El alcance que tienen los videojuegos actualmente no siempre es sinónimo de buenas noticias. Más que simples juegos, algunos títulos han crecido lo suficiente hasta transformarse en una completa plataforma, una donde millones de usuarios interactúan a diario. Minecraft es el ejemplo perfecto. Por desgracia, hay personas que usan la propuesta de Mojang para actividades ilícitas que no tienen ninguna relación con jugar.

Esta semana, Nikita Uvarov, un joven ruso de apenas 16 años, fue condenado a cinco años de prisión por organizar un ataque terrorista en Minecraft. El susodicho, según la investigación, recurrió al juego para planear un ataque a un edificio del Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia. Hablamos del principal organismo de seguridad nacional del mencionado país —antes KGB—. Por lo tanto, la policía se tomó el caso con toda la importancia que amerita.

Curiosamente, todo inició cuando identificaron que Uvarov y un par de amigos fueron detenidos en 2020 por pegar carteles de apoyo a un anarquista que atacó las oficinas del partido Rusia Unida. Esta acción fue suficiente para que las autoridades hicieran una investigación a fondo de los implicados, lo que llevó a incautar sus ordenadores. Fue en este momento cuando se descubrió que, por medio de Minecraft, estaban organizando un ataque terrorista.

¿De qué manera aprovecharon Minecraft? De acuerdo al reporte, construyeron un edificio similar al de la FSB y su plan era hacerlo explotar. Todo era parte de un "entretenimiento".

Entrenamiento con explosivos reales

De hecho, se menciona que Uvarov y sus colegas, estos últimos originarios de Siberia, llegaron a realizar experimentos con explosivos reales. El objetivo, desde luego, era entrenar para el ataque. Aunque los acusados se defendieron diciendo que las pruebas se hicieron en campos vacíos y no tenían la intención de causar daños, la excusa no fue suficiente para el tribunal. Además, la evidencia encontrada en Minecraft y los canales de comunicación fue suficiente para determinar su delito.

A los otros dos adolescentes, gracias a su cooperación durante la investigación, se les retiró su sentencia de tres y cuatro años. No obstante, Uvarov, que se declaró inocente y no coopero, mantuvo su condena de cinco años en una correccional por los cargos de "entrenamiento para actividades terroristas". En su comparecencia en el tribunal, el acusado dijo que recibió presión de las autoridades en medio de la investigación y concluyó su intervención asegurando: "no soy un terrorista".