En un tiempo que nos ha acostumbrado de sobra a las las precuelas, las continuaciones, los remakes y los reboots, que agarren una película o una serie icónicas para realizar una nueva entrega no es algo que nos resulte sorprendente. Ahí está, por ejemplo, el decepcionante revival de The X-Files (Chris Carter, desde 1993), o la última trilogía de Star Wars (J. J. Abrams, Rian Johnson, 2015-2019), Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, 2017) y Cazafantasmas: Más allá o la decente miniserie Dexter: New Blood (Jason Reitman, Clyde Phillips, 2021). Pero lo de A dos metros bajo tierra (Alan Ball, 2001-2005) es harina de otro costal.

Según informa Variety, la HBO estaría preparando una secuela de la inolvidable serie sobre una familia californiana y su negocio de pompas fúnebres. Las tribulaciones de personajes como Nate (Peter Krause), David (Michael C. Hall), Ruth (Frances Conroy) y Claire Fisher (Lauren Ambrose), junto con Rico Díaz (Freddy Rodríguez), Brenda (Rachel Griffiths) y Billy Chenowith (Jeremy Sisto), Keith Charles (Mathew St. Patrick), George Sibley (James Cromwell) o Lisa Kimmel (Lili Taylor), nos enamoraron y nos rompieron el corazón a base de bien durante cinco extraordinarias temporadas con un puntillo surrealista.

El insuperable final de ‘A dos metros bajo tierra’

HBO

El propio Alan Ball (American Beauty) y los productores ejecutivos Bob Greenblatt y David Janollari (Elvis) se hallan involucrados en el proyecto como tales, pero no figura aún guionista alguno en plantilla ni se ha sabido si han tomado decisiones sobre la naturaleza de la trama. Es decir, el desarrollo se encuentra en sus primeros pasos, hasta el punto de que quizá no llegue a ninguna parte.

Sea como fuere, considerando que A dos metros bajo tierra cuenta con uno de los finales más redondos de la historia televisiva, con una secuencia espléndida, arrolladora, capaz de saltarnos las lágrimas al ritmo de la canción “Breathe Me”, de Sia, y que supone un cierre definitivo, no alcanzamos a entender a qué viene desenterrar ahora tan gratos recuerdos de la pequeña pantalla con la familia Fisher.