La renovación del Canon Digital ya está en marcha y, como era de esperar, no es buena para los usuarios. Según ha adelantado Vozpopuli, el Real Decreto que establece el pago de dicha tasa aumentará el precio en 3,75 euros por cada dispositivo que se venda. Aumenta, por tanto, del 1,01 euros que los clientes tenían que abonar a las sociedades de autores para paliar el efecto de las copias y menoscabo a los derechos de autor en los dispositivos tecnológicos. No es una novedad, esto lleva meses rondado la esfera política, pero sí que acerca un poco más a la realidad que se venía mencionando. Ya en 2017 hubo una revisión en el que se añadieron los dispositivos tecnológicos, una que ahora vuelve a estar sobre la mesa con negociaciones al alza.

El texto, creado por las asociaciones de derechos de autor, empresas tecnológicas y el Gobierno del Partido Socialista, buscaba grabar a los propios fabricantes de tecnología. La realidad es que, como en otros sectores, el coste adicional para abonar a las sociedades de autores las supuestas pérdidas termina por recaer en el último de la cadena.

Sin fecha para entrar en vigor sobre la mesa, el Canon Digital viene con más novedades. Si bien es cierto que son los smatphones los que más aumentan el coste –que sumado a la crisis de los semiconductores, supone un bache más en su historial reciente–, las tablets también sufrirán una modificación al alza. De 3,15 euros a 3,75 euros. En el caso de los ordenadores reducirán su impuesto a 5,33 euros. Discos, USB o impresoras no ofrecen variaciones respecto a los textos anteriores.

La polémica del Canon Digital

Como viene siendo tradicional, ya son muchas las voces que se han posicionado en contra o a favor del nuevo Canon Digital. Por un lado, las asociaciones de propiedad intelectual abogan por un aumento de las tasas. El sector tecnológico, el que a fin de cuentas acusa el incremento de los precios, tiene una posición clara a la contra.

Especialmente por el uso masivo de plataformas streaming tanto para música como para cine y series. La llegada de Netflix, HBO, Disney+ o Spotify ha dejado muy atrás la descarga ilegal. Sin haber terminado con ella al completo, la realidad es que desde 2015 lleva un descenso acumulado del 25 %. Las tecnológicas apelan a este descenso para ajustar el aumento de la tasa.

Con todo, más allá del Canon Digital, el sector público tampoco es muy amigo de la actividad de las plataformas streaming en detrimento del sector audiovisual nacional. Ya el Anteproyecto de Ley General de Comunicación Audiovisual apuntaba a que contemplaba que Netflix, HBO, Amazon Prime o YouTube deberían pagar el 1,5 % de sus ingresos para financiar a RTVE. 

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