Poco después de que comenzaran a administrarse de forma casi global las vacunas del coronavirus empezó el temor por sus posibles consecuencias frente a la fertilidad femenina. La causa fue que algunas personas alertaron sobre algunos cambios en su menstruación, especialmente después de la segunda dosis. Generalmente se trataba de retrasos en la regla o de sangrados más abundantes. No se sabía con seguridad si realmente podría estar relacionado con las vacunas, por lo que se pusieron en marcha algunas investigaciones. Recientemente se publicó una en la que se reconocía que, efectivamente, los desajustes menstruales parecían ser otro efecto secundario. Muchos antivacunas pusieron el grito en el cielo y algunas personas comenzaron a temer las consecuencias, a pesar de los llamamientos a la calma de los expertos. Ahora, sin embargo, dos nuevos estudios arrojan mucha tranquilidad sobre el tema.

Siguen en la misma línea, pues afirman que las vacunas del coronavirus pueden afectar a la menstruación. Incluso apuntan cuáles son las condiciones que agudizan esos cambios en la regla. Sin embargo, también señalan que se trata de cambios leves, que generalmente no duran más de un par de ciclos, dejando paso de nuevo a la normalidad.

Y, por supuesto, se vuelve a incidir en que esto no tiene efectos negativos sobre la fertilidad. De hecho, lo que sí se ha visto que puede afectar a la fertilidad, especialmente a la masculina, es pasar la COVID-19. Desde inflamación testicular hasta un peor recuento de espermatozoides. Por eso, la mejor forma de no perder nuestra capacidad de traer hijos al mundo durante esta pandemia sigue siendo la vacunación. 

¿Cómo afectaron las vacunas del coronavirus en Estados Unidos?

El primero de los estudios que se presentan hoy en British Medical Journal se llevó a cabo en Estados Unidos.

En él participaron 3.959 personas menstruadoras, de las cuales 2.403 habían recibido algunas de las vacunas del coronavirus. Todas ellas informaron sobre su regla en una aplicación, cuyos datos fueron luego usados por los investigadores.

En Estados Unidos los datos se recogieron a través de una aplicación de control del ciclo menstrual

Conociendo la fecha de la vacunación, observaron que la primera dosis no afectó a la menstruación. Sí que hubo efectos tras la segunda, pero la media era minúscula, con un retraso de 0,45 días. 

Eso sí, la cosa se complicaba cuando ambas dosis se ponían en un mismo ciclo. Es decir, sabemos que la vacuna de Pfizer, por ejemplo, se pone con un distanciamiento de 21 días entre dosis. El ciclo menstrual suele tener unos 28 días. Por eso, podría ocurrir que tanto la primera como la segunda dosis se pongan dentro de un mismo ciclo. En ese caso, el retraso fue de 2,32 días de media. Y en el extremo superior se encuentran un 11% de las personas participantes, que tuvieron retrasos de 8 días si la recibieron en el mismo ciclo. 

Un retraso de esta magnitud solo se dio en un 4% de las que no habían sido inmunizadas, por lo que sí parece que hay un efecto de las vacunas del coronavirus. Lo que sí ocurrió en todos los grupos es que solo dos ciclos después su regla volvió a ser igual que antes.

El estudio sobre la regla en Noruega

El segundo estudio se llevó a cabo en Noruega. En él se preguntó a 5.688 personas menstruadoras si habían tenido cambios específicos en su regla en los ciclos anteriores y posteriores a recibir las vacunas del coronavirus.

Un 38% de participantes informaron de al menos un cambio justo antes, por lo que no podía tener relación con la vacunación. Un 39% informó de cambios después de la primera dosis y un 41% después de la segunda. Por lo tanto, sí que se vio un aumento, pero era muy reducido.

En este estudio el efecto más común fueron las reglas muy intensas

En su caso, el síntoma que más informaron fue el padecimiento de reglas más intensas. Pero de nuevo fueron situaciones reversibles.

Los autores de ambos estudios hacen con estos resultados un llamamiento a la calma. No obstante, recuerdan que cualquiera que tenga cambios anormales en su regla mantenidos en el tiempo o vuelva a sangrar después de la menopausia debe buscar ayuda médica. Pero vamos, exactamente igual que antes de la vacunación. Los problemas menstruales seguirán existiendo, como ya existían antes. Tampoco podemos colgárselos todos a las vacunas del coronavirus. Bastantes acusaciones injustas llevan ya sobre sus hipotéticas espaldas.