Quienes estén aprovechando las vacaciones de verano para hacer viajes en coche en familia posiblemente hayan tenido que lidiar con alguna rabieta infantil. Los niños tienen una paciencia finita, que no siempre puede aguantar hasta el fin del trayecto. Hay quien opta por viajar de noche para que pasen todo el tiempo durmiendo, pero no siempre es posible. ¿Qué se puede hacer? Bueno, la ciencia no tiene demasiadas respuestas para eso. Aunque un estadístico ha desarrollado una fórmula que predice cuándo empezarán las rabietas. No es que sea una solución, pero al menos ayuda a los padres a estar preparados y a saber qué variables pueden modificar para posponer el estallido de sus hijos en la medida de lo posible. 

Básicamente, esas variables son el entretenimiento, la comida y la presencia de más hermanos. Las dos primeras ayudan a posponer las rabietas, mientras que la última las acelera. Cualquiera que tenga varios hijos o que recuerde su infancia con hermanos lo sabe de sobra.

Ahora bien, cabe destacar que esto es simplemente el resultado de un pequeño juego estadístico. No es algo infalible, pero resulta bastante curioso hacer el cálculo. Eso sí, para entretener a los niños lo mejor es no hacer el cálculo juntos. Será más provechoso probar con dibujos animados. 

La fórmula estadística que predice las rabietas

El artífice de este juego de la estadística ha sido James Hind, profesor en la Universidad de Nottingham Trent, aunque ha llevado a cabo su investigación en colaboración con la aseguradora de vehículos Brittania Rescue.

Ha obtenido la fórmula tras analizar los datos de 2.000 padres, que completaron una serie de encuestas sobre las experiencias de sus viajes con hijos. El primer dato que extrajo de su análisis estadístico fue que, de media, los niños tardan 70 minutos en explotar. Pero también se encontró cierta correlación en cómo intervienen en las rabietas los tres factores antes mencionados: entretenimiento, comida y hermanos.

Tras realizar esta observación, Hind desarrolló una fórmula con la que se puede predecir el inicio de las rabietas: T = 70 + 0.5E + 15F - 10S 

La E hace referencia a los minutos de entretenimiento. Por lo tanto, por cada minuto de entretenimiento se obtienen 30 segundos más de tranquilidad. También es muy beneficiosa la posibilidad de contar con algún aperitivo, ya que las rabietas se retrasan 15 minutos. Ahora bien, si hay hermanos, la cosa cambia. Importunar a los hermanos pequeños es deporte nacional en todos los países del mundo. Lo sufren los hermanos, pero también los padres, que ven como el tiempo de calma se reduce drásticamente.

En definitiva, con un solo niño y una buena dosis de entretenimiento y comida, las rabietas se pueden posponer hasta dos horas. Ahora bien, hay que tener en cuenta que otros factores, como hacer el viaje de noche o si los niños son tendentes a marearse en el coche, no se tienen en cuenta en esta curiosa fórmula estadística. 

Por eso, como ya hemos visto, debemos recordar que no es más que un experimento curioso, que se puede calcular, pero sin que encomendemos a él la decisión del destino de vacaciones. Con niños todo es impredecible, pero eso también tiene su punto. 

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