King Charles, conocido cariñosamente como el perro aura, se ha hecho muy famoso en los últimos días en redes sociales a causa de una serie de vídeos virales en los que actúa como pacificador de sus compañeros en una perrera de China. Muchas personas ven en él a un clarísimo líder. Un macho alfa que corta de raíz cualquier pelea sin necesidad de ladridos ni golpes. Todo un conciliador. 

Vale, eso es lo que vemos en el vídeo. ¿Pero qué es lo que ve un educador canino experimentado cuando observa las peripecias del perro aura? Para saberlo, en Hipertextual hemos hablado con Enrique Solís, director y educador canino en LealCan Adiestramiento. Su visión es muy distinta a la que podemos tener aquellos que no tenemos un ojo experto. Y es que, según nos cuenta, posiblemente King Charles sea un perro con problemas de comportamiento al que los otros animales respetan básicamente por miedo.

Es cierto que en las imágenes no vemos demasiadas señales de violencia entre el perro aura y el resto de canes, pero no sabemos lo que ocurre detrás de las cámaras. Seguramente, en algún otro momento sí haya sido violento con ellos, de modo que, solo con su presencia, ya se muestran atemorizados. Ahora bien, ante todo esto, Solís insiste en que King Charles no es más que una víctima que hace lo que puede. Vive en una perrera con unas condiciones que no son las mejores y lo más probable es que su vida no haya sido fácil. Por desgracia, esto ha llevado a que el resto de perros le tengan miedo. No es su culpa, pero tampoco podemos verlo como un líder de masas o un pacificador. Porque no, eso no es para nada lo que se ve en los vídeos. 

Todo sobre el perro aura

En realidad, sabemos muy poco sobre el perro aura. Solo que vive en una perrera de China y que, según señalan algunas personas, podría tener sangre de Xiasi Quan, una ancestral raza de perro china de la que se calcula que apenas quedan unos pocos cientos de ejemplares en el mundo. Estos canes son conocidos como buenos perros guardianes y de caza y, según la tradición china, traen riqueza a la familia. 

El hecho de señalar que el perro aura puede tener sangre de esta raza le da aún más misticismo a la historia. Sería un perro ancestral que ha venido a ejercer de líder pacificador entre sus compañeros. Pero la realidad es más dura que todo eso.

La verdad detrás de King Charles

Según lo que podemos ver en el vídeo, el perro aura y sus compañeros viven en un lugar muy poco adecuado para ellos por la falta de medios. “Es un lugar donde hay muchos perros", comienza Solís. “Perros que probablemente no están en buenas condiciones, porque no se pueden cubrir sus necesidades, y que están estresados”. 

Para que nos hagamos una idea, Solís lo compara con un grupo de humanos en una cárcel, salvando las distancias. No se puede extrapolar su comportamiento al que tendrían en libertad. Se trata de un conjunto de muchas personas juntas y estresadas. Un caldo de cultivo ideal para los conflictos. Para colmo, en una cárcel las personas suelen estar por haber cometido algún delito. En cambio, la mayoría de perros que llegan a una perrera lo hacen porque alguien los ha abandonado o porque han nacido en la calle. Su vida no ha sido fácil y eso puede condicionar sus comportamientos. 

Esta situación estresante puede llevar a perros como King Charles a tener ciertos problemas de comportamiento. Y es que, aunque a simple vista no lo parezca, sí que muestra algunos signos de violencia hacia sus compañeros. “Tiene el cuerpo tenso, la cola alta, pone tumbado al otro perro, no se oye, pero parece que está gruñendo…”. Todo esto, en realidad, no es una señal de pacifismo. “Los perros le tienen miedo porque, muy probablemente, ha habido comportamientos agresivos previos hacia ellos”. 

perros peleando
Podemos ver un perro conciliador cuando dos perros se pelean en el parque. Crédito: Guillaume de Germain (Unsplash)

¿Cómo sería un verdadero perro conciliador?

Sí que es cierto que existen perros con actitudes conciliadoras ante conflictos entre otros canes. Sin embargo, el comportamiento no suele ser el que vemos en el perro aura, según relata Solís. Puede verse en el parque, por ejemplo. “La diferencia es que no emite tensión, todo lo contrario, a lo mejor se interpone entre medias de los dos perros que hay peleándose o que están en tensión, pero lo hace tranquilo, a modo de distracción”. En ese proceso podemos ver, por ejemplo, como “olfatea el suelo, camina entre medias de ellos o les invita al juego”.

El mayor peligro de la viralización del perro aura

El hecho de que los vídeos del perro aura se hayan viralizado es peligroso por dos motivos. En primer lugar, porque se pone el foco en el lugar incorrecto, al alabar el comportamiento de este animal sin prestar atención a las malas condiciones en las que parece que viven tanto él como sus compañeros. Y, en segundo lugar, porque se da alas a discursos peligrosos sobre cómo adiestrar a los perros.

Y es que, al señalar la figura de King Charles como perro alfa, se está recurriendo a teorías de dominancia, de por sí mal planteadas, para trasladarlas a los humanos, justificando las correcciones como forma de adiestramiento, aludiendo al supuesto paralelismo que se establecería con las correcciones que ejercen los perros entre sí.

Solís y su equipo defienden la educación canina en positivo, en el que no se usan las correcciones tradicionales para educar a los perros. 

En definitiva, el perro aura es un pobre animal que no lo ha tenido fácil en la vida, como el resto de sus compañeros. No es un pacificador ni un conciliador, sino un animal con problemas que, posiblemente, ya ha “resuelto” algunos conflictos a través de la violencia. Sus compañeros no le tienen respeto, sino miedo. Pensémoslo dos veces antes de alabar los vídeos, porque hay un problema subyacente al que no le estamos prestando la atención que merece.