Puede que Daniel Brühl sea uno de los actores contemporáneos reconocidos con un catálogo más diverso. Desde películas de autor hasta otras propuestas comerciales, como sus trabajos dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. A su manera, el actor ha sabido moverse dentro de distintas aguas, alcanzando reconocimiento en uno y otro sector. Aunque no se detiene ahí: durante el año pasado estrenó su propia película, en la que también actúa: La puerta de al lado.

A propósito de su paso por Hay Festival Cartagena, el actor ofreció una entrevista a BBC Mundo en la que reflexiona sobre los distintos aspectos de su carrera, incluyendo menciones a trabajos y personajes específicos, como el de Niki Lauda en Rush (Ron Howard, 2013). Teniendo en cuenta que su portafolio incluye una amplia variedad de films, la ocasión también sirvió para reflexionar en torno al cine y la actualidad de la industria.

Daniel Brühl no es el mismo actor que alcanzó reconocimiento a escala internacional con Good Bye, Lenin! (Wolfgang Becker, 2003). Pero conserva parte de la curiosidad que lo lleva a abordar proyectos como Colonia dignidad (Florian Gallenberger, 2015) o a permanecer en franquicias como el Universo Cinematográfico de Marvel a través de Helmut Zemo, una suerte de antihéroe dentro de ese relato. Compartimos algunos fragmentos de la entrevista realizada por José Carlos Cueto para BBC Mundo.

Daniel Brühl: “En esta profesión nunca puedes anticipar el éxito o el fracaso”

Su carrera como actor comenzó en 1999, con el proyecto Paradise Mall. Desde entonces hasta la actualidad, hay más de cincuenta películas hechas en diversas partes del mundo y con base en diversos géneros. Consultado acerca de si como actor se queda con alguna manía o vicio de los personajes que interpreta, Daniel Brühl respondió a BBC Mundo

“Hay proyectos que marcan mucho y no solo a nivel de actuación. Depende del tiempo que ha estado entrando y saliendo del personaje y aprendiendo de otras personas y mundos que te hayan llenado mucho más allá de la interpretación. Como actor uno siempre quiere perder sus manierismos y ciertos gestos y tonos que ya haya usado para no repetir. Puede pasarle a muchos actores que hay ciertos personajes que les van tan bien que se meten en tu rutina”.

En ese proceso, uno de los personajes clave fue el de Niki Lauda. Sobre ese trabajo, comentó: 

“En este camino he aprendido mucho, como cuando hablaba y aprendía del expiloto de Fórmula 1 Niki Lauda para la película Rush. Lo bonito de mi profesión es entrar en mundos que desconoces por completo. Yo nunca había conocido a alguien como Lauda, un hombre sin miedo al volante y la vida. Era 100% honesto, sin conocer el juego diplomático en que la mayoría de nosotros jugamos para evitar conflictos, incluido yo. (...) Lauda decía siempre a la cara lo que pensaba y nunca se guardaba nada para sí mismo. Interpretarlo fue una lección vital. Reflexionando sobre lo que significaba ser actor, él mismo me dijo lo importante que era que bajáramos en nuestra cabeza el volumen de la crítica y las voces exteriores”.

El pulso entre el cine y el streaming

Luego de veinte años de carrera artística, pensar que Daniel Brühl lo ha visto todo quizá no sea conveniente. Pero sí ha podido experimentar una de las épocas más movidas en cuanto a influencia tecnológica y el cambio en las dinámicas de consumo de las producciones cinematográficas. En relación con el juego entre cine y streaming, el actor dijo a BBC Mundo

“No soy muy fatalista y me gusta la diversidad. En esta era del streaming y la televisión, veo resultados de altísima calidad. Yo vengo de la generación en que hacer teatro y cine se veía muy bien pero la televisión se asociaba a las chorradas. Ahora todo cambió y la televisión domina la industria a través del streaming. Y aunque puede que lo sea, no quiero verlo como una amenaza, sino aceptarlo como una alternativa. El mundo del streaming te da también, de vez en cuando, ofertas creativamente ricas. Solo que hay que encontrar esas perlas dentro de la masa de contenido que en muchísimos casos es bastante mediocre y pésima”.

Zemo (Daniel Brühl), en Falcon y el Soldado del Invierno

El Universo Cinematográfico de Marvel y el cine de superhéroes es uno de los puntos de discusión más frecuente de los últimos años. Al respecto, el actor comentó: 

“Hay que llenar y crear tantísimo contenido para todas esas masas que a veces la calidad baja (en el streaming). Pero luego tienes The Crown, Gambito de Dama, Succession, algunas series que ves con un nivel increíblemente bueno. No quiero verlo demasiado negativo, tampoco al universo Marvel, al que también se ha criticado mucho. Creo en la coexistencia. Si el cine está muriendo, ellos no son los únicos responsables. Hay gente que no va a ver las películas de Marvel y consumen otro tipo de cine. La solución no es que Marvel pare de producir películas. Quizás solo estemos en una especie de valle. Por eso es importante que los festivales sigan promocionando la experiencia única del cine”.