Hay que seguir de cerca al director Alejandro González Iñárritu y no perderse ninguna de sus nuevas propuestas cinematográficas. Porque ha demostrado que amerita el interés de los espectadores con obras tan notables como 21 gramos (2003), Babel (2006), Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia) [2014] y El renacido (2015). Y no nos sorprende que Netflix haya adquirido los derechos de Bardo (o falsa crónica de unas cuantas verdades) [2022].

Este filme ha sido descrito como “una comedia nostálgica ambientada en un viaje personal épico”. Cuenta “la historia de un renombrado periodista y documentalista mexicano que regresa a casa y trabaja a través de una crisis existencial mientras lidia con su identidad, las relaciones familiares, la locura de sus recuerdos y el pasado de su país”; y “busca respuestas en su pasado para reconciliar quién es en el presente”. Humor para el cineasta mexicano, ojo.

Para ello, Alejando González Iñárritu ha escrito el guion con el argentino Nicolás Giacobone, que ya había colaborado con él para los de Biutiful (2010) y la mencionada Birdman; y se ha decidido por Daniel Giménez Cacho y Griselda Siciliani como actores principales. Al uno se le ha visto en Cronos (1993), Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (1996), Y tu mamá también (2001), La mala educación (2004) o Blancanieves (2012); y a ella, en Sentimental (2020).

Netflix y su estrategia conocida para ‘Bardo’

Netflix

Bardo es una experiencia cinematográfica que nos ha inspirado a crear una estrategia de lanzamiento diseñada para que la película penetre en la cultura de la manera más grande y amplia posible”, ha dicho el californiano Scott Stuber, el jefe del departamento de cine en la compañía de streaming. “Brindaremos a los amantes del cine en todas partes la oportunidad de experimentar la película a través de un estreno mundial en cines y el estreno mundial de la película en Netflix”.

Se trata de la misma estrategia que han seguido con otros filmes con posibilidades para obtener premios en los certámenes cinematográficos de mayor importancia; como las oscarizadas Roma (2018) y Historia de un matrimonio (2019) y la nominada Fue la mano de Dios (2021), galardonada en el Festival de Venecia. Precisamente para que Bardo, que se encuentra en posproducción, pueda optar a estas distinciones con un estreno en salas comerciales. La esperamos con ganas.