análisis

Asus ROG Phone

- Ene 17, 2019 - 16:30 (CET)

Ficha técnica

  • Pantalla: 6 pulgadas
  • Almacenamiento/RAM: 128 o 512 GB / 8 GB
  • Procesador: Snapdragon 845
  • Cámara trasera: 12 MP f/1.8 + 8 MP
  • Cámara frontal: 8 MP f/2.0

Los smartphones gaming son el último grito en lo que a nichos de consumo se refiere. Potentes, con las últimas prestaciones técnicas y algunos añadidos que toman de la industria de los portátiles para dar un toque aún más atrayente, numerosas firmas deciden probar suerte en este segmento. Una de ellas es ASUS con su ROG Phone, un terminal con el que la marca quiere conquistar a quienes buscan la mejor experiencia de juego en su teléfono.

Es bien sabido que los smartphones se han ido posicionando durante los últimos años, y cada vez más, como una de las plataformas para jugar por excelencia. A pesar de que las consolas y los ordenadores continúan presentes por obvias razones, igual de evidente para los desarrolladores es que los teléfonos móviles son una máquina que todo el mundo lleva en su bolsillo y que, conforme pasa el tiempo, son más y más potentes.

En este contexto, la industria de los videojuegos enfocados al sector móvil ha crecido de forma exponencial durante los tiempos recientes, haciéndolo de manera muy especial durante el último año con la llegada de títulos como PUBG o Fortnite a estos dispositivos y permitiendo a personas de todo el mundo jugar online en tiempo real con una experiencia y una calidad gráfica ciertamente notables. Naturalmente, los fabricantes no quieren dejar pasar la oportunidad de aprovechar un tirón que tiene visos de ir a más.

Y así es como se encumbran terminales como el ROG Phone, que prometen ofrecer a los jugares una experiencia sinigual amparada por innovación y avances reales más allá del apodo gaming. Pero ¿es tanta la diferencia entre un smartphone de gama alta y uno como el que en esta ocasión nos ocupa?

Si tiene luces de colores, es 'gaming'

De lo más llamativo que uno encuentra en el ROG Phone es, naturalmente, ese diseño agresivo, con líneas rectas y añadidos más estéticos que funcionales que tanto caracterizan a los productos de la industria del videojuego. Así, por ejemplo, es natural observar con una ceja levantada ese lector de huellas asimétrico y descentrado en la parte trasera, el contorno repleto de aristas de la cámara, la pieza engarzada en su lateral o, cuando se encuentra activo el Modo X –hablaremos de ello más adelante–, el logo que va cambiando de color.

En la parte frontal, más comedida, lo único que contribuye al conjunto de la estética son los dos altavoces estéreo, uno en cada extremo, tintados de naranja. Lo que sí será motivo de atención es la UI del propio terminal, que nuevamente cuenta con un particular diseño al que uno tardará en acostumbrarse si viene de estar utilizando diseños planos en sus anteriores terminales. Las bondades de Android, no obstante, permitirán modificar fácilmente el tema por uno más tradicional si así se desea.

Pero si el aura y la estética están, aquí más que en ningún otro, al servicio de lo que el teléfono busca transmitir, esto no es óbice para que las especificaciones hayan quedado a un segundo plano. Y es más, el ROG Phone ofrece una interpretación de los smartphones gaming más acertada que la mayoría de los fabricantes.

Y con ello no hablamos de los 8 GB de memoria RAM o el Snapdragon 845, ambos ampliamente extendidos entre los dispositivos de gama alta del pasado año, pero sí de las funciones específicas, diseñadas con el objetivo de mejorar la experiencia de juego, que perfeccionan en gran medida el uso del terminal.

Elevando el concepto

Manufacturar un terminal competente en términos de experiencia de juego es relativamente sencillo para cualquier fabricante que cuente con un gama alta tal y como lo entendemos actualmente. Cualquiera de los últimos modelos de las principales marcas permiten jugar a casi cualquier título sin encontrar dificultades técnicas para ello, al menos en periodos no demasiado prolongados. Sin embargo, el ROG Phone pone de manifiesto que tirando de ingenio sí es posible subir un peldaño más en materia gaming para smartphones.

