Elon Musk ha dado una explicación clara de por qué considera que coches eléctricos con autonomías de unos 1.000 kilómetros no tienen mucho sentido. Ha sido a partir de un tweet que dice: "Lucid fabricó el primer coche de con 800 km de autonomía. Tesla será la primera compañía en producirlas a gran escala".

El CEO de Tesla respondió: "El año pasado podríamos haber vendido un Tesla Model S con autonomía de unos 1.000 kilómetros pero eso hubiese hecho el producto peor, en mi opinión. 99,9% del tiempo estaría moviendo una batería con masa no necesaria, haciendo que acelere menos, que la experiencia de conducción sea peor y su eficiencia menor. Incluso nuestro coche de 640 kilómetros de autonomía es más de lo que la mayoría utilizará".

Cuando Tesla anunció la renovación del Tesla Model S, explicaron que lo harían en tres configuraciones distintas: gran autonomía, Plaid y Plaid+. Este último con una autonomía de casi 1000 kilómetros, una aceleración de 0-100 km/h de menos de dos segundos y un precio de casi 200.000 dólares.

Pero poco antes de la puesta en venta de la actualización del coche eléctrico, Tesla reveló que tan solo ofrecería dos versiones: gran autonomía y Plaid. Este último con una aceleración de 0-100 km/h en 2,1 segundos, 630 kilómetros de autonomía y un precio de unos 140.000 dólares.

El miedo a la falta de autonomía con los coches eléctricos

El miedo a la falta de autonomía con los coches eléctricos es uno de los principales motivos por los que los consumidores no terminan de adoptarlos. Se debe que, en comparación an un vehículo de combustión interna, recorre menos distancia con una carga.

A eso hay que sumarle que la infraestructura de carga eléctrica no está tan presente como gasolineras, causando miedos a quedarte tirado en medio de la carretera sin batería. A medida que se instalen más puntos de carga y estos sean rápidos, el miedo se disipará.

Pero la lógica te empuja a desear un coche eléctrico con autonomías de más de 800 kilómetros para "evitar tener que parar a cargar". Aún cuando viajes de esa distancia requieren descansos periódicos, que bien podrían ser aprovechados para la recarga.

Datos publicados por la Unión Europea muestran que el viaje promedio por persona es de entre 7,2 y 15,8 kilómetros. En Estados Unidos el conductor promedio viaja 25,7 kilómetros al día. Esto, por supuesto, no cuenta viajes, pero explica cómo prácticamente cualquier coche eléctrico resuelve la inmensa mayoría de las necesidades de transporte de un ciudadano.

En 2020, Elon Musk explicó en un artículo publicado en la web de Tesla cómo el enemigo número uno de la eficiencia y el desempeño en un coche eléctrico es la masa, como argumento a la necesidad de reducirla en dos de sus vehículos más grandes, el Model X y Model S.

Esto lo determinaron después de todas las lecciones aprendidas con el Model 3 y el Model Y, coches eléctricos que tienen baterías más pequeñas pero altos niveles de eficiencia, permitiendo recorrer más distancias con menos energía.

El siguiente paso en este recorrido son, por supuesto, las baterías estructurales en las que están trabajando compañías como Tesla y BYD. De esa forma se reduce aún más peso total y aprovechas un componente para que funcione como parte integral del coche eléctrico.

Eso sí, me temo que seguiremos viendo competencias entre marcas por ofrecer las mayores autonomías posibles como reclamo comercial, aún cuando en la inmensa mayoría de los casos, no hará falta.