La guerra de Ucrania está causando estragos en la industria de tecnología en Rusia. Las sanciones económicas y el éxodo de empresas han provocado que el país esté a punto de quedarse sin espacio web.

De acuerdo con un reporte de la agencia de noticias Kommersant, a Rusia le quedan dos meses antes de agotar el espacio en la nube. La partida de proveedores de servicios generó una crisis y las empresas locales no tienen centros de datos suficientes para satisfacer la demanda de todo el país.

Las sanciones económicas y la caída del rublo impiden que las compañías rusas puedan escalar su negocio. Debido a esto, el Ministerio de Transformación Digital se reunió con representantes de las tecnológicas y ya considera tomar control de los servidores abandonados por empresas occidentales.

Para hacer frente a la ofensiva de Washington, la administración de Vladimir Putin impuso restricciones de exportación. Esto garantiza que las empresas extranjeras no puedan llevarse sus servidores una vez que salgan de Rusia.

Las autoridades están conscientes que la situación puede complicarse y que deben tomar medidas extraordinarias.

Rusia limitaría la transmisión de música y videos

La apropiación de equipo occidental es solo una estrategia que plantea el Ministerio de Transformación Digital. También se aborda la opción de comprar todo el almacenamiento disponible en los centros de datos nacionales, o que los proveedores de internet limiten la transmisión de archivos multimedia.

El Ministerio de Transformación Digital realizó un inventario en los centros de datos para garantizar el funcionamiento de servicios esenciales. Un vocero del gobierno mencionó que no existe un riesgo crítico de escasez de almacenamiento y que analizan cuánto poder se liberará una vez que se vayan de Rusia las empresas occidentales.

Expertos aseguran que la industria de entretenimiento será la primera en sentir los efectos de la crisis. El acceso a la música, video on-demand y los videojuegos en línea se reducirá. Otros programas gubernamentales, como los de ciudad inteligente o las cámaras de seguridad, tendrían que ajustarse ya que tienen un consumo elevado de datos.

Una fuente cercana comentó a la agencia de noticias que la situación es extremadamente grave. "Nadie esperaba esto, pero las capacidades existentes del sector público serán suficientes para un máximo de un mes y medio de trabajo", indicó.

China sería la respuesta, pero no se comprometerá

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Pese a que China es el candidato ideal para proveer de tecnología a Rusia, la realidad es distinta. Los precios de componentes y equipo de cómputo chinos se multiplicaron, mientras que Huawei suspendió la venta de productos hasta el 26 de marzo.

El gigante asiático no comprometerá su economía por apoyar a Rusia. Wang Yi, Ministro de Asuntos Exteriores de China, dijo a su homólogo español, Jose Manuel Albares, que no son parte de la crisis y que no quieren verse afectados por las sanciones occidentales.

La llamada entre ambos ministros se dio en el marco de una posible reprimenda a China si decide apoyar a Rusia. Estados Unidos amenazó a Pekín con posibles sanciones si se alinea con Putin y envía cualquier clase de ayuda.

Aunque China no ha condenado la invasión rusa, se mantiene al margen del conflicto y apoya las conversaciones para poner fin a la guerra.