Cuando Jony Ive anunció su salida de Apple, muchos anticiparon que sería el principio del fin de una empresa impulsada por sus dispositivos. El emblemático diseñador del iPod, iPhone y el iMac estaba cansado y las decisiones ejecutivas parecían jugarle en contra. Hoy, un reportaje del New York Times ofrece un vistazo a la partida de Ive y la razón por la que el británico dejó la compañía.

El reportaje es un extracto del libro After Steve: How Apple Became a Trillion-Dollar Company and Lost its Soul, escrito por Tripp Mickle. El libro se basa en más de 200 entrevistas a ex-empleados de Apple, amigos y colegas de de Ive. En él se confirman muchos rumores que surgieron tras su partida en 2019, principalmente el conflicto interno por el cambio de dirección en la compañía y el roce con distintos departamentos.

Tal como se mencionó en su momento, la salida de Jony Ive comenzó a definirse tras el lanzamiento del Apple Watch. El reloj inteligente fue el primer producto de Ive tras la muerte de Steve Jobs y sirvió como catarsis. Al mismo tiempo, los conflictos en la percepción del producto y su promoción se hicieron evidentes entre el diseñador y el equipo de mercadotecnia.

Mientras Ive apostaba por seducir a la industria de la moda, los publicistas querían un Apple Watch enfocado a la actividad física. El roce entre ambos alcanzó su punto máximo durante el evento de anuncio del dispositivo. Jony Ive quería una lujosa carpa blanca y un presupuesto de 25 millones de dólares; los mercadólogos buscaban algo más tradicional, en línea con las keynotes habituales de tecnología.

Jony Ive perdió el apoyo tras la muerte de Steve Jobs

Pese a que Jony Ive se salió con la suya, el británico diría a sus colegas que la discusión sobre el evento y la comercialización le hicieron sentir que Apple no lo apoyaba. Más adelante el británico se tomaría un descanso luego de experimentar uno de sus años más desafiantes dentro de la compañía.

En su momento, Bloomberg reportó que Jony Ive estaba "profundamente cansado" y dejó de acudir todos los días a las oficinas. El burnout no era lo único, ya que de acuerdo con personas cercanas a Ive, el diseñador estaba harto de lidiar con sus colegas. Tras la muerte de Jobs, el británico quedó a cargo de diseño y marketing de productos, siendo el segundo lo que más conflicto representó.

A Jony Ive tampoco le gustó la transición de Apple hacia una compañía de servicios. El jefe de diseño se quejaba de que la empresa contratase a ejecutivos de negocios, o como él los llamaba, "contadores".

Ive dejó de ser relevante en el Apple de Tim Cook

La triste realidad es que la presencia de Ive era menos necesaria en el nuevo Apple. Si bien su trabajo fue determinante para cimentar el éxito de Apple, la demanda por dispositivos disminuía.

La pérdida de interés de Jony Ive se refleja en la famosa reunión para definir el diseño definitivo del iPhone X. Tras esperar por tres horas, los veinte mejores diseñadores de software presentaron a Ive las nuevas funciones del terminal. Al final, Ive partió del lugar sin ofrecer feedback a los asistentes, algo que jamás habría ocurrido durante sus mejores años en la compañía.

La partida de Jony Ive se dio de un modo "amistoso" en 2019. El emblemático diseñador terminó una relación desgastada gracias a un CEO que pone poca atención en el diseño de sus productos.

Actualmente el británico colabora con distintas compañías por medio de su estudio LoveFrom. El reporte más reciente tiene que ver con un contrato multi-anual con Ferrari para colaborar en diversos productos. Es posible que un coche eléctrico sea el próximo gran hito de Jony Ive, aunque tendremos que esperar hasta 2025 para conocerlo.