Hace menos de una semana que pudimos ver cómo el cielo se teñía de colores. Las auroras, que habitualmente se forman en zonas cercanas a los polos, se dejaron ver en lugares mucho menos habituales, causando la fascinación de personas de todo el mundo. Todo este espectáculo fue el resultado de una intensa actividad solar, ya que nos encontramos en pleno pico del ciclo que recorre el astro rey cada 11 años. Entonces, ¿quiere eso decir que podremos ver más auroras en los próximos días?

No es una pregunta fácil de contestar. Es cierto que la actividad solar sigue en todo lo alto. De hecho, recientemente se acaba de desprender otra llamarada solar. Eso implica la liberación de más partículas cargadas, que podrían interaccionar con los gases de la atmósfera, propiciando que se formen más auroras.

La diferencia es que la zona del Sol en la que se ha originado no tiene tanto impacto sobre nuestro planeta como la que dio lugar a las auroras de la semana pasada. Y es que, dicho muy grosso modo, no solo se necesita que sea una erupción solar intensa, también debería apuntar hacia nosotros.

Recordatorio sobre la formación de auroras

Las auroras se forman cuando las partículas cargadas procedentes del Sol interaccionan con las moléculas de gases presentes en nuestra atmósfera. Esto provoca que sus átomos se exciten, liberando radiación electromagnética en forma de luz de distintos colores. El color depende tanto del gas en cuestión como de la altura de la atmósfera a la que se forme.

En el caso de las auroras del pasado fin de semana, fueron especialmente rojas porque tuvieron lugar a gran altura, donde el oxígeno no está tan concentrado y los fotones rojos tienen tiempo de desprenderse antes de que una molécula choque con otra.

aurora. Foto: Juan Carlos Donoso Barredo
En las auroras del pasado fin de semana dominaron los tonos rojizos sobre los verdes. Foto: Juan Carlos Donoso Barredo

Entonces, ¿habrá más?

La actividad solar sigue ciclos de 11 años, en los que alcanza un punto álgido tras el cual comienza a descender. Está claro que estamos en pleno pico. La erupción solar que provocó las auroras de la semana pasada fue la segunda más intensa de este ciclo solar. En cuanto a la primera, se produjo ayer mismo. 

Lo anunció en un comunicado el Centro de Predicción de Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos.

“¡La región 3664 produjo OTRA llamarada de rayos X a medida que se mueve más allá de la extremidad solar occidental! Esta vez, fue una llamarada X8.7, ¡la más grande de este ciclo solar! Debido a su ubicación, cualquier eyección de masa coronal asociado con esta bengala probablemente NO tendrá ningún impacto geomagnético en la Tierra”.

Centro de Predicción de Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos

Las erupciones o llamaradas solares liberan tanto partículas cargadas como radiación de distintas frecuencias del espectro electromagnético. Estas pueden interaccionar con nuestras infraestructuras de telecomunicaciones, provocando cortes de electricidad o incluso destruyendo torretas. En el caso de las auroras del fin de semana, hubo algunas pequeñas interrupciones en las telecomunicaciones, pero algo muy leve. 

Sol
Todo depende de los lugares donde se originen las llamaradas solares. Crédito: NASA/SDO/AIA/Goddard Space Flight Center (Wikimedia)

Esta vez no ha habido ningún problema porque la llamarada no apuntaba hacia nosotros, pero tampoco ha dado lugar a auroras. Y ahora llega la pregunta de la verdad. ¿Habrá más auroras?

Puede que sí o puede que no. La actividad solar no es tan fácil de predecir como la meteorología en la Tierra. Lo único que se puede decir es que las auroras son más comunes al final del pico del ciclo solar que al principio. Puesto que este aún no se ha alcanzado, todavía queda esperanza.

Además, el último evento similar a este tuvo lugar en 2003 y ese año ocurrió algo curioso. Una mancha solar dio lugar a una serie de auroras en lugares poco habituales y un mes después esa misma mancha lanzó otra llamarada mucho más intensa, provocando un maravilloso espectáculo de colores. ¿Podría pasar lo mismo con la mancha solar que provocó las auroras del fin de semana? Es posible.

Ya sabemos que esa mancha solar tiene una ubicación perfecta para que veamos las consecuencias, por lo que sería la mejor opción para ver más auroras. Si son otras manchas solares, por muy intensa que sea su actividad, lo lógico sería que no veamos nada.

En resumen, no sabemos lo que ocurrirá, así que lo mejor será que estemos atentos al cielo. Por si las moscas. 

One reply on “¿Habrá más auroras en los próximos días?”