Después de meses de preocupaciones sobre su estado de salud, este lunes 21 de abril, la Santa Sede ha comunicado la muerte del Papa Francisco a sus 88 años de edad. Desde el momento de su fallecimiento, se inician en el Vaticano una serie de protocolos que van desde varios días de luto, hasta la elección de un nuevo Papa, pero durante este periodo también se lleva a cabo lo que se denomina como la Sede Vacante, que tiene una duración de entre 13 y 20 días.

El término Sede Vacante provienen del latín, y significa “sede vacía”, haciendo referencia al lapso en el que no hay un Papa en funciones, ya sea por fallecimiento del mismo (como en el caso de Papa Francisco) o por renuncia. Este periodo inicia en el momento del fallecimiento del Papa, justo después de que el camarlengo, cardenal que preside la Cámara Apostólica, corroborara y anunciara su fallecimiento.

Durante la Sede Vacante, reiteramos, no hay Papa que gobierne la iglesia, y por ende, se suspende el gobierno ordinario del Vaticano. Se forma, eso sí, un gobierno temporal liderado por el camarlengo con el objetivo de organizar el Cónclave, la reunión a puerta cerrada y confidencial donde los cardenales menores de 80 años escogen al nuevo Papa.

Durante la Sede Vacante no se toman ningún tipo de decisiones importantes que estén reservadas al Papa. Pero, ¿por qué dura entre 13 y 20 días?

¿Cuánto dura la Sede Vacante?

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Lo cierto es que no hay una duración exacta de la Sede Vacante, pero habitualmente tiene una duración que va entre los 13 y 20 días, pues durante este periodo se realizan diferentes acontecimientos, que se alargan, sobre todo, después de la muerte del Papa.

En este caso, los primeros nueve días del inicio de la Sede Vacante —conocidos como “novemdiales”— se otorgan a un tiempo de luto y reflexión por la muerte del Papa Francisco, donde se celebran misas en su honor. Estos días también sirven para que el Colegio de Cardenales inicie los preparativos pertinentes para la celebración del Cónclave.

Normalmente, el Cónclave comienza aproximadamente 15 días después de la muerte del Papa, con un máximo de hasta 20 días desde el inicio de la Sede Vacante. El objetivo de este periodo de tiempo, además de dar espacio al luto, es permitir a los candidatos a Papa llegar a Roma con tiempo, en el caso de que provengan de diferentes países. La celebración del Cónclave suele durar horas o días en la mayoría de casos.