Falsa alarma, al menos de momento. La petición de FedEx de incluir un sistema de láseres infrarrojos para proteger a sus aviones de posibles misiles queda aparcada hasta nuevo aviso. Concretamente, los modelos Airbus A321-200 que la compañía utiliza para carga y transporte de mercancías.

Según la FAA, y según adelanta The Verge, recibió la propuesta en 2019 por parte de la compañía de mensajería. Sin embargo, ha sido ahora cuando la autoridad ha respondido a la petición en cuestión apuntando que "no avanza por este momento". Lo que quiere decir que los aviones de la compañía no contarán con su propio sistema de láseres. Al menos a corto plazo.

La decisión de la FAA se basa en la duda sobre el sistema que FedEx tenía pensado implementar en sus aviones. No había datos sobre el mismo y tampoco antecedentes de otros dispositivos para evitar misiles basados en láseres infrarrojos en aviones comerciales. Sin atecedentes, pero sí con pruebas. FedEx ya testó el sistema láser Guardian de Northrop Grumman en 2006 como fase preliminar a su petición a la FAA.

Sería una propuesta única que solo tendría antecedente en los aparatos militares y, por supuesto, con otros fines. Y en esto han sido muy claros. Si en algún momento FedEx, o cualquier otra compañía instalase algún tipo de láser infrarrojo, distaría mucho de los usados en el terreno militar.

A diferencia de los láseres de estado sólido de alta energía usados en conflictos bélicos, la idea va más en la línea de sistemas láser infrarrojos de contramedidas. ¿La diferencia entre ambos? El primero tiene efectivamente la capacidad de estallar cosas, lo cual para un avión comercial sería altamente peligroso, como es lógico. El segundo no sería más que una suerte de puntero láser capaz de cegar misiles y así poder evitarlos. Lo que no quiere decir que esto evite accidentes contra humanos u otras aeronaves. Motivos suficientes para que la FAA rechace, de momento, la propuesta de FedEx.