Se abre un nuevo capítulo sobre las denuncias y acusaciones de acoso sexual en Activision Blizzard, y promete ser muy polémico. La compañía dio a conocer los resultados de una investigación interna que concluyó que no hubo "acoso generalizado, patrón o práctica de acoso, o acoso sistémico en Activision Blizzard o en cualquiera de sus unidades comerciales".

Esto va claramente en contra de lo que se ha reportado públicamente desde hace ya varios meses. Recordemos que el escándalo en la compañía dirigida por Bobby Kotick se desató en noviembre pasado, cuando un informe de The Wall Street Journal visibilizó las denuncias de acoso y cultura tóxica de trabajo realizada por los propios empleados del estudio de videojuegos. Entre tantos casos, quedaron expuestas las conductas inapropiadas de altos ejecutivos y otros directivos, especialmente hacia las mujeres que se desempeñaban en la empresa.

Sin embargo, ahora Activision Blizzard asegura que su abordaje interno sobre el tema ha dado resultados muy diferentes. Y si bien reconocen que sí hubo situaciones de acoso dentro de la firma, aseguran que no se trata de una conducta generalizada sino de casos específicos.

En un documento presentado ante la SEC, la junta directiva de Activision Blizzard explicó que encomendó la investigación a asesores externos. Según se indicó, la tarea incluyó la revisión de denuncias realizadas por la prensa y el Departamento de Igualdad en el Empleo y la Vivienda; así como de las políticas y los procedimientos de la compañía. En cuanto al resultado obtenido, el documento expresa lo siguiente:

Contrariamente a muchas de las acusaciones, la junta y sus asesores externos han determinado que no hay evidencia que sugiera que los altos ejecutivos de Activision Blizzard hayan ignorado o intentado minimizar intencionalmente los casos de acoso de género que ocurrieron y fueron denunciados. Ese trabajo tampoco ha descubierto ninguna evidencia, directa o indirectamente, que sugiera algún intento por parte de un alto ejecutivo o empleado de ocultar información a la junta. Los asesores externos, después de una revisión exhaustiva, también determinaron que la junta nunca ignoró intencionalmente ni intentó minimizar los casos de acoso de género que ocurrieron y fueron denunciados.

La revisión de la documentación contemporánea y las declaraciones de personas relevantes muestra que las críticas de los medios a la junta y a los altos ejecutivos de Activision Blizzard como insensibles a los asuntos del lugar de trabajo no tienen mérito. Los altos ejecutivos de Activision Blizzard respondieron de manera oportuna y con integridad y determinación para mejorar el lugar de trabajo. Si bien hay algunos casos comprobados de acoso por motivos de género, esas circunstancias desafortunadas no respaldan la conclusión de que los líderes sénior de Activision o la junta estaban al tanto y toleraban el acoso por motivos de género o que alguna vez hubo un problema sistémico con el acoso, la discriminación o las represalias.

Documento de Activision Blizzard enviado a la SEC.

Activision Blizzard se despega de las denuncias de acoso

Activision Blizzard

En otro fragmento del documento, Activision Blizzard cita la colaboración de Gilbert Casellas, expresidente de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo. Según la compañía, el exfuncionario llegó a una conclusión idéntica a la de los asesores externos de la junta. Esto fue tras analizar las investigaciones por denuncias de acoso presentadas entre el 1 de septiembre de 2016 y el 31 de diciembre de 2021.

Con base en su revisión, el Sr. Casellas concluyó que no hubo acoso generalizado, patrón o práctica de acoso, o acoso sistémico en Activision Blizzard o en cualquiera de sus unidades comerciales durante ese período de tiempo. El Sr. Casellas concluyó además que, según el volumen de informes, la cantidad de mala conducta reflejada es comparativamente baja para una empresa del tamaño de Activision Blizzard.

Documento de Activision Blizzard enviado a la SEC.

De esta manera, entonces, la firma que se encuentra en proceso de adquisición por parte de Microsoft intenta despegarse de las denuncias y los reportes que se han conocido desde el año pasado. De ahí a que realmente lo logre, es una historia diferente.

No olvidemos que los casos de acoso han derivado en múltiples demandas judiciales contra Activision Blizzard. La primera se presentó en julio de 2021 y sigue vigente en la actualidad; allí se acusó a la empresa de fomentar una "cultura de fraternidad" que facilitaba el acoso sexual y la inequidad laboral. Esto resultó en la salida de J. Allen Brack, quien por entonces ejercía como presidente de Blizzard Entertainment.

Una segunda demanda se presentó en septiembre pasado bajo motivos similares, aunque se resolvió en marzo con un acuerdo de $18 millones. Sin embargo, desde entonces se han conocido otros casos individuales en los que también se ha optado por llevar a Activision Blizzard ante la justicia; uno de ellos fue el de la familia de una exempleada de la empresa que se suicidó en 2017 tras sufrir acoso sexual.

En tanto que otra trabajadora acusó a la firma de Bobby Kotick de generar un ambiente laboral de "sexismo desenfrenado". La demandante denunció que las mujeres que ingresaban a la empresa eran presionadas a consumir alcohol en horas de trabajo; como también a participar de "juegos" que incluían manoseos y comentarios inapropiados.

En el medio, Activision Blizzard anunció el despido de 37 trabajadores y la suspensión de otros 44 denunciados por acoso sexual. El dato notorio es que la noticia se comunicó el día previo a que se conociera la compra de Microsoft. Desde entonces, los de Redmond también han quedado bajo la lupa; pues, el impacto laboral de la adquisición es uno de los puntos más importantes que investiga la FTC antes de aprobarla definitivamente.