Ya hemos visto las primeras imágenes del impacto de DART tomadas por el telescopio James Webb. Sin embargo, ese solo es el primer aperitivo, ya que la Agencia Espacial Europea (ESA) ha hecho públicas hoy dos nuevas imágenes más, una perteneciente al James Webb y otra a su antecesor, el Hubble.

Es la primera vez que ambos telescopios trabajan juntos para tomar simultáneamente fotos a un mismo objetivo. Y eso es muy útil, pues aporta a los científicos la misma información, desde puntos de vista diferentes, al englobar diferentes longitudes de onda. 

Por lo tanto, este es un buen ejemplo de que el James Webb no ha jubilado al Hubble, sino que se ha unido a su equipo. Y cuando trabajan en equipo son todavía más potentes que por separado. Aquí están las imágenes de DART para demostrarlo.

Lo que James Webb y Hubble nos enseñan de DART

Tanto el telescopio espacial James Webb como el Hubble tomaron imágenes del asteroide Dimorphos antes y después de que DART colisionara contra él. El más nuevo de los telescopios tomó una imagen antes y varias durante las horas siguientes. En cambio, el Hubble se limitó a tomar una previamente y otra 15 minutos después. 

En cuanto a la longitud de onda empleada, James Webb usó su cámara de infrarrojo cercano NIRcam y Hubble realizó las fotografías en el rango visible. La primera imagen muestra “un núcleo apretado y compacto, con columnas de material que aparecen como briznas que se alejan del centro de donde tuvo lugar el impacto”. Mientras tanto, la del Hubble nos muestra “rayos que se extienden desde el cuerpo del asteroide y un pico de eyección más audaz y desplegado a la izquierda del asteroide, que es donde DART impactó”.

Por otro lado, de los datos del telescopio más veterano se extrae un dato curioso: el brillo de Didymos aumentó 3 veces después del impacto. Además, los científicos que manejan la información se han mostrado “intrigados por cómo ese brillo se mantuvo estable, incluso ocho horas después del impacto”.

Sea como sea, la combinación de los datos de ambos telescopios no es solo una imagen colorida y bonita. También aporta información en diferentes longitudes de onda. Esto es muy útil, ya que se puede analizar mucho mejor la distribución de tamaño de las partículas en la nube de polvo generada.

Así, pueden saber si predominaban los grandes fragmentos o el polvo fino y, de paso, analizar mucho mejor si DART logró realmente desviar la trayectoria del asteroide como estaba previsto. Esta información no es suficiente para responder a dicha pregunta. Sin embargo, puede dar algunos resultados previos a la llegada de Hera hasta Dimorphos y su compañero Didymos.

Lo que está por venir

Se espera que la misión Hera, de la Agencia Espacial Europea, sea la que aporte los últimos datos para saber qué ocurrió con la trayectoria del asteroide. No obstante, está previsto que llegue a su destino en 2026, por lo que cualquier información anterior es útil para ir tirando del hilo.

De momento, Hubble descansará en lo concerniente a DART. James Webb, en cambio, pondrá en marcha su instrumento de infrarrojo medio (MIRI) y su espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec). Así, esperan poder conocer mejor la composición del asteroide. Todavía hay muchas preguntas por responder.

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