Los astrónomos ya han establecido cuál es el cometa más grande que se ha registrado en la historia. El Bernardinelli-Bernstein, llamado así por sus descubridores Pedro Bernardinelli y Gary Bernstein del Dark Energy Survey, cuenta con una superficie total de 137 kilómetros de diámetro. Un cometa gigante que tiene el honor de convertirse en el más grande jamás visto por los astrónomos dentro del Sistema Solar.

Si bien es cierto que este cometa gigante no es nuevo, las investigaciones sobre sus peculiaridades van dando sus frutos. En junio de 2021 se confirmaba la naturaleza del objeto que se había encontrado. Un cometa gigante que podría rondar entre 100 y 370 kilómetros de ancho. La baja visibilidad y las dudas con la estela que dejaba el cometa no aportaban más datos certeros más allá de que la órbita no ponía en peligro la integridad de la Tierra. En junio de ese mismo año, y con el Bernardinelli-Bernstein a unos 1.860 millones de millas del Sol, los investigadores afincados en el laboratorio de Atacama, Chile, bajo la dirección del astrónomo Emmanuel Lellouch del Observatorio de París tuvieron una primera imagen del cometa gigante algo más nítida.

Finalmente, no ha sido tan grande como se pensaba, pero sigue siendo grande. Muy grande. Los resultados daban esos 137 kilómetros de diámetro, que podrían variar entre los 120 de mínima y 154 de máxima. Un margen de error que depende, en gran medida, de la irregularidad de su superficie y la reflexión de la luz solar que emite el cometa gigante. Porque es precisamente la forma del cometa lo que más intriga a la comunidad científica y los detalles que más se tendrán en cuenta para futuras investigaciones. Cuanto más cerca esté el objeto, más podrán determinar las diferencias entre la cola del cometa y el propio cuerpo del mismo.

Los investigadores apuntan a que aún hay que esperar a 2031 para tener la visión más cercana

Procedente de la Nube de Oort C/2014 UN271, esta región de nuestro Sistema Solar es conocida por ser el hogar de millones de objetos helados que, de vez en cuando, trascienden la región. En cualquier caso, no hay que preocuparse por este cometa gigante. Los investigadores apuntan a que aún hay que esperar a 2031 para tener la visión más cercana que podremos llegar a alcanzar del Bernardinelli-Bernstein. Se encontrará a 1.000 millones de millas de la Tierra, cerca de Saturno. Casi imposible de ver a simple vista, pero sí como un punto de estudio para los astrónomos. Y, por supuesto, lejos de la órbita terrestre.

Todo apunta, en cualquier caso, que este cometa gigante no lo será tanto para dentro de casi 10 años. Con una órbita que le aproximará al Sol es probable que pierda masa a medida que el hielo de su superficie se evapore. Y aún así, seguirá siendo uno de los más grandes del histórico de cometas gigantes. Supera al Hale-Bopp, observado en el 97 con un tamaño que oscila entre los 40 y 80 kilómetros de ancho. También por encima del Sarabat, con 100 km de ancho y en observación desde 1729.