Los viajes espaciales son situaciones extremadamente estresantes. Por eso, en los últimos años se ha empezado a prestar atención a las consecuencias que pueden tener a nivel mental, más allá de lo físico. Al fin y al cabo, pasar un largo periodo de tiempo lejos de la civilización, con un grupo muy reducido de personas, y bajo unas condiciones ambientales bastante extremas, puede ser muy traumático. Y es precisamente por eso por lo que un equipo de científicos, procedentes de una compañía biotecnológica, ha propuesto que los astronautas tomen setas alucinógenas para paliar este tipo de problemas.

En realidad, a bote pronto no es tan descabellado. Las drogas psicodélicas, en combinación con terapia psicológica, han mostrado ser muy eficaces para tratar el trastorno por estrés postraumático. En cierto modo, ayudan a los terapeutas a acceder al cerebro de los pacientes y, una vez ahí, a sustituir unos recuerdos por otros. Como una especie de Inception. Si a eso le sumamos que la empresa autora de este nuevo estudio está especializada en el desarrollo de fármacos a partir de hongos, todo cuadra bastante.

Sin embargo, según cuentan desde IFLScience, la NASA tiene una política de cero drogas que haría muy complicado llegar a este punto. Y es más que probable que otras agencias espaciales se posicionaran del mismo modo. Por eso, de momento todo esto no es más que una recomendación. ¿Tiene sentido? En parte sí, pero haría falta muchísima más investigación para que las setas alucinógenas pudieran llegar a formar parte del equipaje de los astronautas. 

Los beneficios de las drogas psicodélicas

Han pasado 80 años desde aquel “día de la bicicleta” en el que se descubrieron los efectos del LSD. El científico responsable del hallazgo, Albert Hoffman, había estado probando nuevas drogas con potencial farmacológico a partir del ácido lisérgico. No tenía mucha idea de lo que podría ocurrir, hasta que un día, mientras trabajaba, comenzó a sentirse confuso y mareado. Pensó que podría ser un efecto de esta nueva droga, que podría haber llegado a su organismo a través de la piel. Por eso, optó por ir más allá e ingerirla para descubrir sus efectos en mayor profundidad.

Los efectos fueron inmensamente mayores que la primera vez. Estaba enormemente mareado, veía las imágenes distorsionadas y no podía caminar con normalidad. Tan malo era su estado que le pidió a su asistente que le acompañara a casa, pues no se veía capaz de hacerlo solo. Este le llevó hasta allí en bici, de ahí que el día 19 de abril, cuando todo ocurrió, se conozca como el día de la bicicleta. 

Fue así como se descubrieron los efectos alucinógenos del LSD. Después fueron apareciendo otras drogas psicodélicas, que causaban síntomas similares, por lo que no tardaron en usarse con fines recreativos. ¿Quién no querría probar ese subidón tan curioso?

Lógicamente, esto resultó ser muy poco recomendable, pues tomarlas sin control acarreaba muchos efectos negativos. Sin embargo, con el tiempo se ha descubierto que todas estas sustancias, desde las famosas setas alucinógenas hasta el mismísimo LSD, pueden tener aplicaciones médicas muy interesantes. Especialmente en psicología y psiquiatría podrían ayudar a personas con afecciones como la depresión o el trastorno por estrés postraumático. Eso sí, es importante seleccionar bien qué drogas psicoactivas son las adecuadas, por lo que se están investigando incluso algoritmos de inteligencia artificial que seleccionan a las más adecuadas dentro de una larga lista. Así, se ha visto que, en el entorno adecuado y a dosis concretas, pueden llegar a ser muy beneficiosas. Y precisamente por eso estos científicos quieren administrárselas a los astronautas. 

Gymnopilus purpuratus. Mycellenz en Wikimedia Commons.

Setas alucinógenas para los astronautas

El componente que convierte a las setas alucinógenas en drogas psicoactivas es la psilocibina, una sustancia que ha mostrado tener un gran potencial terapéutico en algunos estudios con pacientes mentales.

Por eso, los autores del estudio que ahora se presenta en Frontiers in Space Technologies consideraron que esta sustancia podría ser eficaz para los astronautas. Si bien no han podido realizar ensayos clínicos en el espacio, se basan en varios estudios en los que esta droga psicoactiva ayuda a aliviar el estrés en pacientes con cáncer terminal.

Además, tienen en cuenta ensayos preclínicos realizados en animales, en los que se señala que las setas alucinógenas pueden ayudar a mejorar la plasticidad neuronal. Dado que esta estaría implicada en las consecuencias cognitivas del estrés al que se somete a los astronautas, ciertamente podría ser beneficioso. Pero habría que ver si se extrapola a humanos. Esto podría tener relación con las causas por las que ayuda a mejorar la situación de personas con trastorno por estrés postraumático. La plasticidad neuronal es esencial para ayudar a superar los traumas. No obstante, la situación y el ambiente son muy diferentes.

Por otro lado, los autores de este estudio llevan la situación aún más al extremo y consideran que el consumo de setas alucinógenas podría ayudar a los astronautas a gestionar una situación tan extrema como encontrar vida extraterrestre. Pero, aunque no lo digan en el estudio, habría que ver si no es la propia droga la que les hace ver hombrecitos verdes. 

Bromas aparte, es cierto que las drogas psicodélicas tienen un potencial terapéutico muy interesante. ¿Podrían ser eficaces también para los astronautas? Es posible, pero aún hay mucho que investigar. Y para eso, las agencias espaciales deben estar de acuerdo. Es un escollo bastante grande para empezar. 

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