Desde su estreno, Stranger Things sorprendió por su capacidad de combinar cine y referencias pop en un cuidado equilibrio. En especial, su cuarta temporada parece tener todas las intenciones de llevar el experimento de discurso y ritmo a un nuevo nivel. Desde sus guiños a clásicas franquicias de terror al más elaborado suspense. La producción de los hermanos Duffer parece haber decidido crear un universo más amplio, consistente y sustancioso de lo que fue hasta ahora. 

Eso incluye un amplio repertorio cinematográfico que toca multitud de géneros y también, registros. Desde lo terrorífico a lo romántico, la amistad y la adolescencia. La cuarta temporada de Stranger Things es tan ambiciosa como bien construida. En especial, hace uso de su mayor tiempo en pantalla para explorar nuevos caminos narrativos, en beneficio de una historia más profunda y adulta. El resultado, es que cada uno de sus nuevos capítulos tiene una variedad inteligente de guiños a producciones reconocidas. También, una mirada sensible y brillante al cine como repertorio de diferentes referencias y puntos de vista. 

Te dejamos una lista de diez películas que deberías ver si disfrutas del universo de Stranger Things. Y en especial, si la cuarta temporada te asombró y necesitas explorar un poco más, todos los easter eggs y las referencias de los capítulos. Todo un nuevo recorrido por los lugares conocidos de la serie, llevados a otro nivel y una dimensión mucho más madura. Y quizás, el homenaje más ingenioso y brillante que el streaming ha rendido al cine en mucho tiempo. 

Alien 

La película de Ridley Scott es un hito fundamental en el cine de terror y ciencia ficción. Y en esta ocasión, Stranger Things incluye varias referencias directas a las películas. Ya lo había hecho anteriormente con el conocido Demogorgon de la primera temporada. Pero en esta ocasión, la nueva criatura amenazante tiene mucho de la versión sobre el terror de la década de las películas de terror especial. Con un buen sentido de la estructura narrativa, los Duffer se toman su tiempo para explicar los métodos y naturaleza de este monstruo apenas entrevisto. Un método muy semejante al utilizado por Scott para mostrar a su ya clásico monstruo del cine de terror. 

Por si eso no fuera suficiente, los Duffer utilizan la cámara como un medio de explorar la oscuridad, los temores y amenazas escondidas en la oscuridad. En esta ocasión, el peligro inminente se esconde entre las sombras y a la vez, se enlaza con varios de los puntos más duros del argumento. De la misma manera que Scott, los directores crean la sensación que de acecho a través de escenas cortas y rápidas. El Demogorgon evolucionó en pantalla en un ritmo semejante al de Alien. Esta vez, la criatura recién incorporada al universo de la serie, se muestra como un hecho terrorífico en pleno crecimiento. 

Date de alta en Disney Plus ahora y ahorra gracias a la suscripción anual, con la que podrás disfrutar de todo su catálogo de series y películas, acceso a los últimos estrenos, al catálogo de Star y a los mejores documentales de National Geographic.

Y tanto un punto de vista como el otro, analizan la idea de la concepción de lo tenebroso como imágenes fragmentadas y construidas para confundir. Un método que Scott perfeccionó en la primera parte de la saga Aliens y que Stranger Things utiliza con soltura en su cuarta y poderosa temporada. 

Pesadilla Elm Street (primera parte)

La ya conocida historia de un grupo de adolescentes que se enfrentan a un asesino es parte sustancial del cine de género. Pero si además se agrega un ingrediente sobrenatural, la narración cambia para convertirse en un híbrido de códigos cinematográficos. Wes Craven utilizó el truco con soltura en su ya clásica Pesadilla Elm Street y convirtió a la combinación, en un ícono del terror. Freddy Krueger (Robert Englund) se convirtió en un nuevo rostro del asesino despiadado y en una forma de terror novedosa. 

Lo mismo ocurre con el argumento de la cuarta temporada de Stranger Things. La historia, está llena de referencias hacia la idea del mal latente, una versión inquietante de la premisa de Craven. Además de lo sobrenatural que roza lo cotidiano, también un tema habitual para el director de cine de terror y que la serie plasma con buen pulso. Por si eso no fuera suficiente, el icónico Robert Englund forma parte en esta ocasión del elenco de la serie. Lo que brinda a su narración un cierto aire de formal homenaje que es uno de sus puntos más altos de temporada. 

