Tras un comunicado muy cuidadoso de Phil Spencer, máximo responsable de Xbox, ahora sabemos que Call of Duty no abandonará la plataforma PlayStation una vez que se concrete la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft. Suponiendo, claro, que los organismos reguladores dan luz verde. Sin embargo, es posible que los Redmond sí cambien algo que ha distinguido a la franquicia bélica durante muchísimo tiempo.

De acuerdo a Bloomberg, durante la negociación de compra entre Microsoft y Activision se planteó la posibilidad de abandonar los lanzamientos anuales de Call of Duty. Si por algo se ha distinguido la franquicia, es precisamente porque cada año podemos disfrutar una nueva entrega. No obstante, también es cierto que los últimos juegos, exceptuando el reboot de Modern Warfare, han dejado a los jugadores un tanto decepcionados.

Uno de los motivos que podrían provocar este cambio tiene que ver, de hecho, con ampliar los plazos de desarrollo para entregar títulos de mayor calidad. Por otro lado, pero no menos importante, se evitarían situaciones de sobreexplotación laboral con el fin de terminar proyectos a tiempo. Call of Duty es tan grande que Activision nunca se ha planteado retrasar un juego más allá del último trimestre del año, y en más de una ocasión han estado involucrados en acusaciones de crunch.

Mayor tiempo de desarrollo, mayor calidad

"Existe la creencia entre muchos desarrolladores de Call of Duty de que lanzar juegos a un ritmo más lento complacerá a los jugadores y ayudará a reforzar la franquicia. La ralentización del calendario de lanzamiento de Call of Duty puede aligerar las intensas cargas de trabajo de los desarrolladores y podría brindar nuevas oportunidades para que los creadores de juegos de Activision trabajen en otros títulos", menciona el reporte de Bloomberg.

El segundo enunciado es significativo. ¿Por qué? Actualmente, casi todos los estudios de Activision están involucrados, en menor o mayor medida, en Call of Duty. Sin embargo, esto ha sido una imposición por parte de la editora, no una decisión voluntaria por parte de los estudios. Evidentemente, Microsoft no tiene la intención de adquirir Activision Blizzard solo para sacar provecho de Call of Duty; cada estudio tiene talento y puede trabajar en otras propiedades intelectuales.