Hablar de Battlefield 2042 es también hacer mención de una de las mayores decepciones de 2021. El juego había generado demasiada expectación por retomar la ambientación moderna/futurista tras su paso por la Primera y Segunda Mundial. Sin embargo, al final el lanzamiento fue un auténtico desastre en toda la extensión de la palabra. Peor aún, parece que en EA no son conscientes de que los únicos culpables de la situación son ellos. Pero antes de adentrarme a expresar una opinión, primero hay que recapitular los sucesos.

Esta semana trascendió que Laura Miele, directora de operaciones de EA, supuestamente comentó a nivel interno que el sorpresivo lanzamiento Halo Infinite, así como el buen estado del mismo, no fue favorable para Battlefield 2042. La directiva igualmente habría justificado el mal estado del juego por la reciente actualización del motor gráfico Frostbite y, desde luego, porque los desarrolladores tuvieron que trabajar desde casa debido a la COVID-19.

"Que tuvieran un lanzamiento cercano [ambos juegos] no ha sido favorable, ya que Halo Infinite fue un título muy pulido mientras que Battlefield 2042 contenía muchos errores y no estaba tan bien terminado.

Las declaraciones fueron filtradas por Tom Henderson, cuyos reportes suelen ser verídicos. Además, la información fue respaldado por VGC, que en la época reciente ha demostrado ser una de las fuentes más respetadas de la industria. Henderson agregó otro fragmento de las palabras de Miele:

"Lanzamos el acceso anticipado un jueves por la noche en Estados Unidos y viernes por la mañana en Europa y Asia. El juego estaba estable. El tiempo medio entre fallos en horas de juego estaba alineado a los estándares de la industria, y la recepción y crítica temprana era buena. La retención diaria de jugadores se veía fuerte durante el fin de semana. Pero luego las cosas comenzaron a voltearse. Al siguiente lunes, Halo hizo el lanzamiento sorpresa de su modo multijugador. Era un pequeño segmento del juego pero estaba muy bien pulido y no fue una comparación favorable para nuestra experiencia dados algunos bugs y problemas de pulido que teníamos.

Por su parte, EA dijo a PC Gamer que la filtración no era precisa porque no tenían el contexto entero. "Estas historias no capturan con precisión la discusión y el contexto, que fue una conversación interna profunda y muy humilde sobre el reciente lanzamiento de Battlefield. Se trataba de aprendizajes clave. y acciones que estamos tomando, sin culpar a factores externos", dijo John Reseburg, vicepresidente de comunicaciones de EA.

Solo EA es responsable del desastre de Battlefield 2042

Cuando lanzas un juego que cumple los estándares de calidad apropiados, además de satisfacer lo que los fans más fieles de la franquicia esperan, el lanzamiento de otro título no debería influir demasiado. Incluso aunque el multijugador de Halo Infinite hubiera visto la luz en un momento posterior —junto a la campaña en diciembre, por ejemplo—, el fracaso de Battlefield 2042 ya estaba firmado.

El principal problema de Battlefield 2042 ni siquiera son los bugs y problemas de rendimiento —estos suelen solucionarse por medio de actualizaciones—, sino los errores catastróficos de diseño que arruinaron por completo la jugabilidad y, de paso, la identidad que siempre distinguió a la saga.

¿A qué me refiero? Primeramente, DICE decidió prescindir del sistema de clases, un elemento distintivo de Battlefield. En su lugar, apostaron por los operadores con habilidades y herramientas propias, mientras que la asignación de armas quedó completamente libre. Sobre el papel, no parecía ser una mala idea, pues aportaba aire fresco a la fórmula de siempre. No obstante, los inconvenientes de la propuesta comenzaron a verse antes del lanzamiento.

Desde la beta pública ya era posible comprobar que los operadores simplemente no funcionaban. El balance entre sus habilidades estaba roto y los jugadores se limitaban a seleccionar uno o dos, que eran los que más ventaja tenían en el campo de batalla. Lo anterior ocasionó que los jugadores hicieran una elección en favor de su desempeño individual, dejando de lado el accionar colectivo.

Jugar en equipo se terminó en Battlefield 2042. Debido a los operadores, cada jugador va por su cuenta. La cooperación y coordinación es casi nula. Este problema, además, se ve acrecentado por el diseño de los mapas, cuyas dimensiones y ubicación de los puntos de interés generan que te la pases corriendo de aquí a allá la mayor parte del tiempo.

La razón por la que EA prescindió del sistema de clases es, en realidad, meramente económica. El hecho de incorporar operadores permite monetizar Battlefield 2042 más allá del lanzamiento. ¿Cómo? Ofreciendo skins para los soldados. Este negocio ha sido sumamente redituable en juegos como Fortnite o Warzone. El problema es que la compañía no anticipó que ignorar la identidad del juego, tarde o temprano, provocaría el abandono masivo de jugadores. Los skins no se venden porque no hay quien los compre.

Entonces, involucrar factores externos al fracaso de Battlefield 2042 no tiene ningún sentido. El juego falló por decisiones equivocadas que se tomaron al interior de EA y DICE, no fuera de ellas. De momento, esas decisiones tienen a la franquicia sumergida en el peor momento de su historia. Mientras escribía esta publicación, la petición por el reembolso ya ha superado las las 200.000 firmas en Chage.org.