Es casi imposible que un español no relacione las campanadas de fin de año con la capa de Ramón García. Este año, esperemos que siga con la tradición pero no lo hará acompañado de Anne Igartiburu como otros años; para despedir 2021, Ibai Llanos estará al lado del presentador del mítico Grand Prix para comerse las 12 uvas. El momento se retransmitirá desde el canal de Ibai en Twitch. 

El propio Ramón García afirmó que no plantean hacer la competencia a la televisión, sino "juntarnos para hacer algo diferente". Para Ibai Llaron no será una novedad acompañar a sus seguidores en Twitch en fin de año, pero para García es algo muy innovador. También lo es para la tradición televisiva de celebrar las campanadas y las galas de fin de año que las siguen. 

El dúo García-Llanos estará en la Puerta del Sol de Madrid junto a otros rostros clásicos de la televisión española en fin de año como Anne Igartiburu –Ana Obregón causa baja por dar positivo en coronavirus–, en Televisión Española, y Cristina Pedroche en Antena 3. La de este año será la primera vez que un streamer se cuela en la liga de los clásicos de fin de año. Una categoría televisiva que marcó un hito en España y que forma parte de la historia del país. 

De Camilo Sesto a los Pet Shop Boys en fin de año

La primera vez que se retransmitieron las campanadas de fin de año en España fue en 1962. Fue un par de años después cuando empezaron las galas, en un momento en el que España estaba sumida todavía en una dictadura. En los últimos coleteos, sin embargo, ya se daban indicios de una (lenta) apertura con actuaciones de cantantes como Tom Jones. En los 70, en las galas de fin de año era todo color y felicidad al son de las actuaciones de Camilo Sesto, Massiel o Georgie Dann. 

No fue hasta la década siguiente cuando los cantantes internacionales empezaron a tener un gran peso en estos programas televisivos. Ahora puede parecer difícil de imaginar una gala de fin de año para promocionar el talento nacional con cantantes como Alaska o Gabinete Caligari (en medio de la Movida madrileña) y, entre medias, las actuaciones de Donna Summer, Boney M o los Pet Shop Boys. 

Las galas de fin de año eran, en algunos aspectos, un reflejo de la evolución de la sociedad española después de años de dictadura. Seguramente la revolución más importante de estos programas hayan sido las actuaciones eróticas de algunas cantantes. Empezaron a mediados de los 80 para que, en la última hora del programa, mujeres italianas cantaran en topless o hicieran un striptease para todos los espectadores españoles. Lejos ha quedado ahora esa tradición por aquel entonces, pero a las galas de Nochevieja todavía les quedaba mucha trayectoria. 

Encarna de noche no estará con Ibai en Twitch

Conforme fueron pasando los años, artistas como Miguel Bosé y el inagotable Julio Iglesias se hacían con el pase permanente en las galas de fin de año. También se afianzaba una apuesta por el humor que tuvo una de sus épocas de oro con el éxito de Martes y Trece. El sketch de Encarna de noche y la empanadilla de Móstoles sigue siendo, 35 años después de su emisión, un capítulo inolvidable de las galas de fin de año y del humor español. Fue también en una de estas galas donde vivimos otros momentos inolvidables, como el conocidísimo descuido de Sabrina. Del dúo cómico de Martes y 13 se pasó a Los Morancos, luego Cruz y Raya hasta que ha quedado José Mota como embajador del humor en estos programas. 

Fue cuando las galas ya gozaban del cariño del público español cuando las campanadas se convirtieron en otro actor en la lucha por las audiencias entre la cadena pública y las privadas como Telecinco y Antena 3. Fue esta última la que decidió que la retransmisión tenía que llevarse a cabo por un presentador vestido para la ocasión. Mayra Gómez-Kemp fue la que dio el pistoletazo de salida a esta ahora costumbre que las otras cadenas no tuvieron más remedio que replicar para no perder espectadores. Lejos estaba en ese momento el directo de fin de año de Ibai en Twitch.

Cachitos, el nuevo hito de fin de año

Algunos de los recuerdos de estas galas son archivos históricos y una de las bases del nuevo éxito de Nochevieja: el programa de Cachitos de fin de año. Las canciones de Raffaella Carrá, Pimpinela o Isabel Pantoja se combinan con rótulos que hablan sobre el vestido que lleva Cristina Pedroche para sus campanadas o la situación política en el país. Ni siquiera los creadores y guionistas del programa se pudieran llegar a imaginar que el programa musical de la 2 sería casi lo más visto en la noche de fin de año.   

"No esperábamos la unanimidad que tuvimos al aceptar de buen grado el tipo de humor que hacemos. Estos años ha habido grandes debates sobre límites del humor y a nosotros no nos llovieron críticas. Sí tenemos críticos constructivos, cosa que es muy importante y nos encanta", señalaba Pablo González, uno de los guionistas, a The Huffington Post.

Uno de los hitos más importantes de Cachitos no pasa solamente por su formato, sino por su capacidad para mover a una gran comunidad en Twitter, que no pierde la oportunidad de comentar el primer programa del año. Esa línea entre la nostalgia musical y el humor que tan bien marca Cachitos ha sido trending topic en España en las últimas Nocheviejas y también ha marcado un hábito que hasta entonces no era tan generalizado. Por obvias razones, las galas de Nochevieja no podían ser comentadas en redes sociales mientras vivían su momento de gloria y, cuando llegaron las redes sociales, estos programas empezaron a decaer. 

Las campanadas y la nostalgia de lo que fue

Con algunas diferencias entre las galas de fin de año de las diferentes cadenas, las actuaciones musicales y los presentadores acicalados se traducen en una felicidad forzada que acaba transmitiendo todo lo contrario. Un formato que poco tiene para llamar la atención de las generaciones que no han crecido viendo por televisión a Camilo Sesto en Nochevieja y no tienen ninguna nostalgia a la que aferrarse. 

El año pasado, las campanadas de fin de año con Anne Igartiburu y Ana Obregón fueron una de las más sentimentales y las más vistas en España. Este año, sin embargo, Ibai Llanos se unirá a un club en el que, aunque sea el último en llegar, tiene todas las cartas para hacerse con el premio al más visto. Y eso que ni siquiera se retransmitirá por televisión. 

Ver las campanadas con Ibai en Twitch supone un gran cambio para una tradición española que prácticamente obliga a las familias a sentarse en una mesa frente a 12 uvas. Para estrenar el 2022 no se ha cambiado la tradicional capa de Ramón García por un directo de Twitch. Por el contrario, se mantiene la capa como símbolo de la tradición española en Nochevieja con la compañía del streamer español más reconocido.