En la segunda temporada de Los Bridgerton hemos conocido un poco más a la reina Charlotte. Sus preocupaciones, sus miedos, sus aficiones y también sus vicios se han visto con una claridad renovada en esta nueva entrega de la serie de Netflix. Entre estos últimos, por ejemplo, destaca el consumo de un polvo marrón que un sirviente le lleva en bandeja para que ella pueda esnifarlo. Así visto podríamos pensar que es cocaína. Sin embargo, se trata de rapé, una droga muy apreciada entre los aristócratas de su época.

No es más que hojas de tabaco que se machacaban para su consumo inhalado por la nariz. A día de hoy sigue existiendo, aunque es bastante más frecuente consumir el tabaco en cigarrillos

Por aquel entonces preferían el rapé, ya que el uso del tabaco no estaba tan extendido como hoy en día. Se trataba de un producto caro y, como tal, estaba reservado a las altas esferas de la sociedad. Era bastante común entre aristócratas, incluyendo las casas reales de toda Europa. Por eso, los creadores de Los Bridgerton decidieron incluir en esta temporada el rapé como parte de las nuevas aficiones de la reina. 

El rapé fuera de la ficción de Los Bridgerton

Los primeros registros de consumo de tabaco vienen de los primeros europeos que viajaron a América y observaron cómo hacían uso de sus hojas los miembros de algunas tribus del sur del continente.

Los indígenas tomaban las hojas secas de la planta de tabaco y las machacaban en un mortero, hasta obtener un polvo que se inhalaba tanto en rituales como con fines médicos. Tras la llegada de los primeros europeos, no tardó en llamar la atención del monje español fray Ramón Pané, cuya curiosidad le llevó a escribir varios textos al respecto, así como a llevarlo consigo de vuelta a España. De hecho, se dice que él fue el primero en introducir el rapé en nuestro país, en 1518, aunque también hay quien asegura que el primero fue el médico y botánico Francisco Hernández de Boncalo, quien lo trajo por orden de Felipe II.

Se cree que el rapé pudo ser introducido en Europa por un fraile español

Fuese quien fuese, lo que está claro es que el rapé no tardó en despertar también la curiosidad de los españoles. Al menos de aquellos que se lo podían pagar, pues era un producto exclusivo y caro. 

Poco a poco fue extendiéndose por Europa, primero con fines supuestamente medicinales, aunque al tiempo pasó a convertirse en lo que a día de hoy conocemos como una droga recreativa. Su gran auge llegó durante los siglos XVIII y XIX, cuando buena parte de la aristocracia europea disfrutaba de su consumo.

La segunda temporada de Los Bridgerton se sitúa en 1814, por lo que no sería nada raro que la reina Charlotte de Mecklenburg-Strelitz, cuyo personaje existió en realidad, lo consumiera en las fiestas y reuniones.

El origen de echar un polvo

Consumir rapé era señal de riqueza y nadie se ocultaba, como bien puede verse con el caso de la reina Charlotte en Los Bridgerton. No obstante, sí que es verdad que solía hacerse fuera de las reuniones de sociedad. Esto se debe a que a muchos consumidores les generaba estornudos que podían resultar molestos. Era bastante común que se disculpasen y saliesen de la sala para esnifar un poco de rapé y volvieran después con una sonrisa en la cara.

En realidad hay varias hipótesis sobre el origen de la expresión "echar un polvo", pero se cree que podría tener relación con el rapé

Pero la sonrisa no era siempre por el tabaco. Y es que se dice que muchos aprovechaban esa salida justificada para tener relaciones sexuales. De hecho, se cree que la expresión “echar un polvo” puede venir precisamente de ahí. Los consumidores de rapé salían con la excusa de aspirar un poco de polvito, pero en realidad lo que hacían era otra cosa.

También se cree que la expresión puede venir de la frase “del polvo vienes y en polvo te convertirás”. Puesto que, salvo caso de reproducción asistida, todos venimos de las relaciones sexuales entre dos personas, también podría ser ese el motivo. Pero a los seguidores de Los Bridgerton seguro que les resulta mucho más divertida la primera opción.

Los peligros del tabaco sin humo

El rapé no deja de ser tabaco, con los perjuicios que eso conlleva. Es cierto que no se quema, pero el polvo contiene nicotina y otras sustancias perjudiciales para la salud.

Aun así, existe la idea equivocada de que puede ser un buen sustituto para los cigarrillos. En algunos países, como la India, su consumo está muy extendido, pues se cree que con él se puede evitar la mortalidad del tabaco con humo. No obstante, un estudio realizado en 2005 demostró que no es una buena alternativa. Y es que, para empezar, los consumidores de rapé pueden desarrollar rinitis crónica. Pero eso no es lo más grave; pues, según la Sociedad Americana del Cáncer, el tabaco sin humo puede causar cáncer, así como problemas cardíacos, un aumento de las posibilidades de desarrollar un accidente cerebrovascular e incluso riesgo de parto prematuro y muerte fetal en embarazadas.

El rapé también contiene nicotina y es peligroso para la salud

Vamos, que la reina Charlotte, tal como la vemos en Los Bridgerton, estaba poniendo en riesgo su salud. Es cierto que ella no lo sabía, pues eran otros tiempos, pero en la actualidad los efectos del tabaco están clarísimos. Por mucho que su consumo sea legal, no deja de ser una droga muy peligrosa, independientemente de si se fuma o se esnifa de un plato de oro al más puro estilo de los aristócratas decimonónicos.