Tier, la compañía de patinetes eléctricos de origen alemán, anuncia que adquiere a uno de sus socios principales. Fantasmo, que forma parte del elenco de proveedores de tecnología de la compañía ahora forma parte de sus estructura interna. Esta filial se encarga, de hecho, del sistema de aparcamiento por cámaras de la compañía alemana para limitar su estacionamiento en zonas reguladas. Un sistema que precisan, en este momento, para poder hacerse con algunas de las licitaciones que están por venir en algunas de las grandes ciudades. Es desde todo punto, una compra altamente estratégica.

Y es que existe una carrera de fondo para lograr la codiciada presencia en Madrid. Esos patinetes eléctricos que aterrizaron, llenaron la ciudad de incómodos vehículos tirados en la aceras y con las mismas se marcharon, quieren regresar para ocupar su lugar. Sin una pandemia por medio y una competencia con 16 oponentes más, el nuevo panorama que se dibuja apunta a que será intenso.

Después de todo, la nueva regulación para patinetes eléctricos del Ayuntamiento de Madrid está a punto de estrenarse. Con varias conversaciones ya cerradas y un acuerdo con todos los oponentes, el borrador está a punto de estrenarse. Este se acogerá a un modelo similar al que ha abanderado Sevilla o Málaga. 3 compañías de patinetes eléctricos que se repartan las 6.000 unidades disponibles en toda la ciudad. De forma paralela, estos vehículos compartidos deberán llevar implementados sistemas de control de velocidad, bloqueo en su circulación por las aceras y sistemas de control de aparcamiento. Un modelo que, de hecho, está en las antípodas de lo que ha sucedido con la licitación de bicis compartidas en la capital. En vez de optar por la concentración, en este caso son 6 las que tienen permiso para ocupar las vías públicas.

Sin una pandemia por medio y una competencia con 16 oponentes más, el nuevo panorama que se dibuja apunta a que será intenso

Con estas bases sobre la mesa, todas las compañías que se postulan a ocupar un lugar en la capital, están moviendo ficha. Tier es una de ellas.

Fantamo y Tier llevan operando de forma conjunta desde hace 12 meses. La compañía estadounidense, que ahora se adentra en el seno de la filial alemana, supone un movimiento más que estratégico para la compañía de patinetes eléctricos. En una carrera por las pocas licencias que se repartan, no solo en Madrid sino allá por donde surjan nuevas licitaciones, contar con los mayores recursos es esencial. Es una forma de hacerse, en exclusiva, con una tecnología que será muy demandada por los pliegos para optar a los permisos de circulación. Porque contar con un sistema de este tipo será una de las bases para operar.

También se está hablando de un modelo de control de consumo de alcohol; hasta la fecha solo gestionado por los patinetes eléctricos de Bolt. Por la parte de los cascos para circular –que no son obligatorios en la normativa de la DGT para mayores de edad, pero apuntan a que comiencen a ser más comunes– es Tier la que gana la apuesta. Con un casco plegable colocado dentro del patinete, es la única que ofrece esta posibilidad.

En lo que a sistemas de aparcamiento se refiere, la otra compañía que disponía de un sistema similar era Spin, la filial de Ford de patinetes eléctricos que cerró por una baja rentabilidad consecuencia, según su CEO, por unas regulaciones poco beneficiosas. A diferencia de Fantasmo, que emplea un modelo de cámaras, Spin hacía un estudio bajo Inteligencia Artificial de las ciudades para analizar dónde se puede aparcar o no. Era, junto a Fantasmo, el modelo más eficiente para gestionar el sistema de aparcamiento en las grandes urbes. Uno que le podía hacer la competencia. Hasta hace unas semanas, ya que Spin –al igual que Fantasmo, ha sido adquirida por la propia Tier.