Un juez de distrito en Estados Unidos declaró que Valve enfrentará un juicio antimonopolio por aprovecharse de su posición dominante en el mercado de juegos para PC. De acuerdo con Bloomberg, el juez John C. Coughenour determinó que la compañía habría incurrido en posibles conductas ilícitas con la tienda de Steam.

La acusación se deriva de una demanda interpuesta por Wolfire Games, un desarrollador independiente, que denunció a Valve en abril de 2021 por prácticas anticompetitivas. De acuerdo con Wolfire, Steam se aprovecha del dominio de mercado para obtener un porcentaje extraordinariamente alto de todas las ventas que pasan por su tienda: 30%.

El porcentaje que menciona el desarrollador es el centro de la discordia de múltiples demandas, incluyendo las acusaciones a Apple y Google por las comisiones en sus tiendas de aplicaciones. En el caso de Steam, Wolfire aseguró que no solo explota a los editores y consumidores, sino que impide que otras tiendas puedan competirle.

Pese a que la demanda inicial fue desestimada en noviembre de 2021 a petición de Valve, Wolfire presentó un nuevo alegato. El juez Coughenour encontró que la cláusula de nación más favorecida (CNMF) que se usa en Steam ha aumentado los precios de los videojuegos.

La compañía "supuestamente hace cumplir este régimen a través de una combinación de reglas escritas y no escritas" que impone sus propias condiciones sobre cómo se venden y cotizan incluso los juegos no habilitados para Steam.

La política de nación más favorecida es una cláusula donde una parte promete a la otra ofrecer el mejor precio o condiciones de compra. Aunque la intención es favorecer al consumidor, esta cláusula beneficia a empresas dominantes ya que disminuye la competencia en precios.

Valve aplica una política de precios que impide la competencia

Wolfire Games asegura que Valve usa su política de Disposición de Paridad de Precios para controlas las ventas en otras plataformas. Al exigir a publishers que no vendan más barato en otras tiendas, impide que surjan competidores. Esto obliga a desarrolladores independientes y editores a seguir usando la tienda en línea.

Valve también se reserva el derecho de denegar claves o revocar privilegios de solicitud de claves si "perjudican a los clientes de Steam". La compañía usaría un doble discurso, ya que en su cruzada por "proteger a sus usuarios", evitaría que se beneficiaran de juegos más baratos.

La política de nación más favorecida fue suficiente para que el juez John C. Coughenour permitiera que el caso avance en el Tribunal de Distrito Oeste de Washington. Pese a los alegatos de Valve, Coughenour desestimó que la tienda de Steam y la plataforma de juegos operen de manera separada.

En 2019, la Comisión Europea acusó a Valve y otras cinco empresas de usar candados regionales para restringir las compras de videojuegos. El bloqueo en las llaves de activación va en contra de las normas antimonopolio de la Unión Europea. Ante el señalamiento, Valve declaró que al eliminar el bloqueo, los socios aumentarían sus precios en países menos prósperos, afectando a los consumidores.