La publicación de la primera foto de Sagitario A* se ha convertido en la gran noticia científica del mes de mayo. Y posiblemente una de las más importantes del año. ¡E incluso de la década! Gracias al trabajo durante años de un equipo internacional de científicos hemos podido ver el agujero negro que se ubica en el centro de nuestra galaxia. Y por si eso no fuese ya suficiente emocionante, ahora también podemos oírlo, gracias a la sonificación realizada por el Observatorio de rayos X Chandra, de la NASA.

Cabe destacar que, en realidad, ni lo vemos ni lo oímos. La imagen tomada por el consorcio del Telescopio del Horizonte de Sucesos es el resultado de procesar informáticamente la radiación detectada alrededor del agujero negro mientras que este va engullendo la materia a su alrededor. En cuanto a la sonificación, es un segundo paso de procesado en el que se asigna un volumen mayor a las zonas con brillo más elevado y una frecuencia de sonido más alta a las zonas más cercanas al agujero negro.

No es la primera vez que estos científicos realizan la sonificación de una imagen astronómica. También lo han hecho con el primer agujero negro que se fotografió, el M87*, así como con el remanente de supernova Tycho o el cúmulo de Perseo. Además, otros investigadores han sonificado otros fenómenos astronómicos, como el amanecer marciano, o incluso biológicos. Es el caso de los que recientemente convirtieron en música los patrones de una telaraña. ¡Hasta se han convertido en melodía los primeros decimales del número pi!

Así es la sonificación del agujero negro del centro de la Vía Láctea

En este caso, los científicos partieron de la imagen del agujero negro Sagitario A* publicado en los últimos días.

Toda la fotografía se dividió como si fuese la esfera de un reloj, de modo que la sonificación comenzaba en las doce en punto. Después, moviéndose en sentido horario, se fue obteniendo la melodía, de modo que las zonas más brillantes se representaban con mayor volumen. Además, las regiones más cercanas al agujero negro, que se mueven más deprisa, se asignaron a frecuencias de sonido más altas.

La sonificación se tomó barriendo la imagen en el sentido de las agujas del relok

Por otro lado, según explican los responsables de la sonificación en un comunicado,  el resultado “se procesó de una manera especial para permitir que un oyente escuche los datos en sonido estéreo 3D”. Esto significa que “los sonidos parecen comenzar directamente hacia adelante y luego moverse en el sentido de las agujas del reloj a un oído y luego al otro a medida que se realiza el barrido”.

Al igual que la imagen, todo esto se corresponde más con la materia en el horizonte de sucesos que con el agujero negro en sí. Nada puede escapar de los agujeros negros, ni siquiera la luz, por lo que en realidad son todo oscuridad. Lo que se representa es el horizonte de sucesos, que se corresponde con la región a partir de la cual nada puede librarse de ser engullido. Esa materia girando alrededor del agujero negro justo antes de que este la absorba es lo que hemos podido ver y escuchar

Y esto es solo el principio. Ya van dos, pero gracias a las técnicas que claramente se están perfeccionando pronto podríamos tener muchas más fotografías de agujero negros. Y, ¿por qué no? También una representación acústica de los mismos.