It

Es indudable que Stranger Things bebe de las mismas fuentes originales del gran éxito del cine de terror de los últimos años. It, de Stephen King, llevó la historia de un grupo de niños que se enfrentan a lo sobrenatural, a un nuevo nivel. Algo que Andrés Muschietti logró plasmar de manera convincente y conmovedora tanto en la primera parte como la segunda del nuevo clásico del terror. 

Stranger Things toma la premisa y construye una idea profunda sobre la concepción de la niñez y los terrores infantiles que destacada en cada temporada. Pero en esta ocasión, la serie lleva la idea más allá y elabora una elaborada premisa sobre una nueva dimensión del miedo asociado a la inocencia. Para los hermanos Duffer parece de considerable importancia reconstruir la idea acerca del mal como ente único. Si en las anteriores temporadas la serie meditó sobre los hilos que unen a la niñez con terrores primitivos, ahora la idea es más obvia.

También, la influencia de la más reciente versión cinematográfica de It, que meditó sobre el tema con cuidado y profundizó en sus consecuencias. De hecho, buena parte de la cuarta temporada de Stranger Things es una mirada a lo maligno, desde una perspectiva singular y firme. Muy semejante a la idea del bien y el mal planteada por la idea Muschietti.

Los Goonies

La gran épica de la aventura adolescente de los años ’80, es la inmediata referencia para la cuarta temporada de Stranger Things. Y aunque ya lo había sido en las anteriores, esta vez la idea se hace más evidente. El mayor peso de la historia recae en la mirada del argumento sobre la amistad, la complicidad y el cariño entre el grupo de personajes centrales. También en cómo ese vínculo (cada vez más fuerte y sostenido) madura con el transcurrir de la historia. 

La cuarta temporada de Stranger Things plantea la condición del crecimiento, la madurez y la adolescencia como telón de fondo. A su vez, ensambla la idea del misterio central del argumento a través de la idea que sus personajes atraviesan etapas complicadas en su vida. La combinación remite de inmediato a la forma en que Richard Donner creó un escenario inteligente acerca del enigma y lo extraordinario. Tanto la cuarta temporada como Los Goonies, enlazan la percepción del mundo como un lugar misterioso y cada vez más extravagante. Y uno que solo podrá enfrentarse — o explorarse — en la inestimable compañía de un grupo de amigos formidables.

La obvia referencia del grupo de aventureros infantiles que Stranger Things sostiene las peripecias aparentemente inverosímiles de su jóvenes protagonistas. El aire de improvisación y alegría espontánea crean una atmósfera de puro asombro inocente que sin duda remite a una de los films más famosos de Donner.

Trilogía de La calle del terror

La trilogía basada en la obra de R. L. Stine es quizás el referente más obvio en la cuarta temporada de Stranger Things. Tanto una como la otra plantean la idea del terror como un secreto colectivo una sombra que se esconde bajo lo corriente. También una subversión al género de terror al mezclar varios planteamientos sobre la aventura, la condición del amor y del tiempo en el relato central. 

Lo más interesante es que tanto la trilogía fílmica de Netflix como la serie comparten el mismo nudo argumental. La búsqueda de la respuesta que vincula no sólo a buena parte de su historia a un punto de misterio en común. También, el tránsito de una versión del peligro y lo temible, como un entramado de historias que se vinculan entre sí con cuidado. 

Para su cuarta temporada, Stranger Things despliega todos sus recursos para contar una historia elaborada acerca de un misterio latente. También la connotación sobre el peligro que avanza y se sostiene en medio de fragmentos del pasado y revelaciones a medio descubrir. Algo que la trilogía de Stine maneja con soltura e ingenio

Estados alterados

La película Estados Alterados de Ken Russell sorprendió a un público que intentó comprender el sentido de la realidad a través de su curiosa premisa. Los Duffer parecen recordar con claridad el asombro que causó la sensación de ambivalencia entre la realidad y la fantasía. De hecho, construyen una atmósfera que de manera parcial recuerda a la película y a su inquietante mirada a lo psicológico. 

