Durante la presente semana, la propuesta de Microsoft para comprar Activision se adentró en una inesperada etapa de incertidumbre. Si bien era un hecho que los reguladores se involucrarían en el asunto, pocos esperaban que fueran a ser tan estrictos. Hace unos meses todo indicaba que la adquisición llegaría a buen puerto, pero hoy ya no estamos tan seguros.

Hace unos días, reportes de Politico y The New York Tomes informaron que, casi con total probabilidad, la FTC de Estados Unidos (Comisión Federal de Comercio) armará un caso legal para intentar bloquear la compra de Activision. El organismo, de momento, no se ha pronunciado al respecto, pero en el pasado ya habían externado preocupación. ¿La razón? No ven correcto que una compañía cuyas propiedades intelectuales tienen tanto peso en la industria de los videojuegos, terminen bajo el control de Microsoft.

La información expuesta por ambos medios, desde luego, ha tenido un efecto negativo en las acciones de Activision. Ayer viernes, las acciones de la compañía dirigida por el polémico Bobby Kotick abrieron su cotización con un 4,1% a la baja (vía Bloomberg), un porcentaje que se acumula a otras caídas recientes del publisher de videojuegos.

Aunque el porcentaje podría parecer menor, sobre todo si tomamos como referencia las recientes caídas de empresas como Meta, hay otro factor que se debe tener en cuenta. La oferta de Microsoft para comprar Activision es de $95 dólares por acción, lo que en total suma la estratosférica cantidad de $69.000 millones de dólares.

Ciertamente, es común que las ofertas sean superiores el valor actual de la empresa que se pretende adquirir. Sin embargo, cuando esa brecha empieza a hacerse más grande, los accionistas del comprador podrían no verlo con buenos ojos. En este caso, todo parece indicar que Microsoft y sus inversores están plenamente confiados en que tomar el control de Activision le permitirá fortalecer su posición en distintos sectores de la industria, principalmente la de los juegos móviles. La compra, recordemos, también incluye a King Digital Entertainment.

Activision y Microsoft, a la espera de un posible conflicto con la FTC

Activision Blizzard, Compra de Activision

Ahora bien, lo acontecido esta semana es solo la punta del iceberg de una situación que seguramente se hará más complicada si, efectivamente, la FTC presenta una demanda para frenar la compra. El organismo federal y Microsoft iniciarían un proceso legal. A partir de aquí puede pasar cualquier cosa; desde un bloqueo total, hasta un arreglo que dé luz verde a la adquisición bajo ciertas condiciones —por la que muchos apuestan—.

Evidentemente, en Microsoft y Activision ya se hicieron eco del posible actuar de la FTC, y están totalmente dispuestos a enfrentar un proceso en los tribunales.

«Cualquier sugerencia de que la adquisición podría tener efectos anticompetitivos es absurda. Esta fusión beneficiará a los jugadores y a la industria de los videojuegos de EE. UU., especialmente cuando enfrentamos una competencia más dura en el extranjero. Estamos comprometidos a continuar trabajando en cooperación con los reguladores de todo el mundo para permitir que la transacción continúe, pero no dudaremos en luchar para defender la compra si es necesario«, comentó Lulu Cheng Meservey, directora de comunicación de Activision.

¿Qué sigue ahora? Basándonos en la información de Politico, la FTC podría presentar la demanda durante diciembre. Por lo tanto, posiblemente en cuestión de semanas estemos hablando de una de las batallas legales más grandes en la historia de los videojuegos.

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