ha supuesto para la franquicia de Activision dos puntos de apoyo: ha desplazado parte de esa comunidad tóxica hacia el free-to-play y dado motivos, por presiones de mercado, a hacer un título más maduro que no tenga que luchar en la misma arena que el omnipresente Fornite.

Esto es un paso fundamental en tanto que Treyarch ha planteado este Black Ops 4 como el título más maduro de la franquicia: multijugador puro y duro, frenético, sin tonterías y sin añadidos que se ponga por delante de lo que verdaderamente importa. Es un juego más maduro en todos los aspectos que la ediciones anteriores, y sobre todo, con una comunidad mucho más adulta (en apariencia) que en ocasiones anteriores, de nuevo, gracias a Fornite por desplazar ese hueco de jugadores a otro sitio.

Para jugar al Battle Royale de Activision no basta con bajarse el juego y listo. Hay que pagar 70 euros/dólares, la primera barrera de entrada para muchos jugadores teniendo alternativas de free-to-play, lo que hace además que haya menos curiosos que en otro tipo de juego. En segundo lugar, su season pass no permite la compra de DLCs por separado, y las ediciones más interesantes son las más caras, lo que provoca que aquellos que quieran entrar en la dinámica del juego, tienen, al igual que con Destiny, invertir dinero (y no precisamente poco). Es para pensárselo, lo que de nuevo nos lleva al punto anterior.

Y es que aunque sigamos jugando a lo mismo, Black Ops 4 es un punto de inflexión en muchos sentidos. Multijugador puro y duro con ciertas barreras de entrada, un contenido muy interesante en lanzamiento y plan posterior bastante más ambicioso que otros años. En el cénit de la franquicia y también para el jugador potencial que busca un título sin prebendas estúpidas, con acción rápida; y que combine la novedad del Battle Royale con el juego clásico que todos conocemos. De camino, ganamos en comunidad, en posibilidades y desempeño a la vez que perdemos en apartado técnico.

Multijugador tradicional, Battle Royale y Zombies. Esto es todo lo que ofrece Call of Duty Black Ops 4. Por el camino perdemos la campaña a cambio de una suerte de tutoriales que desbloquean contenido audivisual que sirven para que nos enteremos de que este título se sitúa cronológicamente entre el Black Ops 2 y Black Ops 3, pero poco más. Tutoriales similares a los de Rainbow Six que además invitan a jugar una partida contra bots en la que se explican todos los detalles y todos los modos del multijugador.

Puede que no haya llovido esta vez a gusto de todos, pero seamos sinceros. Desde hace unos cuantas ediciones, al Call of Duty le sobraba la campaña. Obviando la del curso pasado con la Segunda Guerra Mundial que era bastante aceptable, y el derroche de caras conocidas de Infinity War, la campaña de Call of Duty tocó fondo con Black Ops 3. Entre eso y que el grueso de los jugadores han visto en el online y en el modo zombies -marca de la casa en Treyarch- la mayor bondad del juego, la campaña de Call of Duty ha terminado siendo la crónica de una muerte anunciada. Y en este caso se agradece.

Del multijugador poco se puede decir: es el de siempre pero funciona como un reloj suizo. Quitando algunos peros, como que algunas armas no están bien balanceadas y que repite mapas bajo la excusa de que son remasterizados y es lo que pide la audiencia, el multijugador de Call of Duty solo tiene de reprochable lo mismo que el resto del juego: el apartado técnico. Los gráficos no es que sean malos, pero es indudable que el juego necesita de un salto generacional. Y es entendible en parte que en el modo Blackout -Battle Royale- la compañía haya tenido que hacer concesiones, pero no se entiende que haya que sacrificar tanto para mantener los 60fps, algo no está bien planificado en este apartado.

Las adiciones de que tenga que ser el jugador el que se cura y los cambios en algunos especialistas son puntos interesante, hacen del juego algo más táctico, pero tampoco es un salto brutal en términos de mecánicas. Es el multijugador de siempre, con algo más de frenetismo por la falta de regeneración de salud que se comporta como tiene que comportarse, y cuya única concesión es un apartado gráfico ampliamente mejorable. Dudo mucho que defraude a algún jugador amante de los títulos anteriores o directamente de los shooters en primera persona.

Los Zombies, por su parte, son un añadido muy interesante que como en todos los juegos con sello de Treyarch, se superan en cada edición. Tres mapas de lanzamiento y uno ya disponible si tienes el season pass conforman un modo de juego que se ve gráficamente más pulido que el multijugador tradicional, plagado de secretos, easter eggs y posibilidades a futuro, y que sin duda ya es un piedra fundamental del nuevo esquema de Call of Duty.

Llegamos, por tanto, al punto de inflexión: Blackout. Es aquí donde Call of Duty Black Ops 4 recoge el guante del PUBG, pero con una diferencia. funciona. Y funciona muy bien. Podríamos decir que es el Battle Royale en el que todas las piezas encajan a la perfección, incluso en el terreno en el que la franquicia no ha experimentado mucho como son los mapas gigantes y uso de vehículos. Sí, el apartado gráfico deja bastante que desear, pero es lo esperable viendo las dimensiones del juego.

Además es interesante en tanto mezcla todas las mecánicas de los Battle Royales pero además añade los Zombies propios de franquicia y un compendio de localizaciones basadas en sus mapas más clásicos. Quizás la única pega que se le puede sacar a este nuevo modo de juego es que el balanceo de algunas armas es contraproducente en ciertos puntos del juego, pero nada que la compañía no pueda solucionar con una actualización silenciosa del juego. El clima dinámico, que está en camino, puede ser también un añadido interesante, pero lo cierto es que la base que tiene Activision para potenciar su Battle Royale es sobresaliente en todos y cada uno de sus aspectos jugables.

Conclusión

8.5
10

Activision y Treyarch por fin ponen sobre la mesa un Call of Duty que va al turrón: multijugador puro, sin añadidos superfluos y una base con un enorme potencial para el futuro de la franquicia. Si dejamos de lado el apartado gráfico que es ampliamente mejorable, nos quedan tres modos de juego -multijugador clásico, battle royale y Zombies- que brillan en cada uno de sus aspectos y que desde luego dejan bien claro porque la franquicia de Activision es de las más jugadas del mundo.

La incorporación de nuevas mecánicas en el multijugador (como la necesidad de curarse), la mayor profundidad del modo Zombies y un Battle Royale que funciona como un reloj suizo son las mejores bazas con las que la compañía juega para quedarse con el título multijugador del año y cuya única sombra es una estrategia de post-lanzamiento que no está muy claro que vaya a estar al nivel del resto de aspectos del juego, que son en su mayoría de nota alta.


Pros

  • El apartado funcional es impecable, el Call of Duty que mejor funciona de todos.
  • Variedad de modos de juego.
  • Ausencia de cajas de loot -al menos por ahora-
  • Los nuevos zombies tiene mucha profundidad, algo que hará las delicias de los fans.
  • El Battle Royale está muy pulido y es la mejor alternativa de las disponibles.

Contras

  • Para muchos, la ausencia de una campaña al uso.
  • El apartado gráfico es intolerable para un título de 2018.
  • Con la pérdida de la campaña hemos perdido calidad en la banda sonora.
  • La estrategia post lanzamiento.