La revista Nature ha publicado uno de los artículos más esperanzadores de los últimos años en lo que se refiere a tratamientos contra el cáncer. Doug Olson y Bill Ludwig, ambos estadunidenses, llevan 10 años curados de leucemia linfocítica crónica gracias a una terapia experimental con células CAR-T.

El caso particular de Doug Olson, según cuenta la prestigiosa publicación, se remonta a 1996, año en que fue diagnosticado con con leucemia. Desafortunadamente, el tratamiento de quimioterapia no tuvo los resultados deseados. En 2009, el mencionado paciente, ante la dificultad de conseguir un donador de médula ósea, decidió sumarse a un ensayo experimental. Este es liderado por el Centro Oncológico Abramson y la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania.

El tratamiento se basa en extraer del paciente los linfocitos T, cuyo papel es crucial en el sistema inmunitario, y modificarlos genéticamente para hacer frente al cáncer. Una vez que los linfocitos son infundidos en el paciente, son capaces de identificar las células cancerosas para proceder a su eliminación. Básicamente, es un medicamento producido a partir de los linfocitos T del paciente.

Si bien Olson presentó una fuerte gripe un par de semanas después de la infusión, fue la señal de que el tratamiento comenzó a surtir efecto en su organismo. 10 años después de iniciar la terapia, los linfocitos modificados mantuvieron su capacidad de reproducción y aniquilaron las células malignas. Olson quedó curado de su leucemia y, hasta la fecha, no hay rastro de las células cancerosas. Cabe mencionar que el tratamiento ha sido igual de exitoso con Bill Ludwig.

En declaraciones a Nature que recoge El País, Carl June, inmunólogo de la Universidad de Pensilvania y principal responsable del tratamiento, declaró lo siguiente; "Basándonos en estos resultados, podemos decir que las CAR-T pueden curar a pacientes; 10 años después no se han podido encontrar células de leucemia en su sangre." Por su parte, Jan Joseph Melenhorst, autor del estudio en Nature, expresó: "Las células CAR-T han seguido siendo detectables al menos una década después de la infusión, con remisión sostenida en ambos pacientes."

Un tratamiento exitoso contra el cáncer que todavía tiene un camino por delante

Aunque los resultados son realmente esperanzadores, los responsables de la terapia señalan que su estudio no ha terminado. De hecho, los pacientes que recurran al procedimiento seguirán en observación durante 15 años. ¿La razón? Deben cerciorarse que no existen efectos secundarios serios tras la infusión de los linfocitos modificados.

"Esta remisión a largo plazo es notable, y ser testigo de que los pacientes viven libres de cáncer es una prueba del tremendo potencial de este ‘fármaco vivo’ que funciona eficazmente contra las células cancerosas."

Jan Joseph Melenhorst

Por otra parte, está el tema del costo del tratamiento con CAR-T, que puede elevarse hasta los 300.000 euros, según indica El País. Desde luego, es una cifra que no está al alcance de cualquier persona. No obstante, es posible que el costo del procedimiento logre reducirse sustancialmente al entrar en una etapa de producción a gran escala.