Reino Unido pondrá fin a los aislamientos para los contagiados de COVID-19 a finales de febrero. Así lo ha anunciado este miércoles el primer ministro del país, Boris Johnson en una rueda de prensa. Los detalles exactos se darán a conocer el próximo día 22, justo a la vuelta del receso vacacional de los alumnos británicos. Pero ¿estamos preparados para convivir con el virus?

Los protocolos en Reino Unido eran claros hasta ahora. En Inglaterra e Irlanda del norte los enfermos tenían que pasar cinco días aislados. Para salir del aislamiento tenían que dar negativo en un test de antígenos los días cinco y seis. Si seguían dando positivo, había que esperar a tener dos resultados negativos en días consecutivos antes del décimo día. En caso de que todas las pruebas fueran positivas el aislamiento finalizaba el día número diez para todos los enfermos de COVID-19.

Por su parte, en Irlanda y Gales las cosas eran diferentes. El aislamiento para los contagiados era obligatorio hasta el séptimo día desde que se comenzó con la enfermedad o se dio positivo por primera vez. Todo esto con la idea de frenar las olas de contagio que se están produciendo desde marzo de 2020. Y también para evitar que el sistema sanitario colapse.

Hacer vida normal estando contagiado por coronavirus

Hasta ahora, los enfermos estaban obligados a estar aislados mientras pasaban la COVID-19. Sin embargo, el primer ministro británico lleva dos años insistiendo en que hay que "convivir" con el virus. Esto ahora se traduce en un adelanto de un mes de quitar las restricciones a los contagiados. Por tanto, los británicos que se encuentren bien aún estando contagiados podrán hacer vida normal.

Las restricciones y la vacunación, además de las medidas de seguridad, se han impuesto para evitar el colapso sanitario y salvar vidas. A lo largo de la pandemia hemos visto que algunas medidas servían mejor que otras para ir frenando las olas de contagio. Por ejemplo, los datos señalan que la vacunación en España está ayudando a disminuir el número de fallecimientos por este coronavirus, sobre todo entre las personas mayores y con patologías previas.

El aislamiento y las cuarentenas no son lo mismo. Los aislamientos son para pacientes que se ha confirmado que están contagiados mientras que las cuarentenas las hacen quienes han tenido contacto estrecho con un paciente que ha dado positivo.

Los aislamientos son para pacientes que se ha confirmado que están contagiados mientras que las cuarentenas las hacen quienes han tenido un contacto estrecho

Las personas contagiadas se aíslan, aunque no tengan síntomas o sean leves, para evitar contagiar a las personas con las que conviven o trabajan. Quitar la obligatoriedad del aislamiento para los contagiados podría traducirse en un aumento de los casos; sobre todo si los pacientes no toman medidas extra de precaución para evitar contagiar a su entorno. Estas medidas son las que se han repetido durante casi dos años de pandemia: usar mascarillas, mantener la distancia de seguridad; ventilar las estancias en las que esté el contagiado, toser o estornudarse en el codo (aún con tapabocas) y lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia.

El aumento de casos en Reino Unido podría darse en los meses de marzo y abril; pero habrá que ver si finalmente sucede y si estamos preparados para convivir con el virus y poner fin a los aislamientos para contagiados. Quizás es un poco pronto, pero los datos nos lo dirán en cuanto dejen de ser obligatorios para los británicos.