En una serie de asombrosas secuencias, los Duffer logran captar la extraña visión que Estados Alterados construyó sobre el tiempo y la identidad. Y en especial, la sensación de búsqueda de respuestas en mitad de un escenario onírico. Ya en la primera temporada, el dúo de directores profundizó en el aspecto gracias a las capacidades de Eleven. Pero en la cuarta temporada de la serie el énfasis es aún mayor y mucho más cuidado. 

Doble de Cuerpo

En la década de los ochenta, la película Doble de Cuerpo de Brian de Palma causó furor por su mezcla de sexo y violencia. De hecho, una de las escenas más recordadas de la film, es la mirada intrusiva de uno de sus protagonistas hacia quienes le rodean. Los Duffer reproducen la sensación general en Stranger Things y en especial en su primera temporada, en la que incluso rinden homenaje a una secuencia entera.

Para la cuarta temporada, la influencia es marcada y en varios momentos la serie muestra la sensación de terror a través de ideas visuales bien medidas. La mirada de la cámara va de un lado a otro, se combina con la percepción que el peligro cercano puede mostrarse en cualquier momento. Una decisión inteligente y bien construida para brindar a la serie su ya conocido aire de híbrido de varias tendencias distintas. 

Carrie 

Es imposible no reconocer la larga sombra del maestro del terror estadounidense en el guión de Stranger Things. Desde los cuidados giros de efecto de guión hasta el miedo convertido en un personaje más dentro de la narración. El estilo del terror circunstancial del escritor parece estar en todas partes. Eleven es, de hecho, una mezcla evidente entre las chicas con poder telequinético en las novelas de King. 

La mítica Carrie de Brian de Palma parece muy presente entre las escenas álgidas de la serie. La trama de la cuarta temporada, avanza profundizando no solo en las motivaciones del personaje como una mezcla de fuerza y miedo. También, nos deja claro que a pesar de su aparente dulzura, puede estallar con mucha violencia. Mucho más ahora que Eleven es una historia más adulta y que finalmente, se muestra mucho sobre su vida y madurez emocional.

Tiburón (primera parte) 

En la película Tiburón, un jovencísimo Steven Spielberg creó una atmósfera malsana y aprensiva. En especial para recrear el miedo y la tensión que su enorme bestia sedienta de sangre infunde en sus víctimas. Con escasos recursos, el director logró crear una visión sobre el miedo basada en lo sugerido. De hecho se tomó tiempo para sostener un tipo de tensión psicológica que resulta más efectiva que la imagen de las fauces hambrientas del tiburón. 

Los Duffer, en inteligentes giros de efecto, optan por la misma opción y dotan a su nuevo monstruo de la misma fiereza del mítico tiburón. Ya en las temporadas anteriores, el dúo de directores había elaborado un recorrido a través del miedo en secuencias largas y contenidas. Para la cuarta temporada, la influencia de Spielberg y su gusto por la tensión que se construye con lentitud es más evidente que nunca. 

Cuenta conmigo

En 1986, la película Cuenta conmigo de Rob Reiner sacudió nostalgias y la convirtió en objeto de culto. Basada en un cuento corto de Stephen King, la película es una celebración de la niñez, la aventura infantil y la pérdida de la inocencia. La serie Stranger Things no solo imita el tono y esa noción sobre la muerte y el miedo a la mortalidad que se descubre por primera vez. 

La pérdida y la tragedia no solo se mezclan para crear una atmósfera muy precisa sobre el dolor juvenil y la búsqueda de la identidad. También, asumen el peso de la evolución de los personajes a medida que la trama se hace cada vez más compleja y profunda. Incluso, en su primera temporada, la serie rindió evidente homenaje a la película, con los largos paseos junto a la vía del tren de los personajes. Símbolo de crecimiento espiritual y la incesante búsqueda de respuestas que forma parte del paisaje emocional de la serie.

Todo sobre la cuarta temporada de Stranger Things