Los coletazos por el desastre de FTX siguen cobrándose víctimas. Esta vez le ha tocado el turno a Genesis, otro gigante del mundo de las criptomonedas que se ha declarado en bancarrota. Algo similar a lo ocurrido tiempo atrás con BlockFi. En realidad, las firmas que se han acogido al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos son tres: Genesis Global Holdco y sus subsidiarias Genesis Asia Pacific y Genesis Global Capital. Las dos últimas daban vida a un servicio de préstamos cripto que se vio muy golpeado tras la debacle del exchange de Sam Bankman-Fried.

Vale aclarar, de todos modos, que no todas las empresas pertenecientes al grupo Genesis se han visto alcanzadas por la bancarrota. Genesis Global Trading, considerado uno de los «bancos de inversiones cripto» más importantes del mundo, y otras subsidiarias dedicadas al trading y la custodia de activos continúan funcionando con normalidad, según se informó.

De las tres compañías que han iniciado el proceso de quiebra, la más comprometida es Genesis Global Capital. La misma se encargaba de prestar las criptomonedas de sus clientes a cambio de una tasa de interés en favor de los prestamistas. Sin embargo, parte importante de sus activos quedó expuesta al colapso de FTX, lo que impidió que los usuarios pudieran recuperar sus fondos.

De acuerdo con los documentos de la bancarrota, Genesis Global Capital estimó que sus activos y pasivos estaban en un rango de entre 1.000 y 10.000 millones de dólares. En tanto que sus acreedores son más de 100.000 e incluyen a otras importantes firmas del sector cripto. Se estima que la empresa le debe más de 3.500 millones de dólares a sus principales clientes, incluyendo Gemini, el exchange de los hermanos Winklevoss. En este último caso, la deuda sería de 900 millones de dólares.

En cuanto a Genesis Global Holdco y Genesis Asia Pacific, la situación sería considerablemente menos dramática. Ambas compañías han informado activos y pasivos estimados entre los 100 y 500 millones de dólares.

Genesis, otro imperio cripto que se desploma tras la debacle de FTX

FTX | Genesis | Genesis Global Capital

Los problemas de Genesis Global Capital salieron a la luz en noviembre del año pasado, apenas semanas después que FTX se declarara en bancarrota. Por entonces, se vio obligada a suspender los retiros de fondos por parte de sus clientes, puesto que muchos de sus activos estaban expuestos a los instrumentos de dicha plataforma.

Pero la relación de Genesis con FTX es mucho más complicada de lo que se puede imaginar. Es que la compañía ahora en quiebra no solo ha perdido las criptomonedas prestadas por sus usuarios, sino que también es una de las acreedoras del exchange de Sam Bankman-Fried. De acuerdo con documentos judiciales, la firma radicada en Bahamas le debe más de 226 millones de dólares.

Todo esto deja en claro que todavía no existe verdadera dimensión del impacto que ha tenido la implosión de FTX, ni el alcance de sus consecuencias. Pero lo más curioso de todo es que este fue el segundo bofetón que puso a Genesis Global Capital contra las cuerdas en 2022. En la primera mitad del año había perdido 2.400 millones de dólares prestados a Three Arrows Capital, un fondo de cobertura que colapsó tras el escándalo de UST y Luna.

Tampoco debemos olvidar que cuando comenzaron los rumores de una posible bancarrota de Genesis, la empresa los desmintió. Sin embargo, sus intentos por levantar 1.000 millones de dólares para reactivar sus operaciones fueron infructuosos. Binance y Apollo Global Management fueron dos de los posibles salvavidas, pero no hubo respuestas positivas.

El otro dato curioso es que la debacle de FTX que hoy impacta sobre Genesis se desató a partir de un informe periodístico de CoinDesk. Dicho portal de noticias pertenece al emporio Digital Currency Group, la casa matriz de Genesis Global Holdco y sus subsidiarias ahora en quiebra.

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