A medida que pasan las horas nos topamos con nuevos detalles de la compra de Twitter por parte de Elon Musk. Según recoge Bloomberg, documentos regulatorios presentados ayer indican que el nuevo dueño de la red social no podrá tuitear mensajes que vayan contra la compañía o sus integrantes.

No es la primera vez que le ordenan a Elon Musk moderar el tono de sus tuits, por supuesto. En 2019, llegó a tener que pedir el visto bueno de un asesor legal antes de hacer publicaciones relacionadas a Tesla. De todos modos, no queda claro si con Twitter podría llegar a sufrir algún tipo de reprimenda en caso de desobedecer.

El documento estipula que a Elon Musk "se le permitirá publicar tuits sobre la fusión o las transacciones contempladas en el presente, siempre que dichos tweets no desacrediten a la compañía o a cualquiera de sus representantes". Podría decirse que es una suerte de bozal que se le aplica al magnate de origen sudafricano para tratar de contener cualquier posible polémica de aquí hasta que se complete la adquisición.

No obstante, es inevitable que existan dudas no solo sobre la efectividad de la medida, sino también sobre el alcance de su aplicación. ¿Cómo determinar cuando un tuit de Elon Musk menosprecia o denigra a Twitter y las personas que forman parte de la compañía? Algunos casos son más explícitos que otros, claramente. No olvidemos que el CEO de Tesla y SpaceX criticó a la red social por su supuesta falta de libertad de expresión; e incluso comparó a Parag Agrawal, su director ejecutivo, con el dictador soviético Iósif Stalin.

Se sobrentiende que Twitter pretende evitar situaciones tan extremas, que pueden impactar sobre el ya convulsionado ambiente que vive la empresa por estos días. Sin embargo, otros escenarios para la aplicación de esta "cláusula" no quedan del todo claros.

Elon Musk tendrá que ser más cortés en sus tuits sobre Twitter

El bloqueo a tuitear desacreditando a Twitter no ha impedido que Elon Musk siga criticando públicamente a la red social, después de todo. Y aquí es donde se traza esa línea borrosa que mencionamos en el párrafo anterior.

Ayer, Musk respondió a un tuit del periodista Saagar Enjeti con una clara objeción al proceder de la plataforma antes de su arribo. El magnate se refirió a un artículo en el que se mencionaba que la abogada Vijaya Gadde, directora jurídica de Twitter, lloró durante una reunión de personal; en la misma, los empleados de la compañía habían expresado su preocupación por el arribo del nuevo dueño.

"La principal defensora de la censura en Twitter, que manipuló al mundo con el podcast de Joe Rogan y censuró la historia del ordenador portátil de Hunter Biden, está muy molesta por la adquisición de Elon Musk", indicó Enjeti. A lo que el CEO de Tesla y SpaceX respondió: "Suspender la cuenta de una importante agencia de noticias por publicar una historia veraz fue obviamente increíblemente inapropiado".

Así, Elon Musk se refirió a la polémica en torno al caso del hijo de Joe Biden, el actual presidente de Estados Unidos. En 2020, tanto Twitter como Facebook limitaron la distribución de un artículo de The New York Post sobre el supuesto vínculo entre Hunter Biden y una empresa energética ucraniana. Esto provocó críticas, especialmente de la derecha estadounidense, que consideraba que la determinación violaba la ley federal electoral en plena campaña por la presidencia. Al punto tal que hasta la Comisión Federal de Elecciones se vio obligada a investigar.

Y si bien Twitter posteriormente dio marcha atrás en la censura el artículo de The New York Post, la decisión provocó críticas internas. El propio Jack Dorsey, fundador de la red social y por entonces CEO de la misma, había calificado la medida como "inaceptable".

Más allá de todo, es muy poco probable que Elon Musk frene su ímpetu a la hora de tuitear. Si no le importó demasiado en el pasado, ¿por qué cambiar ahora?.