Entre las peculiaridades con las que cuenta este terminal se encuentra el Modo X. Bajo este misterioso nombre, lo que ofrece Asus es la posibilidad de activar esta función para liberar RAM y aumentar el rendimiento general del terminal, pudiendo activarlo de manera predeterminada para jugar si se quiere tener por seguro que se está obteniendo la mejor experiencia posible.

Otra de las peculiaridades es que en sus laterales se encuentran ocultos tres botones llamados AirTriggers que, con una leve pulsación sobre el marco, simulan una pulsación sobre una parte de la pantalla –configurable– para no entorpecer la visión del panel con la mano y obtener un resultado más parecido a un mando convencional. También pueden llevar a cabo otro tipo de funciones cuando no se está jugando, como "apretar" el teléfono en ambos laterales para activar el mencionado Modo X.

Y si hablamos de añadidos útiles, es imposible obviar el puerto de carga lateral adicional que ha sido añadido para poder cargar el teléfono de una forma cómoda en modo horizontal, ahorrándonos hacer malabares con el cable si nos encontramos en plena partida. No solo sirve para eso, sino que a través de él se pueden conectar los accesorios que Asus ha creado específicamente para este teléfono. En la caja viene incluido el AeroActive Cooler, que es un ventilador pensado para ayudar a reducir la temperatura del terminal cuando se esté jugando a títulos exigentes, pudiendo adquirir otros como un dock para reproducir el contenido en el ordenador o un gamepad que añada controles extra.

Excepcional en el juego, razonablemente bueno en lo demás

En el punto medio entre el uso cotidiano y la experiencia jugando se encuentra una gran pantalla AMOLED de 6 pulgadas con tasa de refresco de 90 Hz que se traduce en un uso fluido y rizo en colores y contrastes. Bajo esta, una batería de 4.000 mAh con carga rápida termina de completar un cupo de especificaciones a las que, en su conjunto, no se les puede pedir mucho más para rendir de forma óptima en casi todas las situaciones.

Naturalmente, a un teléfono comercializado en este momento se le pide también que tenga una buena cámara, y este es uno de los puntos en los que el ROG Phone se queda por detrás del resto de dispositivos de gama alta de las principales marcas. Partiendo de que no es el enfoque principal de este terminal, no obstante, el trabajo realizado en este apartado no desmerece el conjunto del mismo y los resultados son suficientemente buenos en una amplia mayoría de las ocasiones.

La doble cámara frontal no ofrece un zoom sin pérdida, pero sí un gran angular, y es cuestión de prioridades el discernir qué es lo que más le interesa a cada uno. En cualquiera de los casos el smartphone hará uso del reconocimiento de escenas integrado y –aquí sí hay sorpresa– en momentos nocturnos o situaciones de baja luminosidad esto puede traducirse en unos resultados francamente buenos.

Puedes ver estas y otras fotografías tomadas con el Asus ROG Phone a tamaño completo en este álbum.

Conclusión

8
10

En general, el Asus ROG Phone es un teléfono que cumple con todo lo que se puede esperar de un dispositivo de alta gama, aunque no esté diseñado para atraer al gran público. Por su agresivo diseño trasero, su frontal con unos bordes superior e inferior con un grosor que será excepción en el panorama Android a lo largo de este año, y teniendo en cuenta su precio, resulta natural que el consumidor busque otras opciones más atractivas en lo que a diseño se refiere.

Pero para el público gaming, si lo que prima por encima de todo es ofrecer la mejor experiencia posible que se puede obtener a diferentes niveles en lo relativo al juego, es evidente que este es uno de los pocos terminales que de verdad hay que tener en cuenta. Si además se está dispuesto a realizar una inversión extra para obtener los distintos accesorios que permitan amplificar aún más la experiencia con mejores controles o posibilidades de retransmisión de partidas en directo, por ejemplo, la competencia palidece.


Pros

  • Pantalla de gran calidad
  • Rendimiento óptimo
  • Utilidades añadidas como los AirTriggers o el puerto de accesorios

Contras

  • Sus dimensiones y peso lo hacen incómodo en ciertas situaciones
  • La cámara se queda en la correción