Los científicos de la NASA no ganan para disgustos con el helicóptero Ingenuity. Pero también les da muchas alegrías. El pasado mes de mayo, perdieron momentáneamente la comunicación con él. Por suerte, lograron encontrarlo al interceptar sus llamadas de auxilio a Perseverance, el rover con el que viajó a Marte. Después realizó algunos nuevos vuelos, en los que incluso llegó a batir varios récords. Sin embargo, el invierno marciano se acercaba, el frío podría poner en peligro su actividad y la disminución de las horas de Sol dificultaría la carga de sus baterías. Por eso, se decidió sumirlo en una hibernación dirigida a mantenerle a salvo hasta que la situación fuese más favorable. Y aún no es perfecta, pero por fin ha podido alzar el vuelo nuevamente, aunque haya sido por un periodo muy corto de tiempo.

Con ello ha alcanzado una cifra que en un principio parecía imposible: su vuelo número 30. Si tenemos en cuenta que inicialmente estaba diseñado para realizar solo 5 vuelos, podremos hacernos una idea de la importancia de este nuevo hito de Ingenuity.

Y lo mejor es que no parece que vaya a ser el último. Todo ha ido bien y se ha podido aparcar a descansar de nuevo. Aún no hay fecha para el nuevo vuelo, aunque se espera que sea muy corto, como este. Al fin y al cabo, ese tipo de vuelos serán los que más frecuentemente realizarán en un futuro tanto Ingenuity como otros helicópteros similares.

Ingenuity vuelve del mundo de los sueños

El vuelo número 30 de Ingenuity se ha llevado a cabo con dos objetivos. Por un lado, mover el helicóptero para que se active y libere parte del polvo que se ha acumulado sobre él en estos dos meses de letargo. Es un problema que se acumule mucho polvo, ya que puede afectar a su electrónica y, además, interfiere en la capacidad de sus placas solares para tomar las radiaciones solares. 

Por otro lado, se ha llevado a cabo un vuelo de salto corto, que serán los que se realicen mayoritariamente cuando se envíen más helicópteros como él a Marte. El objetivo es que transporten hasta la nave las muestras extraídas por los rover que tendrán que enviarse de nuevo a la Tierra. Para ello, no se necesitan vuelos largos y un ensayo como este es más que suficiente. Es cierto que no podría haber sido más larga, pues sus baterías solares apenas pueden cargarse un poco durante el día. No debemos olvidar que aún se están alcanzando en Marte temperaturas de hasta -86ºC por la noche. Pero tampoco se necesitaba nada más.

Ahora habrá que esperar con calma hasta el siguiente vuelo. Aunque, visto lo visto, seguro que se hace esperar menos de lo que creemos. Al fin y al cabo, Ingenuity está superando hasta las expectativas más optimistas que existían sobre él. 

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